Primer Contacto: Volkswagen Golf 2018, el referente actualiza y refina la formula reconocida

Primer contacto desde Mallorca, España cortesía de Motoring.com.au

Los primeros resultados de la estrategia de trenes motores de Volkswagen ya comienzan a hacerse notar, la marca alemana prometió que, para ellos, la moda del downsizing había acabado y la actualización de media vida del Golf nos lo deja claro, cambia su motor TSI de 1.4 litros por un novísimo bloque de 1.5 litros, con turbocargador de geometría variable y desactivación de cilindros. El Volkswagen Golf está cerca de la cima de su segmento actualmente, pero esta actualización, comúnmente llamada Mk7.5, lo lleva aún más cerca con tecnología de conectividad Premium, motores de última generación y un manejo todavía más refinado.

El Golf es el modelo de Volkswagen más vendido a nivel mundial, tan solo en 2016, fueron entregadas alrededor de 980,000 unidades, podemos darnos una idea de lo relevante que es este auto para el consorcio alemán y de por qué este rediseño fue de suma importancia.

Hay dos versiones del nuevo bloque TSI, denominado EA211, pero en esta ocasión pudimos probar la variante más potente, entrega 150hp y 184lb-ft de torsión, los mismos números que el actual 1.4 litros, no obstante, se percibe más rápido porque la entrega de par es más lineal y tenemos todo el torque disponible desde las 1,500 vueltas. También se percibe más suave y refinado que el anterior 1.4 litros.

El desarrollo de esta familia de motores comenzó unos meses antes de que Herbert Diess tomara las riendas, y aparte de que puede apagar totalmente dos de los cuatro cilindros cuando la demanda de potencia es baja, las versiones Eco-TSI pueden apagar el motor por completo cuando descendemos una pendiente y, en dicha condición, no utilizan una sola gota de carburante.

Este motor acelera tranquilamente hasta las 6,000 vueltas por minuto, sin embargo, nunca es necesario llevarlo tan arriba en el rango de funcionamiento del motor porque la potencia se entrega en su totalidad desde las 5,000 vueltas. El motor está afinado para trabajar en el rango bajo y medio, decisión lógica si consideramos que es ahí en donde estará la mayor parte del tiempo.

Se ofrece en el viejo continente con dos transmisiones, manual de 6 marchas o automática DSG de doble embrague con 7 escalones y la diferencia entre ambas es más importante de lo que podíamos haber imaginado. Por ejemplo, la manual permite seleccionar la sexta marcha desde apenas 30km/h y el torque del motor es tal que el auto logra pasar la prueba sin aparentar estar en el límite. A 100km/h el motor gira a 2,200 revoluciones, esto ayuda para hacerlo viajar a velocidades crucero sin exceso de ruido proveniente del motor, solo se filtra sonido del viento.

Sube de vueltas con gusto hasta las 5,000 vueltas, punto en el que comienza a entregar la cifra máxima de potencia, que se mantiene hasta las 6,000 vueltas. Es un bloque refinado, sin vibraciones desde el ralentí y hasta la línea roja.

Tiene tanta sofisticación como tiene carácter, es intenso en el rango medio, pero nunca pierde ese tacto y refinamiento. Debemos decir que quizá sea uno de los 3 mejores motores disponibles actualmente en un automóvil de corte generalista. Quizá los números de potencia y torque no sean los más altos de su segmento, pero los entrega en un rango amplio de revoluciones gracias a la relación de compresión de 12.5:1 y a que la presión de los inyectores aumentó considerablemente, de los 200-bar del anterior 1.4 hasta los 350-bar en el motor en cuestión.

Acelera de 0 a 100km/h en 8.3 segundos y hasta una velocidad tope de 213km/h, con un consumo estimado en el ciclo de prueba europeo de 20km/L y emisiones de apenas 114gCO2 por kilómetro. Es tan rápido como los dueños de un Golf esperan que sea y si bien la séptima generación puso la vara alta en cuanto a refinamiento cuando se lanzó en 2012, esta actualización la lleva aún más arriba.

La caja manual es precisa, con traslados cortos, separaciones adecuadas entre cada una de las entradas a las velocidades y un peso adecuado para uso en ciudad o autopista, pero la DSG se percibe aún mejor, es tan precisa, rápida y atinada que prácticamente se vuelve invisible.

La dirección también es destacable, con un peso perfecto desde el centro y un volante de tamaño ideal. La calidad de marcha es tan buena como Volkswagen sabe hacerla y el control de la carrocería se percibe seguro, jamás balancea demasiado en curvas como para sentirse inestable.

Uno de los puntos en donde el Golf gana enteros frente al anterior es en las tecnologías de conducción semi-autónomas y asistencias a la conducción. El control de crucero es adaptativo y el asistente de embotellamientos es capaz de acelerar, frenar o virar por cuenta propia a bajas velocidades e incluso puede detener al auto por completo si el vehículo circulando delante de nosotros hace lo mismo. Estos atributos están disponibles únicamente con la caja automática DSG.

Hay tres alternativas de sistemas de info-entretenimiento, el primero es a través de una pantalla de 6.5 pulgadas que ya conocemos de algunos modelos del Grupo Volkswagen y los últimos dos son las verdaderas novedades dentro de la gama. Se trata de pantallas de 8 o 9.2 pulgadas con cobertura de vidrio que incorporan sensores de proximidad y manejo de gestos. La versión de 9.2 pulgadas tiene una resolución de 1280×640 pixeles, funciona muy bien, es sencillo navegar por los menús y encontrar en ella lo que sea que se esté buscando.

Prueba de que el Golf mantiene esa personalidad que lo distingue y que no es solo refinamiento, es que cuenta con un Race Mode en la pantalla que muestra un medidor de fuerzas g, posición de acelerador y freno, potencia disponible al instante y cronometro de vueltas en circuito.

Los asientos son fabulosos, la posición de manejo es casi perfecta y la pantalla en el cuadro de instrumentos funciona adecuadamente, similar a la que llevan los hermanos de Audi y que ya probamos en el Audi A4. El punto en contra que podemos encontrar con los sistemas de info-entretenimiento es que no hay una sola perilla a su alrededor que permita ajustar el zoom en el sistema de navegación o apagar rápidamente el sistema de sonido.

Con el chasis MQB nada cambia, cuenta con una cajuela de formas cuadradas y accesibles de 380 litros de capacidad, pero puede expandirse hasta los 1270 litros con los asientos traseros abatidos. El espacio en la consola central, debajo del descansabrazo, es suficiente para almacenamiento y se complementa con dos espacios más en las puertas delanteras.

Estéticamente, la actualización trae faros de LED opcionales rediseñados y algunos otros retoques en fascias y calaveras. Este auto ha sido exitoso en cada una de sus diferentes iteraciones, no había motivo lógico para hacer un cambio revolucionario, tratando de reparar aquello que no está roto. Volkswagen vende un Golf cada 40 segundos.

En medio del Dieselgate, tener un motor de gasolina compacto, refinado y económico como bloque de volumen dentro de la gama es justo lo que Volkswagen necesitaba, y también es justo lo que muchos de sus rivales temían. Esta actualización será fabricada en Puebla, México para todo el continente americano y deberá mantener al auto fresco mientras llega la octava generación, cosa que sucederá en el año 2020. Esperamos su llegada a México para el segundo semestre del 2017.

Nos gusta

+ Empuje a en el rango medio

+ Control de carrocería

+ Confort, practicidad

Mejorable

+ Perilla en los sistemas de info-entretenimiento

+ Ruido de viento en espejos laterales a altas velocidades

Volkswagen Golf 1.5 TSI 2018

Motor: 4 cil, 1.5L, turbocargado 150hp y 184 lb-pie
Transmisión Automática DSG, 7 velocidades

Manual, 6 velocidades

Consumo oficial: Mixto 20.0 kmL
Cajuela: 380 litros
0 a 100 km/h: 8.3 s