¿Qué esconde en las entrañas el Acura NSX que lo ayuda a lograr 573 caballos de fuerza?

En 1990 Honda creó su primer super deportivo, el NSX. La primera generación fue una obra de la ingeniería que maravilló al mundo automotor e incluso llegó a ser conocido como ‘Antiferrari’. Para lograr esto necesitaron todo lo mejor y uno de sus colaboradores fue Ayrton Senna, quién para muchos es uno de los pilotos más destacado en la historia de la Fórmula Uno y ayudó a lograr que la primera versión de este biplaza alcanzara los 265 km/h con el primer motor Vtec V6 de 270 hp.

Estamos en la época en la que las energías alternativas, una de ellas la eléctrica, resultan de gran ayuda en los vehículos, y con el renacer de la segunda generación de NSX, Acura quiso aprovecharlo al máximo en su super deportivo de altas prestaciones, montando 4 motores en el tren de poder para lograr un total de 573 hp y 473 libras-pie de torque.

El primer motor es un bloque de aleación de aluminio V6 biturbo de 3.5 litros y 24 válvulas con potencia máxima de 500hp y un par motor de 406 lb-pie.

El segundo es un motor eléctrico llamado “Drive Direct” situado entre el propulsor de gasolina y la transmisión de tipo generador con sistema de enfriamiento y una potencia máxima de 47 hp y un torque de 109 lb-pie.

El tercero y cuarto son impulsores gemelos eléctricos situados en cada una de las ruedas delanteras y conectados de manera independiente con una cifra de potencia máxima total de 36 + 36 hp @4000 rpm y torque de 54 + 54 lb-ft @ 0 – 2000 rpm.

Tan importante como generar la potencia es también lograr que los caballos lleguen a las ruedas del vehículo y Acura ha implementado una transmisión automática de doble embrague con 9 velocidades al frente, para siempre tener la velocidad correcta, con cambios secuenciales deportivos y paletas al volante.

Por: Luis Vilchis