SEMA 2018: SpeedKore Dodge Charger Evolution 1970, un demonio de 966 hp

Este Dodge Charger 70 ha sido completamente modificado para utilizar un V8 HEMI obtenido del Demon, solo que con casi 1,000 hp.

Las modificaciones extremas sobre un muscle car clásico no son cosa nueva. En cada edición del SEMA podemos ver alguno que muestra la particular visión de los preparadores, que hacen uso de sus ideas más salvajes para destacar dentro del amplio mundo de la exposición de Las Vegas. En esta ocasión SpeedKore nos muestra a un singular Dodge Charger de 1970 con una carrocería completamente fabricada en fibra de carbono y un enorme V8 bajo el cofre.

Es una evolución más “mesurada” del Charger Tantrum de 2016, que utilizaba un masivo motor de nueve litros de desplazamiento obtenido de un bote de carreras Mercury Marine Racing y era capaz de hasta 1,650 hp.

Sin embargo, el trabajo realizado en el modelo de este año merece toda nuestra atención porque hace uso del V8 HEMI de 6.2 litros que Dodge utiliza nada más y nada menos que en el Challenger Demon, aunque con retoques mecánicos que lo hacen llegar hasta los 966 caballos de fuerza.

Además de la impresionante mecánica, la carrocería completa ha sido sustituida por una fabricada en su totalidad en fibra de carbono para llegar a su objetivo de mantener al vehículo por debajo de los 1,400 kg.

Y aunque no todo está fabricado de fibra de carbono, piezas como las manijas de las puertas, parrilla, y tapa del deposito de combustible son de aluminio, todas con un terminado de níquel bronce que hace juego con el tono sutil equivalente aplicado a la carrocería.

Incluye detalles exteriores como rines de 19 pulgadas al frente y 20 atrás, frenos Brembo y una suspensión Penske Serie 5700, con resortes ajustables dobles.

El interior cuenta con un tablero que utiliza también la fibra de carbono con el aluminio en terminado bronce y diferentes elementos hechos a medida, como la consola central y la palanca tipo machete de los muscle cars de Mopar de los años 60, también con terminado en fibra de carbono, además de unos asientos Recaro tapizados en cuero a juego con los tonos del auto.

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