Test tecnológico: Cadillac Super Cruise

El sistema de asistencia al conductor de Cadillac nos ha dejado sorprendidos; opera de forma intuitiva y permite la conducción con manos libres.

Tras la primera prueba al nuevo Cadillac XT4, pudimos manejar por primera vez al Cadillac CT6, el sedán insignia de la gama de Cadillac con Super Cruise. Cadillac es honesta cuando acepta que no se trata de un sistema autónomo, sino de una asistencia al conductor que busca liberarlo de la carga de conducir en autopistas con tránsito pesado, en pro de una experiencia Premium.

Cadillac aclara que Super Cruise no es un sistema en el que el conductor pueda liberarse de las labores de conducción, y como un sistema de nivel 2, puede controlar los movimientos transversales y longitudinales del auto en ciertos puntos, pero requiere que el conductor ponga atención en todo momento para tomar el control si los controles del auto lo consideraran necesario.

Otros sistemas piden al conductor que paulatinamente toque el volante para con ello asegurarse de que la figura del conductor como tal sigue presente y Super Cruise hace la misma labor a través del sistema de monitoreo de atención, que usa sensores e infrarrojos para checar que los ojos del conductor estén poniendo atención en el camino.

El sistema puede detectar incluso si el conductor usa lentes, y aun con ellos, pedirle al conductor que se haga presente si siente que se ha distraído.

Al mando

Es una sensación extraña, como analista automotriz acostumbrado a conducir muchos autos diferentes, a probar un auto sin manejarlo, y ver como el volante gira por cuenta propia cuando nos acercamos a una curva.

El Super Cruise funciona a velocidades de hasta 85 millas por hora y toma como eje angular al control crucero adaptativo que regula la velocidad en función de lo que pida conductor y de la de los autos en el entorno, pero además usa LiDar y cámaras exteriores para centrar al coche en el carril. Se puede activar siempre que nos encontremos dentro de las carreteras definidas como seguras y que las líneas de carril sean visibles.

Una vez que el sistema está listo, aparecerá un testigo en el cuadro de instrumentos para avisarnos, y podremos activarlo presionando un botón en la parte izquierda del volante. Al hacerlo, la barra en el perímetro superior del mismo se pone verde y estamos listo para dejarlo ir.

Es sorprendente, pero en una autopista con tránsito lento el Super Cruise en verdad funciona como lo que es, un atributo ideal para un auto premium como lo es el CT6 porque nos olvidamos de los mandos por completo, y basta con mantenernos al pendiente de lo que ocurra en el entorno.

Si queremos hacer un cambio de carril, hay que poner la direccional y comenzar al volante, punto en el que la barra se torna a color azul para avisarnos que, de forma momentánea, estamos al mando. Una vez terminada la maniobra, los sensores detectan que el auto volvió al centro del carril y cuando la barra luminosa regresa a verde, podemos volver a soltar el volante.

Si el auto descubre alguna irregularidad en el camino, la barra cambiará a rojo pidiendo al conductor que se haga cargo, razón por la cual es vital que el conductor preste siempre atención. Si no hay respuesta, el auto emitirá alertas hápticas en los asientos, sonoras y visuales a través del tablero y si de esa forma no hubiera respuesta, es capaz de detenerse por completo para llamar a los servicios de emergencia a través de OnStar.

Incluso es capaz de divisar cuando un auto se mete de forma agresiva a nuestro carril, bajando la velocidad para cederle el paso y evitar accidentes.

De momento, Super Cruise seguirá siendo exclusivo de Estados Unidos y Canadá, y creemos que la razón por la que no se vende es en gran medida por las las calles de nuestro país, que muchas veces no tienen líneas. También puede tener que ver que la tecnología de mapeo de caminos que usa General Motors quizá no sea compatible en México.

De cualquier modo, fue una experiencia interesante, porque hemos averiguado que General Motors se encuentra evaluando la introducción de nuevas tecnologías como Super Cruise a nuestro país, para introducirlas cuando se considere que es viable hacerlo.

Es interesante, no es un sistema que nos prive de conducir, pero sí puede hacerlo por nosotros cuando simplemente no queramos hacerlo.

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