Primer contacto de manejo: Volkswagen T-Cross 2019 deja una buena impresión

Con el T-Cross, Volkswagen se adentra finalmente en uno de los segmentos más importantes de los últimos años. Llegan tarde a la fiesta, ¿valdrá la pena la espera?

El circo de los utilitarios subcompactos vuelve a encenderse, y el responsable de empezar con la primera chispa es el nuevo Volkswagen T-Cross. Tuvimos oportunidad de conocer en Indaiatuba, Sao Palo al nuevo SUV de la marca alemana y confirmar las buenas primeras impresiones que nos deja el que será un dolor de cabeza para Honda HR-V, Nissan Kicks, Jeep Renegade, Chevrolet Trax, Hyundai Creta, Ford Ecosport y compañía.

El proyecto es derivado de la multifacética plataforma MQB, la misma de Golf, Tiguan, Jetta y otros productos de SEAT y Audi. El T-Cross brasileño que llegará a México tiene algunas peculiaridades en relación con el modelo que será comercializado en Europa ya que con 2.65 metros, la distancia entre ejes (igual a la del Virtus) es 8.6 cm más amplia que la del T-Cross para el viejo continente y, por ejemplo, cuatro centímetros más larga que la de la HR-V. La europea toma la versión corta de este mismo desarrollo, compartido con el nuevo Polo, SEAT Arona, SEAT Ibiza y Audi A1.

La buena distancia entre ejes se traduce en un amplio interior. Con el asiento del conductor ajustado para alguien de mi estatura (1.72 metros), quien viaja atrás tiene espacio de sobra para las rodillas y la cabeza.

‘Nuestro’ T-Cross también es un centímetro más alto, con 1.56 metros. La longitud es de 4.2 metros (nueve centímetros menos que el Honda) y la cajuela tiene capacidad para 420 litros con el respaldo en posición vertical.

Conjunto mecánico

El T-Cross tendrá tres opciones de motor: 1.0 TSI de tres cilindros que desarrolla hasta 115 hp y 148 lb-pie de par y 1.4 TSI de cuatro cilindros, que conocemos bien de Jetta, Tiguan y Golf y que entrega 150 hp y 184 lb-pie. El atmosférico es el que, de momento, tiene más posibilidades de llegar a México, con 1.6 litros y cuatro cilindros entregando 110 hp.

La transmisión es automática de seis marchas, con opción de cambios manuales en las paletas tras del volante o en la propia palanca al empujarla hacia la derecha con los motores turbo. En teoría, el 1.4 TSI con la caja de seis es idéntico a lo que presenta el Jetta en México, pero sabemos que la relación de la caja ha sido trabajada para satisfacer las necesidades de un SUV.

Volkswagen no lo ha confirmado, pero los motores 1.0 TSI y 1.6 MPI tendrían que estar disponibles también con transmisión manual de cinco relaciones.

En la pista de la Hacienda de Capuava, en el interior de Sao Paulo, probamos al T-Cross con el motor 1.4 TSI. Y a pesar de la rapidez del contacto y de haberlo hecho en un autódromo, lo que está lejos de lo ideal en un SUV, mostró cualidades acertadas. Destaca el bajo nivel de ruido interno, mostrando una preocupación extra de la ingeniería con el nivel de ruido del habitáculo.

Destaca también el ajuste de la suspensión, con un foco nítido de parte de Volkswagen en entregar un T-Cross cómodo. En las rectas y pellizcando las cebras de la pista para simular un poco de agujeros, el SUV absorbió suavemente los golpes, al tiempo que mostró rigidez al inclinar muy poco la carrocería en las curvas más cerradas y frenadas bruscas – y es de hacerse notar, porque el T-Cross brasileño tiene un centro de gravedad más alto que el europeo.

Con asistencia eléctrica, la dirección es un poco más pesada que la del Virtus y Polo, por ejemplo, pero con la misma precisión. No es una dirección anestesiada, consiguiendo transmitir al conductor también lo que está sucediendo en el asfalto.

La posición del volante es muy buena. Alto, como creemos que debe de ser en una utilitaria deportiva. Los ajustes del asiento son manuales, así como las regulaciones de altura y profundidad en la columna de dirección. Punto positivo para el asiento, que trae soporte ideal para sostener el cuerpo.

En esta configuración hay un selector de modo de conducción con cuatro perfiles: Eco, Normal, Sport e Individual.

Equipamiento

Como se esperaba, Volkswagen avisó que, al menos el modelo para venta en Brasil tendrá controles de tracción y estabilidad de serie, así como frenos de disco en las cuatro esquinas con ABS y EBD. También tendrá seis bolsas de aire de serie, alerta de fatiga del conductor y frenado post-colisión para evitar que el auto siga moviéndose después de un impacto. También presenta, como opción, sensores de estacionamiento delantero y trasero, cámara de reversa y rines de aluminio hasta de 17 pulgadas con llantas 205/55.

En términos de tecnología y conectividad, el T-Cross tendrá Park Assist 3.0 que estaciona el auto en batería y paralelo, pantalla táctil de ocho pulgadas con interfaces Android Auto y Apple CarPlay, panel de instrumentos digital, clima electrónico de dos zonas con salidas para las plazas traseras y sistema de sonido Beats.

En Brasil está disponible con ocho colores y la opción de elegir el techo negro panorámico, aunque esto último es exclusivo del mercado carioca.

De la mano de nuestro equipo de trabajo en Brasil, a través de wm1.com.br, y como miembros de una red de contenido con sedes en Australia, Corea, Argentina, Brasil, Chile y México tenemos el primer contacto de la nueva T-Cross 2019, el SUV subcompacto de Volkswagen que deberá de incorporarse a la oferta para compra de auto en México este mismo año.

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