Salón de Frankfurt 2017: Kia Picanto X-Line, el pequeño Picanto que quería crecer como una Sportage

Previo a su debut en el Salón de Frankfurt, Kia anuncia los detalles de la versión aventurera de su nuevo citycar, que toma inspiración en los crossovers de la marca y eleva la distancia respecto al suelo para conseguir un aspecto más agresivo y, seguramente, una marcha mejor resuelta ante las irregularidades del camino.

Esta variante X-Line cuenta con 156 milímetros de altura respecto al suelo, 15 más que los de la versión convencional. También hay cambios importantes en el apartado estético, puesto que el X-Line usa paneles específicos en el exterior para darle un aspecto más robusto, con nuevas salpicaderas, fascias y protectores para chasis adelante y atrás que realzan el aspecto agresivo de esta variante.

Este acabado podrá combinarse con el motor tri-cilíndrico de 1.0 litros que acude a la inducción forzada para entregar 100 caballos de fuerza, el motor más potente de la gama. Este motor es el que esperamos en México cuando por fin sea oficial la llegada del Picanto a México en algunos meses más, muy probablemente para el primer trimestre de 2018.

En cuanto a equipamiento, no hay cambios importantes frente a los Picanto convencionales, incluidos los rines de aluminio de 16 pulgadas, luces diurnas con tecnología LED, faros antiniebla o la pantalla táctil de 7 pulgadas con interfaces Android Auto y Apple CarPlay.

Por seguridad, es más que cumplidor, puesto que todas las versiones del auto en Europa, incluidas las nuevas X-Line, montan control de estabilidad y tracción, frenado de emergencia y seis bolsas de aire, entre otras. Para su llegada a México deberá mantener, al menos, las seis bolsas y el ESP.