Suzuki celebra 10 años en México con versiones especiales

En Suzuki de México están de fiesta porque hace diez años la marca nipona inauguraba operaciones en nuestras tierras y para celebrarlo nos presentan dos ediciones especiales de sus modelos Swift y Kizashi.

El Swift es un vehículo que se ubica en el poblado y competido segmento de los hatchbacks subcompactos enfocados principalmente al mercado joven y compite contra otros modelos muy establecidos como el Mazda2, SEAT Ibiza, Ford Fiesta, Chevrolet Sonic y Honda Fit, entre otros.

Destaca por su completo equipo de seguridad en versiones tope de gama contando con hasta 6 bolsas de aire o con solo dos frontales en versiones de entrada.

El diseño exterior es sobrio comparado con algunos de sus competidores que presentan líneas algo más atrevidas pero el interior es uno de sus puntos fuertes ya que los materiales empleados son de buena calidad y puede incorporar una pantalla táctil de 6.1 pulgadas, sistema de manos libres bluetooth y hasta climatizador automático bi-zona.

Cuenta con un propulsor de 4 cilindros en línea y 1.4L de cilindrada que entregan al usuario 100 equinos y 98 lb-ft de torque y que se pueden combinar con una caja manual de 5 relaciones o con una automática convencional de 4 y que aunados a su ligereza (apenas rebasa la tonelada de peso) le dan aceleraciones adecuadas y consumos muy ajustados, cartas suficientes para el segmento y el cliente por el cual compite.

La versión Sport es más interesante ya que tiene un motor con 1.6L y 134hp que se puede adquirir únicamente con una transmisión manual de 6 relaciones y con suspensiones especiales para hacerlo más ágil y darle mejores sensaciones al volante.

Detalles conmemorativos

La versión especial añade al equipo de serie de la versión GLX elementos estéticos como la parrilla frontal cromada, spoiler trasero y rines pintados de color negro para una imagen más deportiva, por dentro incluye asientos, volante y palanca de cambios forrados en una combinación de piel y gamuza.

También tiene placas conmemorativas de ’10 Años’ en las salpicaderas delanteras y el precio se incrementa en $8,500 respecto a la versión en la cual se basa, se ofrecerá con transmisiones manuales o automáticas y el tren motriz no cambia y se espera que se comercialicen en México aproximadamente 50 unidades al mes durante cuatro meses, así que la cifra estimada será de 200 unidades que puede crecer si la marca lo considera prudente.

El gran hermano

El Kizashi por su parte compite en un segmento algo ambiguo porque solo se ofrece en una versión y solo combinado con una única opción de motor y transmisión, un motor de 2.4L con 4 cilindros que eroga 176hp y que se combina con una caja CVT de cambios infinitos con modo manual y paletas al volante que imita a una automática con 6 relaciones, todos los sedanes de este tipo se ofrecen con un motor más potente como opción, Ford y Chevrolet conservan los motores de 4 cilindros pero agregan un turbocargador e inyección directa en su Fusion y Malibú respectivamente mientras que Honda Accord, Toyota Camry, Volkswagen Passat y Nissan Altima optan por la alternativa más tradicional y montan motores de 6 cilindros.

El competidor más cercano por motorización, tamaño y enfoque es el Mazda6, este tampoco ofrece un motor más potente como opción y al igual que el Kizashi tiene un aire más deportivo que familiar como el resto de los aspirantes en esta categoría.

El exterior es atractivo a pesar de que ya tiene algunos años a sus espaldas, muestra una parrilla frontal que se estira hasta la parte más baja de la fascia, el lateral es limpio y sin pliegues mientras que la trasera monta calaveras esquinadas y con un diseño algo más convencional.

El interior es de buena manufactura con materiales de alta calidad aunque criticamos el diseño porque era moderno en su momento pero unos años después nos demuestra que el tiempo no pasa en vano y ya se nota algo fuera de forma si lo comparamos con el diseño más limpio y funcional del Mazda6. Aun así el equipamiento cumple, y cuenta con asientos forrados en piel, climatizador bi-zona, controles de audio al volante, botón de arranque, sistema bluetooth y pantalla táctil de 6.1 pulgadas con navegador. En cuanto al equipo de seguridad, podemos decir que está a la par con sus competidores ya que cuenta con 6 bolsas de aire y sistema de control de tracción.

Detalles únicos

La versión de edición especial se venderá en México desde ahora y hasta que termine el año, llegando 30 unidades al mes para una cifra total de 120 unidades aunque como con el Swift, Suzuki podría considerar traer más si el mercado se las pide.

Los atributos que diferencian a este Kizashi de edición conmemorativa son las placas en las salpicaderas delanteras con la leyenda ‘10° aniversario Suzuki Autos México’, nuevos rines de 18 pulgadas, faldones laterales, biseles cromados para los faros de niebla y puertas y un spoiler trasero que nos parece muy sobrio y elegante, lo necesario en un sedán de este tipo.

Por dentro añade costuras claras a asientos, volante, palanca de velocidades y freno de mano, que están tapizados en piel y un nuevo diseño de volante, mecánicamente el auto es 1mm más bajo para mayor estabilidad a altas velocidades y sensaciones más deportivas al volante.

Lo que los trajo hasta aquí…

En 2005 Suzuki Autos México inició operaciones después de que la división dedicada a motocicletas hiciera lo propio en 1996. Empezaron comercializando dos modelos, la Grand Vitara que entonces se ofrecía con motores de 4 o de 6 cilindros y el Aerio, un sedán compacto que recordamos por su completo equipamiento y su atractiva propuesta de relación precio/beneficio.

En 2006 llegó el Swift, el modelo que según Suzuki los introdujo en el mercado de lleno por el volumen de ventas que significó, con un vehículo que todavía en su primera generación ofrecía un diseño atractivo y juvenil combinado con buen equipo de confort y seguridad y a un precio razonable. El Swift sería objeto de un rediseño total para el año/modelo 2011 y que en 2012 recibiría a la versión Sport que se caracteriza no tanto por su potencia sino por su manejo ágil y seguro.

En 2007 Suzuki retira el Aerio del mercado e introduce el SX4 en versiones sedán y X-Over, este último un hatchback elevado para mayor confort en las accidentadas calles de nuestra ciudad y que gozó de buena aceptación del mercado. Dos años más tarde, hacia finales del 2009 llega el Kizashi, un sedán pensado para hacer un nombre a Suzuki en un mercado semi-premium y que combinaba la confiabilidad japonesa de la que Suzuki se siente tan orgullosa, con un manejo deportivo y más espacio interior que ningún otro sedán de Suzuki hasta la fecha.

Ya en años más recientes, llegó el S-Cross que aún se comercializa y que podría considerarse reemplazo del SX4 X-Over pero pudiendo incorporar tracción en las cuatro ruedas y un techo más alto. Hace apenas 6 meses, en febrero, llegó el Ciaz, modelo que llega desde la India y que se caracteriza por su espacioso interior y por su suspensión capaz de lidiar con lo peor que los pavimentos mexicanos puedan ofrecerle, estando afinado para los caminos indios, los mexicanos los soporta con facilidad.