Test Técnico: Mazda3 2019, el gran salto

La nueva generación del Mazda3 significa un brinco enorme respecto del modelo que proviene, en términos de calidad de materiales y de marcha, percepción, equipamiento e imagen, que se suman al ya reconocido tren motor que le ha he hecho una de las referencias del mercado.

Mazda ofrece en la nueva generación del Mazda3 un cambio importante para no solo para el compacto, sino para toda la marca: sienta los cimientos de la próxima tendencia en diseño, materiales, percepción y calidad que tendrán todos los Mazda de los siguientes años, sin olvidar, claramente, que esta plataforma está lista para recibir hibridación en el futuro; es una responsabilidad enorme que, explicaremos si se ha conseguido o no satisfactoriamente en las siguientes líneas.

El segmento de los sedanes compactos es uno de los más peleados en el mercado. Si bien las SUVs ganan terreno a pasos agigantados, estos modelos siguen siendo referencia de lo que un buen auto familiar debe ser hoy en día.

La competencia es enorme, prácticamente todas las marcas importantes tienen un rival en este segmento y en él ponen mucho empeño por demostrar qué son capaces de hacer, pero además deben hacerlo a un precio competitivo.

Lo que nos queda claro es que Mazda mira un paso un poco más lejano. Ha puesto en el Mazda3 mucho empeño por acercarse más a un modelo de corte Premium que una marca generalista.

Sí, entendemos que eso no sucede de la noche a la mañana, pero la marca da, en este primer ejercicio pasos contundentes que lo acercan más de lo que te imaginas y lo consigue con la suma de cambios en prácticamente todos los puntos importantes del auto.

Los pequeños grandes cambios

Mazda por primera vez ha podido desarrollar el diseño, plataforma y la tecnología Skyactiv de nueva generación, garantizando poder conseguir su meta en el manejo y calidad de marcha, ese acercamiento más Premium.

Me reservo ha hablar del diseño porque es un tema meramente subjetivo, pero lo que sí podemos comentar es el cuidado que ha puesto el fabricante por que cada línea represente la razón de su existencia.

Todo fluye, todo tiene una armonía innegable, sea el sedán o el hatchback. Se reconoce como un Mazda, pero es, en pocas palabras, más elegante.

Si vemos las cosas por dentro, respecto de la anterior generación, dan un brinco enorme. Líneas limpias y fluídas, materiales y un ensamble impecables. Todo lo que se toca tiene buena sensación, no se percibe descuidado, sino todo lo contrario.

Hay menos botones, todo está concentrado en el HMI o Human Mazda Interface, una perilla central que nos permite controlar todos los menús del auto y, lo mejor de todo, que nos deja hacerlo sin tener que quitar la vista del camino. Para ello la marca incluso cambió la posición de los portavasos para permitir que, sin importar el tamaño de la persona, pudiera operar este sistema sentado cómodamente en el puesto de conducción.

El aire acondicionado es otro apartado sencillo, limpio, con los controles suficientes y luego tenemos los botones en el volante, de aluminio, sólidos; la marca cuidó, incluso, la sensación y el sonido que tendrían al presionarlos.

Ahora el clúster combina relojes análogos con una pantalla digital que permite configurarse con menú de consumo o las asistencias al camino, con la alerta de punto de ciego.

También se suma un nuevo head-up display, alejado a 2.5 metros del conductor para conseguir mantener la vista en el frente y, como en el Mazda6, podemos ser alertados que  tenemos algún auto en un punto ciego.

Sumen junto con el HMI, una nueva pantalla de 8.8 pulgadas montada sobre el tablero, más alejada e incluso inclinada algunos grados para que, de nueva cuenta, el conductor recorra lo menos posible la vista del camino.

Esta pantalla no es táctil pues Mazda asegura que tratar de operarla implica mover siempre el volante con la otra mano y quitar la vista mucho más de lo necesario del camino. Este sistema tiene nuevos menús, gráficos y funciones; junto con la perilla central es muy rápido y fácil de operar.

De hecho, todos los mandos del auto, incluyendo el aire acondicionado, se pueden operar sin que tengamos que movernos del asiento ni la mano que queda sobre el volante. Excelente ergonomía.

Parte importante del diseño y de la seguridad, son también el nuevo juego de luces de LED para calaveras y faros, estos últimos con función de alumbramiento variable al giro del volante y con una efectividad soberbia.

Si hablamos del espacio interior es, como en las anteriores generaciones justo para las plazas traseras, aunque mejora respecto del anterior y eso se debe a que, en la variante hatchback se pierden seis litros respecto de la anterior para dar cm extras para piernas. Al final se ofrecen 295 litros en el cinco puertas, pero contamos con una boca de apertura bastante amplia.

La cajuela en la que sí tenemos mejoras respecto a la anterior generación es en el sedán, que ofrecía 410 litros y ahora son 444, lo que la coloca en el top tres del segmento después de Jetta (510L) y Sentra (503L).

Otro punto importante del equipamiento es el sistema de sonido, otro elemento de mejora que la marca agrega en esta nueva generación. Han decidido mover de lugar las bocinas de las puertas para colocarlas en el tablero, justo debajo del poste A, lo que le permite mejorar considerablemente la calidad del sonido evitando vibraciones de los plásticos de las puertas, para ofrecer una experiencia de mayor calidad. De hecho, debo reconocer que no había escuchado un equipo de sonido tan efectivo en el segmento, vaya, solo aquellos de alta gama como marcas Burmester o Bang&Olufsen pero que cuestan varias decenas de miles de pesos.

La nueva plataforma, además de agregar metales de alta resistencia para ofrecer mayor rigidez y menor peso, agrega unas resinas entre paneles y el alma de la estructura para reducir los ruidos tanto al exterior como al interior, sobre todo en aquellos puntos en donde están más cercanos los oídos de los pasajeros.

Plataforma y manejo

La plataforma es nueva y toca varios puntos para ofrecer un mejor manejo, más cercano a una experiencia Premium, de acuerdo con la marca.

Hay refuerzos en los anclajes de los amortiguadores, marcos de la puerta y el cofre; también se ha modificado la geometría de la arquitectura de la suspensión delantera, buscando un mejor apoyo, sobre todo en una zona de curvas; incluso los neumáticos son, en pocas palabras, más suaves para absorber parte de las vibraciones que encontramos en el camino y enfocarse, de nueva cuenta, en ofrecer un manejo más confortable, sólido y silencioso. De hecho, si hay ruidos del exterior, se buscó que fueran más progresivos y menos fuertes o impactantes que afectan la sensación de confort.

Ahora bien, los asientos tienen mención especial. Son de mullido firme pero confortables, ideales para largas horas de manejo. Se agrega un reglaje adicional en la banca del conductor para poder ofrecer una posición de manejo más relajada y natural de la pelvis, piernas y rodillas.

Recordemos que Mazda busca, con esta nueva generación, que conduzcamos de manera tan natural de la misma manera en la que caminamos, siempre en la búsqueda del equilibrio y, por lo tanto, los movimientos de la carrocería se transmiten hacia la pelvis, justo como cuando nos movemos a pie.

Por ello han tenido que reforzar la base de los asientos para ofrecer una mejor transición de los movimientos; vaya, evitar que el asiento vaya por un lado y el auto por otro; también se agrega mayor soporte lumbar para que la posición de la columna sea, sentado, más natural.

En toda la experiencia también contribuye bastante la actualización del sistema G Vectoring Control + que, mediante sensores que miden la inclinación del Mazda y posición del volante y puede determinar reducir la entrega de torque o frenar ligeramente alguna de las ruedas para ayudar a la dirección a hacer movimientos más suaves y evitar mayores inercias en el manejo.

Y como remate, echa mano del tren motor que ya conocemos, con el 4 cilindros de 2.5 litros y 188 hp, el de la cifra de mayor potencia del segmento aunque no necesariamente el más rápido frente al Civic que tiene una mecánica turbocargada.

En el Mazda3 se percibe una aceleración robusta, no rápida y se mantiene así en el bastante amplio rango de entrega de torque, casi desde las 1,000 rpm y cerca de las 5,000 rpm.

Esto se consigue gracias a un motor con una alta compresión que, si somos cautos, puede darnos consumos superiores a los 11 km/l en ciudad, como pudimos comprobar, o caerse por debajo de los 9 si nos pesa el pie derecho.

Pruebas de aceleración y frenada

¿Es entonces un auto que se maneja mejor o que es más confortable? Para ello tuvimos una anterior generación con la que decidimos compararlo

Como el foco es lógicamente en los pasajeros, decidimos desarrollar un medidor de fuerzas G mediante agua. Colocamos en la cabeza de un miembro de la redacción un dispositivo que nos permitiera medir la cantidad de agua que se tiraría entre ambas generaciones, en un recorrido citadino con topes, subidas, bajadas, avenidas, glorietas baches y empedrado.

De esta manera pudimos determinar que el Mazda3 nuevo tira 10 mililitros menos de agua sobre los pasajeros que la anterior generación pero, sobre todo, comprobamos que hay menos inercias transmitidas a los pasajeros.

Video de la prueba

Pero ¿qué pasa con la famosa suspensión independiente posterior que ha sido cambiada de una multibrazo a una de eje semirígido? En el consciente popular representa una reducción en el desempeño dinámico del auto, una especie de downgrade.

Es verdad que es una suspensión más económica. La marca nos ha explicado que se decidió por esta pues les permite controlar de mejor manera el movimiento vertical en condiciones de malos caminos o tope, a diferencia de una multibrazo.

De acuerdo con la marca, una suspensión así les alejaba de su meta de ofrecer un manejo más confortable.

También explican que esta suspensión posterior ofrece un 75% de mayor rigidez a las fuerzas laterales que una CX-3 por ejemplo, y un 85% mayor que a la multi link de la anterior generación.

En el papel suena convincente, pero después de muchas explicaciones y teorías, hemos decidido mejor probarla como se merece, en nuestras pruebas del Test Técnico comparativo en el Autódromo Guadalajara.

Pruebas Alce y Slalom

Como podemos ver, el eje posterior no presenta problema alguno ante la exigencia del ejercicio, ahora tenemos una tendencia subvirante lógica desde el punto de vista de seguridad, mucho más controlable, aunque sentimos que los neumáticos, a pesar de decir que son más suaves, tienen una tendencia subvirante.

Ahora la puesta a punto es más segura, la dirección sigue siendo muy viva y sí sentimos al eje delantero muy bien plantado, pero también creemos que recae mucha responsabilidad en el mismo y por ello se puede generar esa tendencia a irse de frente.

¿Es invencible?

Será sin lugar a dudas referencia en calidad percibida y comportamiento en general. ¿Hay puntos de mejora? Sí, a pesar de que tenemos muy buena visibilidad, el diseño cobra su primera víctima con la posición de la cámara de reversa, privilegiando las líneas limpias ante la función. Está prácticamente sobre la placa y es bastante pequeña comparada con modelos de la competencia. También nos hubiera gustado que agregaran sensores de sonido.

Del mismo modo, nos gustarían salidas de aire acondicionado para las plazas traseras, vienen muy bien para climas muy cálidos. ¿Un cargador inalámbrico? Estaría de maravilla, pero creemos que el listado es completo, sobre todo destacando las siete bolsas de aire, frenos con ABS y ESP en todas las versiones.

Como verás son muchos los cambios que tenemos en el nuevo Mazda3 con el foco puesto, en su mayoría, en ofrecer una calidad de marcha más refinada, con materiales también con el enfoque en el confort y en dar una experiencia de mayor calidad, además de una atmósfera, en general, más elevada respecto a si mismo y la competencia, vaya, con la mira más bien puesta en los modelos Premium.

¿Tu que piensas? ¿Será un buen contendiente en la compra de autos en México?

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