Salón de Pekín 2016: Mazda CX-4

La japonesa decidió desvelar a su nuevo CX-4 en China, un mercado que actualmente está en constante crecimiento en la industria automotriz. Basado en la plataforma del CX-5 y con toda la tecnología de Mazda, este nuevo SUV con tintes coupé llega al mercado para marcar un nuevo punto de referencia.

El CX-4 se une a un peculiar sub-segmento de vehículos familiares con carrocerías tipo coupé, en el que ya redicen el BMW X4, Mercedes GLC Coupé y Audi Q4. Si bien es cierto que el vehículo de Mazda se advierte en peldaño por debajo en calidad de materiales, seguramente se mantendrá por encima de los productos de volumen.

Inicialmente se piensa para el mercado asiático, pero podemos asegurarles que un futuro cercano estará moviéndose en nuestro mercado con motores turbocargados. Por otro lado, este nuevo CX-3 también se anuncia como el SUV más deportivo de Mazda, ya que propone un diseño bastante agresivo y aerodinámico y al mismo tiempo, ofertará motores suficientemente potentes.

Según conocemos, este nuevo asiático superará ligeramente los 4.60 metros de longitud, acompañados de 1.84 metros de ancho y tan sólo 1.53 metros de alto. La distancia entre ejes se mantiene en 2.7 metros y de acuerdo con la marca japonesa ahora el bastidor es más resistente.

Asimismo, incorpora neumáticos 225/55 R19, una nueva geometría de suspensiones con amortiguadores optimizados y una dirección eléctrica puesta a punto para transmitir más al conductor. Debajo del cofre encontramos inicialmente dos impulsores de inyección directa: un 2.0 litros de cuatro cilindros con 165 caballos y un 2.5 también de cuatro cilindros con 192 equinos. Para la versión menos potente se ofrecerá tracción delantera, mientras que para la variante más equipada se incorporará la tracción total i-ACTIV AWD de la marca.

Aunque este inédito CX-4 se basará en los Mazda6 y CX-5, sus prestaciones tecnológicas se anuncian evolucionadas. La seguridad activa y pasiva también llega con crecimiento en todo las aspectos.