SEMA Show 2016: Dodge Challenger Shakedown, lo mejor del pasado con la tecnología del presente

Como sucede cada año, el SEMA Show en un escaparate ideal para que las marcas de automóviles muestren sus ideas más radicales y den rienda suelta a la imaginación. El mejor ejemplo de esto puede ser precisamente el Challenger Shakedown que Dodge presenta oficialmente en el show de este año, un Challenger muy especial que empezó su vida como un modelo 1971 pero ha sido completamente renovado con la estructura y motores del Challenger 2017. En resumen, es un auto moderno con un aspecto retro.

Dado que el Challenger original usaba un monocasco, desprenderse del chasis debió ser un trabajo especialmente complejo, pero los ingenieros de Dodge lograron deshacerse de todos aquellos componentes puramente estructurales y dejaron intactos los paneles de la carrocería. Más adelante, desarrollaron un chasis único que unieron a la carrocería. Algunos atributos del chasis son una suspensión más baja, el motor 6.4L Hemi V8 392 del Challenger SRT, la transmisión manual de 6 velocidades del Viper y un nuevo sistema de frenos que toma prestados de los Hellcat. Con este tren motriz logra 485 caballos de fuerza gracias a la adición de nuevos sistemas de inducción y escape.

El exterior también recibe mejoras que buscan hacerlo ver más limpio, se fueron las manijas de las fuertas, indicadores de giro y los rieles en el techo que canalizan el agua. El frente y la patrte trasera son totalmente modernos, con faros, calaveras y parrilla adaptados del Challenger 2017. Como se aprecia en las imágenes, la pintura tiene una tonalidad mate con una franja longitudinal en color negro con detalles en naranja. Rematan el diseño los rines, de 19 pulgadas adelante y de 20 pulgadas en la parte de atrás. En las salpicaderas delanteras aparecen las calcomanías ‘392 Mopar’ con el mismo estilo del modelo original de la década de los setentas.

Por dentro, este Challenger se ha vuelto un biplaza ya que no hay asientos traseros y los delanteros que permanecen son idénticos a los del Viper. Encotramos también el pomo de la palanca de cambios del Challenger Hellcat. El tablero, consola central y volante cuentan con detalles en fibra de carbono y piel.