Salón de Detroit 2018: Mercedes-Benz G500 2019, el mítico todoterreno alemán adquiere mejores modales de lujo

Había un tiempo en el que los todoterreno extremos eran los únicos que podias comprar. Luego llegó el tsunami de SUVs y ahora los todoterreno radicales son la excepción en lugar de la norma. Los todoterreno extremos de lujo son todavía más raros.

Tenemos a Range Rover y luego tenemos esto, la segunda generación del Mercedes-Benz Geländewagen, ahora llamada Clase G para entrar en la lista de nombres modernos de Benz.

El segundo G-Wagen ha aparecido en el Salón de Detroit, Mercedes-Benz nos ha ahorrado 39 años a todos saltando directamente a los motores grandes y lujosos interiores sin pasar por las variantes militares con pequeños motores diésel e interiores sencillos.

A diferencia de muchos SUVs modernos, la Clase G mantendrá el chasis de tipo escalera debajo de la carrocería, que promete capacidades estupendas fuera del pavimento conjugado con el interior derivado del Mercedes-Benz Clase S y la dieta que la ayudó a perder 170kg.

Mercedes-Benz ha mantenido la caja de transferencia y tres diferenciales, y todo el tablero se centra alrededor de esas funciones y sus promesas de mayor agarre fuera del pavimento y un mayor recorrido de la suspensión.

“La nueva Clase G pone la vara más alta aún en todas las áreas relevantes, en términos de desempeño fuera y dentro del pavimento, así como en cuanto a confort e telemática,” dijo el miembro del consejo por Investigación y Desarrollo, Ola Källenius.

“Nuestro modelo más antiguo está equipado de forma idónea para continuar su historia de éxito. En corto, la nueva ‘G’ es todavía una ‘G’, pero mejor,” insistió.

A pesar de que la carrocería tiene una apariencia a escala del modelo original, la nueva Clase G es 53mm más larga y 121mm más ancha, dándole una pisada sustancialmente mayor y un interior considerablemente más grande.

Con la nueva suspensión delantera de doble horquilla montada directamente sobre el chasis, la Clase G tiene 270mm de altura respecto al suelo y agrega 10mm a la capacidad máxima de vadeo en agua, dejándola en 700mm.

Gana capacidades en ciertos puntos específicos, incluyendo el ángulo de entrada (31 grados), ventral (26 grados) y salida (30 grados). Mercedes insiste en que el ángulo máximo de inclinación lateral se mantiene en 35 grados.

El eje trasero sólido no va a ningún lado, aunque ahora cuenta con brazos de arrastre y barra Panhard. El recorrido de la suspensión se incrementa como consecuencia, ahora tiene 82mm de rebote y 142mm de compresión, junto con una altura de 241mm del piso hasta el diferencial.

La carrocería es una mezcla de aluminio y una amplia variedad de aceros de alta resistencia, con aluminio en muchos de los paneles. Los pilares A y B de acero han incrementado la rigidez torsional de la Clase G de 6,537Nm por grado de movimiento a 10,162Nm por grado.

Solamente cinco piezas se mantienen de la G-Wagen original, entre ellas, el aspersor de agua en el parabrisas como la más significativa y la cubierta de plástico de las manijas.

Mercedes ya tiene dos enormes SUVs, incluyendo a la GLS, pero con la Bentley Bentayga y la futura Falcon, Lamborghini Urus, Audi Q8 y BMW X7, junto con una versión extendida de la Range Rover, se sintió amenazada.

Las configuraciones más duras las alcanza con el G-Mode activado, que ocurre automáticamente cuando alguno de los diferenciales se bloquea o se engrana la marcha baja, asumiendo que hay trabajo sucio que hacer por delante.

También suaviza la respuesta del acelerador y coloca los amortiguadores ajustables en un modo amigable con off-road, además de evitar los cambios de marcha.

Se ofrece un amortiguador de acero convencional de serie, pero la firma cree que la mayoría de las nuevas G500 estarán equipadas con el sistema opcional de suspensión adaptativa, que entrega cinco modos diferentes, incluyendo Desert, Comfort, Eco, Sport, Off-Road e Individual, que personaliza diferentes parámetros al gusto del conductor.

También se verá ayudada por una arquitectura que pone al auto en línea con las normas contemporáneas y le permitirá incluir toda la serie de asistencias inteligentes.

La nueva dirección electromecánica de piñón y cremallera será un avance sobre el antiguo esquema de bola recirculante e incluso le dará la posibilidad de equiparla con con Parking Assist.

Cuenta con tres diferentes modos para la dirección que modifican la sensación al volante, con parámetros prestablecidos en Comfort, Sport y Off-Road. Otro truco para manejo fuera del pavimento es la cámara de visión panorámica habilitada para ver el terreno en situaciones complicadas y evitar piedras o zanjas.

La gama de motores será amplia, incluyendo un bloque L6, dos V8 y un V12. No habrá propulsores de cuatro cilindros como se pensó. De momento, se presenta la G500 con el V8 de 4.0 litros, que genera 416hp y unas monstruosas 450 libras-pie de par disponibles en su totalidad en un rango muy amplio, empezando a las 2,000rpm y manteniéndose hasta las 4,750.

Más adelante aparecerá un L6 de 2.9 litros en las G400, así como las G63 y G65 con V8 y V12, respectivamente, acoplados en todos los casos a una transmisión automática de 9 relaciones. En esta G500, Mercedes-Benz promete consumos mixtos de 9km/L y emisiones CO2 de 263g/km.

La G500 detiene la báscula en 2,435kg, aunque el nuevo auto retiene la capacidad de remolcar hasta 3,500kg y aún con el aluminio en la carrocería, puede llevar 150kg de carga en el techo cuando está en movimiento o 300kg mientras está estática, para los clientes que vayan a acampar en el techo.

El interior tiene el equipo eléctrico de los Clase E y S, aunque con un lenguaje de diseño único hasta el momento. De forma opcional puede equipar las pantallas gemelas de 12.3 pulgadas al centro y en el cuadro de instrumentos, aunque los puristas podrán mantener los relojes análogos en el cuadro de instrumentos y quedarse con la pantalla de alta definición en la consola central.

Casi todos los botones visibles son metálicos, aunque hay menos de ellos que en su predecesora y por ello el conjunto tiene un aspecto más limpio. De forma obvia, retiene el tablero corto que casi no se entromete en la cabina.

Todas las ventilas de metal son cuadradas y no serán vistas en otro Mercedes de producción hasta que llegue la nueva GLB para unirlas como parte de la familia de SUVs. De cualquier modo, el interior mantiene una inspiración notable en los sedanes de gama alta de la firma.

Todas las dimensiones interiores han crecido: 150mm más de espacio para piernas en plazas traseras y 38mm para el conductor y acompañante. 38mm más de espacio para hombros adelante y 27mm atrás, 68mm extras para codos en el asiento delantero con 56mm en el trasero.

El espacio para piernas ha crecido en la parte trasera pero, además, hay tres diferentes niveles de inclinación para el respaldo trasero, según se quiera maximizar el espacio de carga o el confort. La guantera tiene capacidad para 5.2 litros, hay espacio para botellas de un litro en las puertas y la consola central tiene 6.2 litros de capacidad.

Tendrá tres niveles de acabado, arrancando en el SR1 y SR2 hasta la línea AMG, con asientos y volante cocidos a mano. También habrá clips en la parte trasera para sostener tabletas electrónicas y un enorme techo panorámico de vidrio.

Habrá conexiones USB adelante y atrás y el volante adopta los mandos para el control crucero adaptativo y los trackpads para manipular el tablero de instrumentos.