Salón de Shanghái 2017: Volkswagen I.D. Crozz Concept, apunta directo al Tesla Model X

Después de algunos años sin competencia aparente, Tesla comienza a sentir la presión de las grandes armadoras, que ya desarrollan autos propulsados únicamente por electricidad para competir con los grandes éxitos de la marca de Silicon Valley.

Ahora, Volkswagen anuncia que se sumará a la competencia de las SUVs con cero emisiones con el I.D. Crozz, el tercer modelo de la familia de eléctricos tras el lanzamiento del I.D. y I.D. Buzz. Este concepto podría llegar a producción para el año 2020, según apunta Herbert Diess, CEO de Volkswagen.

El plan estratégico de Diess es el de entregar al menos un millón de autos eléctricos para el año 2025, y naturalmente, un SUV tenía que entrar en los planes debido al éxito que vienen cosechando este tipo de vehículos en los últimos años a nivel mundial.

Con una batería de 83kWh, el I.D. Crozz entrega 300 caballos de fuerza y hasta 500 kilómetros de autonomía, con la plataforma modular de la marca para desarrollos eléctricos MEB que ya vimos en los conceptos anteriores. Esta plataforma es la tercera diseñada exclusivamente para autos eléctricos dentro del Grupo Volkswagen, después de las arquitecturas de Porsche y Audi.

Este chasis es más complejo que el de sus marcas hermanas, cuenta con una suspensión trasera multilink de 6 brazos y un esquema McPherson al frente, lo que le otorga manejo deportivo y una distribución de peso 48:52 adelante-atrás.

Este auto conceptual es capaz de llevar a cuatro pasajeros y nos da un adelanto al futuro de los autos autónomos de la marca, con un escáner en cada una de las esquinas del techo. Este sistema podría comenzar a aparecer en los autos de gama alta de la firma antes de que finalice la década actual, entregando un auto autónomo de nivel 3 que permitirá a los conductores relajarse mientras el auto se conduce a sí mismo en ciertas circunstancias.

Usará dos motores eléctricos, uno en cada eje. El motor frontal desarrolla 100 caballos mientras que el que va montado directamente sobre el eje trasero eroga el equivalente a 200 caballos. Enviando el doble de potencia al eje trasero se consigue darle a las auto sensaciones deportivas similares a las de un auto de tracción posterior.

Las baterías se colocan en una jaula de metal debajo del piso del auto, un diseño similar al ya mostrado por otros miembros de la familia I.D. y se pueden recargar hasta el 80% en media hora.

La carrocería echa mano de una silueta tipo coupé, como la de algunos SUVs recientes, pero ha sido diseñada para uso fuera del pavimento. Con 4,625 milímetros de largo, el espacio dentro de la I.D. Crozz es muy similar al de la nueva Tiguan Allspace, aunque en este caso no hay una tercera fila de asientos.

La arquitectura para autos eléctricos de Volkswagen resulta sumamente versátil, ya que puede alargar o acortar la distancia entre ejes y el ancho de vía según la aplicación. En este caso, mide 1,891 milímetros de ancho y una distancia entre ejes de 2,773 milímetros, o sea, la batalla es 527 milímetros más corta que la del I.D. Buzz y 85 milímetros más angosta.

Como parte del paquete de conducción autónoma, la parrilla frontal enciende de color azul turquesa cuando está siendo pilotada manualmente, y cambia a color purpura cuando se selecciona el modo autónomo.