VW Tiguan 2018: 5 cosas que deberá hacer mejor que la Honda CR-V si quiere ser la reina del segmento

El SUV compacto alemán ha gozado de buena aceptación en nuestro mercado gracias a ser precisamente eso, un VW y ofrecer un excelente tren motor, muy dinámico y de la mano de una gran calidad interior.

Hablamos de más de 10 años de existencia de la primera generación de la Tiguan, una década en la que el segmento se renovó en más de una ocasión, en la que llegaron nuevos competidores y en la que la Honda CR-V en particular, colocada como la reina del mismo, goza de una aceptación envidiable.

Este segmento es de suma importancia para nuestro mercado y definitivamente también para VW, tanto que hay diferentes tamaños para diferentes mercados. Por ejemplo, para Europa mide 4.48 m de longitud, para México presume hasta 4.7 metros. En todo el mundo el crecimiento de la nueva generación ha sido espectacular (checa cómo va en otros mercados), pero sabemos que en México los clientes son muy exigentes y hay rivales altamente competitivos. Por eso analizamos lo que consideramos que deberá de cumplir la nueva Tiguan si es que quiere ser una protagonista.

Habitabilidad. En el país conviven diferentes tamaños de SUVs, desde los 4.4 metros de longitud y hasta los 4.7 que ofrecerá la nueva Tiguan, colocándose como una de las más largas. Es más ancha, alta y baja, por lo que ello también le permitiría ofrecer una tercera fila de asientos (no para México confirmada aún) o hasta 710 litros de capacidad, por detrás de los 1,110 litros de la CR-V. El espacio para piernas en la CR-V se coloca en 74 cm; parece que la Tiguan que llega a nuestro mercado ofrece 86 cm, que la colocan como una de las más amplias de la categoría. Ojo, la banca trasera puede recorrerse para mejorar o la capacidad de carga o espacio para pasajeros. Se podrán acomodar hasta tras adultos en la fila posterior y parece que no habrá versiones con tracción integral 4Motion que obligarían a llevar un túnel de transmisión que afectaría el espacio para piernas.

Tren motor. Se ha anunciado que llegarán tanto el motor de 1.4 litros con 150 hp o el 2.0 litros con dos niveles de potencia, uno de 180 caballos aprox. y otro que podría rebasar los 200 caballos. La caja, DSG, puede ser reemplazada por una tiptronic de ocho puesto que VW no quisiera sacrificar a los clientes de usar la Tiguan para remolque. En este tenor, sabemos que Grupo VW es muy efectiva en términos de desempeño, agilidad y consumo. La Tiguan en otros mercados promete 21.2 km/l en promedio para la versión con 150 hp y 13.5 km/l para la motorización de 180 caballos, superior a los 12.7 km/l que ofrece la CR-V  con un motor también turbo, más potente aunque de menor cilindrada y acoplado a una caja CVT que apuesta al consumo y no a la deportividad.

Calidad. A pesar de ser más grande en 20 cm, la segunda generación de Tiguan presume de ser más ligera gracias al empleo de materiales como aceros de alta resistencia. Es 16 kg más ligera y echa mano de la nueva plataforma MQB del Grupo VW. Las versiones que hemos podido ver en autoshows y presentaciones, nos dejan un poco dudosos de la sensación que entrega Tiguan: no se percibe tan lujosa como una CX-5 ni tan hi-tech como la CR-V. Si bien el diseño es muy en el tenor de la marca (limpio, continuista), la percibimos un tanto detrás de las dos mejores en ello del segmento. Habrá que comprobarlo o refutarlo, al momento de evaluarla, pero de que es una máxima para el segmento, lo es.

Equipamiento. La lista de opciones de equipamiento en los modelos del segmento es amplísima. Si Tiguan quiere destacar y marca pauta deberá contar con lo básico en materia de seguridad (7 airbags, ABS y controles de tracción y estabilidad), además de opciones como alerta de monitoreo de punto ciego, sistema de frenado automático en ciudad con detección de peatones, una alerta de cambio involuntario con asistencia de permanencia en el carril y control de velocidad adaptativo; todo ello se ofrece en mercados de primer mundo. Completaría, en materia de confort y tecnología, una pantalla táctil con Android Auto y Apple Car Play, controles por voz, una pantalla TFT de 12.3 pulgadas (muy en la onda del Audi Virtual Cockpit y que se ofrece en el Golf de nueva generación) y un enorme techo panorámico junto con luces de LED para faros, nieblas y calaveras, además de apertura y encendido sin llave y portón eléctrico con función de apertura con el pie. Ello la colocaría en el top del segmento. ¿Se atreverá la marca?

Precio y mantenimiento. Una de las piezas clave de Honda y en particular de la CR-V. Aunque no es la más accesible del mercado (se ubica en la parte media desde los 390 mil y hasta los 490 mil pesos), uno de los grandes valores es su elevado valor de reventa. Hoy día se las arrebatan no importando el año modelo o versión. Como ejemplo, la CR-V año modelo 2014 versión hay prácticamente el doble a la venta vs Tiguan en soloautos.mx. El rango de precios del modelo de Honda, promedio en la versión tope, es de 285 mil pesos. En el caso de la Tiguan es de 300 mil pesos. En su momento al CR-V costaba 391 mil pesos y la Tiguan 510 mil.

En breve tendremos la oportunidad de evaluarla a profundidad y poder determinar qué posición estará buscando la marca en nuestro país. Creemos que para ser un auto fabricado en México para todo el mundo, las opciones de equipamiento serán enormes, el precio muy competitivo e incluso vemos muy viable la tercera fila de asientos. Solo quedará ver precio y equipamiento para el mercado.