Todo lo que debes saber sobre las plataformas modulares

En los últimos años la tendencia dentro de la industria automotriz es la de desarrollar plataformas modulares; mucho hemos oído sobre ellas, pero ¿qué son exactamente?

Primero debemos empezar explicando que es una plataforma. Se le conoce así al piso del monocasco de un coche o en su defecto, al chasis de escalera con largueros, que lleva ciertas cotas intrínsecas como la distancia entre ejes, anchos de vía y compartimento de motor. Estas cotas podían variar entre una y otra aplicación de la misma plataforma, pero solo de forma muy ligera.

Una vez que se tiene el piso del auto, puede armarse el resto del monocasco, o el cascarón, alrededor de este, pero las cotas del piso siempre eran compartidas. El chasis de largueros se usa en pick-ups y SUVs de la vieja escuela, y en este caso no hay monocasco, solo se monta la carrocería directamente sobre el marco.

Eso cambió hace unos años con la llegada de las llamadas plataformas modulares, que reciben ese nombre porque son precisamente eso, modulables. Con estas plataformas, se pueden variar las cotas que mencionaba anteriormente, son más flexibles y entonces pueden albergar, por ejemplo, desde un hatchback subcompacto de 4 metros de largo hasta un crossover grande con más de 5 metros de longitud.

En esencia, es una matriz común que funciona como un juego de Lego, a la que se le pueden agregar bloques para hacerla más larga o ancha si se busca apuntalar sobre ella a un auto de mayores dimensiones o bien, retirarlos para hacerla más pequeña. En estas, la única cota que siempre es fija es la distancia entre la pared de fuego, el punto más adelantado de la cabina, y el eje delantero, pero todo lo demás es variable según convenga.

Como esa cota es la única que va fija, estas plataformas siempre comparten un atributo, el motor siempre irá montado de una u otra forma, transversal o longitudinal, pero nunca de las dos formas en el mismo tipo de plataforma.

Tomemos el ejemplo de la plataforma MQB de Grupo Volkswagen. MQB es el corto en alemán para Modularer Quer Baukasten, o arquitectura de construcción modular transversal, que puede tomar en su versión A0 a los pequeños Polo o Ibiza o a la SUV Teramont en su variante más larga, pasando por compactos como Jetta y Golf y medianos como el Passat o Tiguan.

La versión de Audi se llama MLB, Modularer Lang Baukasten, y cambia el motor transversal por el acomodo longitudinal que distingue a la marca de los cuatro aros. Esa es precisamente la traducción de Lang al español, longitudinal.

Los beneficios…

Las ventajas de estas construcciones recaen principalmente en la reducción de costos, porque el desarrollo de una plataforma no es barato, y con esta tecnología, los fabricantes pueden concebir un solo chasis para decenas de modelos que, además, aceptan una misma familia de motores, transmisiones, suspensiones y equipo eléctrico. Antes, había que tener un chasis para cada segmento, lo que limitaba la reducción de costos a través de las economías de escala y componentes comunes.

Estas plataformas también serán de mucha ayuda en el futuro, porque permitirán que la electrificación en la industria llegue de forma más fluida y con un menor costo, haciéndola viable para las masas y montando baterías de diferentes capacidades según lo que se busque, con motores en ambos ejes o solamente en uno solo, pero compartiendo en todos los casos una base común.

Otra de las ventajas de las arquitecturas modulares es que maximizan el espacio interior, porque pueden acoplar una distancia entre ejes más amplia con los componentes del tren motor por delante y espacio para pasajeros en el medio, reduciendo los voladizos.

Plataforma compartida, ¿mismo auto?

Hay que mencionar que el hecho de que dos productos compartan la misma plataforma no quiere decir que estos sean ‘el mismo auto’. Las plataformas pueden tener tratamientos diferentes para objetivos diferentes en el mercado. Mercedes-Benz, por ejemplo, varía de forma extrema el tratamiento de su plataforma MRA, pudiendo tener a un sedán confortable como el Clase E o a un coupé deportivo como el CLS.

Algo parecido ocurre con la MQB de Grupo Volkswagen, teniendo una puesta a punto más firme en productos como el SEAT León o una con un foco más aburguesado en el Audi A3, con suspensión trasera multibrazo en un producto de corte Premium. Esta misma plataforma alberga autos 3 cilindros con apenas 115 hp y tracción delantera, y también al RS3 con un motor de 5 cilindros, 400 hp y tracción integral; ambos con sabores muy diferentes y objetivos evidentemente alejados.

Actualmente son varias las marcas que ya tienen este tipo de plataformas a la venta, y que, con el paso del tiempo y la actualización de su gama, comenzarán a emplearlas más a fondo.

Ejemplos
Consorcio Plataforma Modelos
Grupo Volkswagen MQB VW (Golf, Jetta, Tiguan, Teramont, Passat) SEAT (León, Ateca) Audi (A3, TT, Q2) Skoda (Octavia, Superb, Kodiaq, Karoq)
Grupo Volkswagen MLB Audi A4, A5, A6, A7, A8, Q5, Q7
Alianza Renault-Nissan CMF Nissan (X-Trail, Altima 2019) Renault (Megane, Kadjar, Koleos, Captur EU)
Honda CGP Civic, CR-V, Accord, Odyssey)
PSA Peugeot-Citroën EMP2 3008, 5008, Traveller, Expert, Rifter, 508
Mercedes-Benz MFA Clase A, Clase B, GLA, CLA
Mercedes-Benz MRA Clase C, Clase E, GLC, GLE, CLS
Toyota TNGA Toyota (Camry, Prius, C-HR, Avalon)
Lecturas relacionadas