Todo sobre el nuevo Peugeot 308 en México

El hatchback compacto de la marca francesa llega a nuestro país para apuntalar la estrategia de la firma. Si bien el segmento de los hatch compactos no es de gran demanda (comparándolo obviamente frente a los sedanes compactos), para Peugeot representa una carta muy fuerte para darle a la marca un urgente empuje de presencia en nuestro país.

Si bien al ser una nueva generación podríamos pensar en que debería ser un 309 (recordemos que Peugeot iba subiendo de números, 6, 7 u 8 al cambio de generación) la firma tomó la decisión, sin duda acertada, de mantener ya los nombres de los modelos en 8, 208, 308, 508, por ejemplo, y hacer los cambios generacionales como hace cualquier otra marca.

Por fuera

El diseño es ahora más elegante, dejando atrás el carácter deportivo o rabioso. De hecho, se percibe incluso como una evolución misma de lo planteado por el 208 y que debutaba las nuevas líneas para el grupo. De hecho, este 308 es más alemán por decirlo de algún modo, incorporando incluso esquemas visuales más rectos, sólidos.

El frente es todavía más elegante e incorpora las luces diurnas de led.

Por dentro

La evolución más significativa y apreciada es la del interior. Más allá del espacio interior (suficiente para cinco) y asientos de tela de muy buena sujeción —necesarios en un auto de este perfil—, destacan dos cosas de manera muy importante: el diseño y la calidad de materiales y ensamblado. De hecho es muy superior al modelo del que precede, con buenos plásticos y aluminio brillante y pulido que se remata muy bien con una pantalla central táctil de 9.7 pulgadas que se incluye en la versión Feline que tuvimos oportunidad de manejar. En términos de look es fantástica, reemplaza prácticamente todos los botones de la consola central, pero no resulta tan práctica porque requiere de un poco más de atención para manipularla. Aún así, es una delicia visual, un fantástico remate.

La cajuela es uno de sus mayores aciertos con 398 litros más 22 debajo del piso de la misma que son muy aprovechables. Y la cereza del pastel es un engorde techo panorámico que funciona para todas las plazas. No se abre pero agrega una cortinilla para evitar la entrada de mucha luz al interior y funciona muy bien. Hemos manejado bajo un intenso sol sin quejas.

Su manejo

El bastidor es una delicia; se ve que está dispuesto a recibir mucha más potencia como versión GT y no dudamos en una variante R, como la del RCZ que lleva al 1.6 turbo hasta los 271 hp, cifra que soportaría sin chistar. La dirección, aunque es eléctrica en una zona revirada tiene un feedback impecable. En autopista a altas velocidades sí se percibe más dubitativa, aunque nada grave. El esquema de suspensiones es soberbio; como buen francés va siempre plantado al piso y dispuesto a engarzar la siguiente curva sin dudas; de hecho los sistemas de control activo intervienen con prudencia, deja que uno maneje de verdad al auto, que conozcamos sus capacidades de responder a nuestros deseos y vaya que es obediente. Mejor aún, el 308 ofrece un gran compromiso entre confort en ciudad y buena respuesta del conjunto en caminos de montaña. Los frenos son muy efectivos, de mordida de esas que gustan presionar con contundencia sabiendo que responden a la hora buena. La caja completa el conjunto con una respuesta más bien relajada. Incluye un modo sport que mantiene el corte del cambio de la relación pero seguimos percibiéndola más bien cautelosa. Entendamos que no estamos ante una versión deportiva, sino más bien un citadinos, pero es tal el comportamiento del auto y el buen empuje del motor con 150 hp para nuestro país, que hasta quisiéramos las paletas de cambio detrás del volante. Así de bueno se percibe el auto en caminos de curvas.

Y el GT

Grata sorpresa tener la oportunidad de conducir el 308 GT, el rival francés para el VW GTI o Seat León FR. Este GT exprime 200 caballos al 4 cilindros, amortiguadores más duros que los del normal (20% más), frenos de mayores dimensiones y neumáticos Michelin Sport 3 con rines de 18 pulgadas. Los asientos son de mayor sujeción y se ofrece una caja manual de seis cambios, así como un setting de modo sport llamado “Driver Sport Pack” que modifica la respuesta del acelerador, dirección y caja (la opción automática), además de aumentar el sonido del escape —que es maravilloso— a través de las bocinas del estéreo.

Equipamiento

Llegarán cuatro versiones a México, Business y Allure con el 1.6 litros de 115hp. Caja manual de seis relaciones. Le sigue el Feline  con el 1.6 litros turbo de 150hp, freno electrónico de estacionamiento, luces de led para altas y bajas, controles de tracción y estabilidad, ABS, 6 bolsas de aire y la dirección eléctrica. Completan los sensores de estacionamiento y cámara de reversa. Finalmente el GT de 205hp llega cno caja manual de seis pr 399,900 pesos

Las versiones y precios son:

Business 259,900 115hp
Allure 289,900 115hp
Feline 355,900 150hp
GT 399,900 205hp