Salón de Nueva York 2017: Mercedes-AMG GLC63 y GLC63 Coupé, brutalidad AMG combinada con la versatilidad de un SUV

Tras la revelación de las variantes AMG de media gama hace exactamente un año, con el apellido ‘43’ y motor de 6 cilindros, Mercedes-Benz presentará de la mano de su subsidiaria AMG a las SUVs compactas más rabiosas en su segmento. Estas tendrán el novísimo motor V8 de 4.0 litros con doble turbocargador que también se monta en la Clase C.

Se presentan con dos carrocerías, coupé con un aspecto juvenil y la convencional, con una silueta tradicional y la practicidad de un SUV. La GLC63 Coupé estará también disponible con el apellido ‘S’ que ya es común en los sedanes de AMG, y lleva la cifra de potencia hasta los 503 caballos, mientras que las variantes estándar entregan 469.

En ambos casos, la transmisión será de nuevo desarrollo, con 9 marchas en lugar 7, ya ha sido estrenada en la gama AMG del Clase E y sabemos que pronto comenzará a incluirse en otros vehículos de Mercedes-AMG. La potencia se transfiere a los dos ejes con el sistema 4Matic+ que cuenta con un embrague electromecánico para acoplar o desacoplar los dos ejes según sea necesario.

Habrá cuatro modos de manejo; Comfort, Sport, Sport+ e Individual, todos alteran los parámetros de la suspensión, transmisión, dirección y acelerador en función de lo elegido. La GLC63 Coupé suma un quinto modo: Track, que libera el máximo desempeño y se recomienda para uso en circuito. Con todos estos atributos, la GLC63 podrá acelerar de 0 a 100 kilómetros por hora en 3.9 segundos y la S Coupé con motor de 503 caballos hará lo mismo en 3.7 segundos, lo que la convertirá en la más rápida de su clase, por encima de Alfa Romeo Stelvio y Porsche Macan Turbo.

El diseño se diferencia de las GLC convencionales porque monta la parrilla Panamericana que debutó en el Mercedes-AMG GT R, completan el paquete estético la nueva fascia frontal, pasos de rueda ensanchados, una defensa trasera musculosa con difusor de color negro y salidas de escape cuádruples. En el interior encontramos tapicería en leatherette en tablero y asientos, volante AMG forrado en piel Nappa y un marco de instrumentos con detalles en rojo.

Mecánicamente, cuenta con resortes neumáticos para llevar la sensación de estabilidad más allá. Este sistema trabaja en conjunto con los amortiguadores para ajustar la rigidez en los diferentes modos de manejo. También suma un diferencial de deslizamiento limitado mecánico que reduce el derrape en las ruedas cuando entramos en una curva, la GLC63 S lleva un diferencial electrónico, que realiza el mismo trabajo de forma más natural. El control de estabilidad tiene tres niveles, encendido, Sport y completamente apagado.

Hará su primera aparición en el Salón de Nueva York la semana entrante, y al menos hasta que Audi no presente la RS Q5 que sabemos está en los planes, será la líder del segmento por desempeño y capacidades.