Primer contacto, manejamos la nueva Range Rover Evoque 2020

La segunda generación de la Range Rover Evoque presenta mejoras importantes en refinamiento de marcha, percepción de calidad y desempeño fuera del camino, que le permiten colocarse en un espacio muy particular de quienes busquen un familiar muy versátil y lleno de estilo.

El foco de la nueva Evoque es claramente el de ofrecer un
producto más refinado, más cercano a sus hermanos SUVs mayores en todos los aspectos:
capacidades dentro y fuera del camino, una marcha más premium e interiores que
sean referencia en el segmento.

Por ello la firma ha decidido reinterpretar el diseño que
marcó la pauta para toda la familia de vehículos en la última década. “Quisimos
evolucionar el diseño y no hacer un cambio radical”, explicó Gerry McGovern,
Jefe del departamento de diseño de Land Rover.

“Antes, los Land Rover se diseñaban de acuerdo a la función,
ahora tenemos claro que deben ser deseables pero sin perder sus capacidades dinámicas
y desempeño”, completó McGovern.

Y aunque no lo parezca, esta nueva generación no comparte absolutamente nada con la anterior, salvo las bisagras de las puertas. De ahí en más la Evoque es completamente nueva en todos sus componentes estructurales, materiales y diseño.

Desde la raíz

De este modo, la segunda generación de la Evoque está
desarrollada sobre una plataforma completamente nueva, concebida específicamente
con el foco en la electrificación del vehículo, que recibe el nombre de PTA o
Premium Transverse Architecture.

Dicha plataforma echa mano de una mezcla de diversos tipos
de metales de alta resistencia (tres en total) y aluminio en las partes que requieren
la mayor resistencia o dureza. Con esto la marca segura ofrecer un 13% de mayor
rigidez en el conjunto en general, además de permitir reducir ligeramente el peso
para dar cabida al sistema Mild-Hybrid (que según nos dijeron pesa alrededor de
35 kg). De este modo mantiene un peso similar a la anterior y es más rígida a
pesar del nuevo sistema.

Además, esta plataforma ya tiene el layout preparado para
también acomodar el paquete de baterías y motor eléctrico en el eje posterior
para la versión plug-in hybrid que llegará más adelante.

Es la primera vez en la historia que Land Rover echa mano de un sistema Mild-Hybrid de 48 volts, destinado, principalmente, para tocar tres aspectos de la Evoque: primero que nada consumo y emisiones, pues mejora en un 6% el consumo promedio y reduce hasta 8 gr/km las emisiones contaminantes; segundo, ofrece un incremento de más de 100 lb/pie de torque del pequeño sistema eléctrico, que ayuda en aceleraciones/recuperaciones.

Y por último, en los motores colocados transversalmente, el sistema star&stop es ruidoso y algo brusco, con esta solución Land Rover consigue un reencendido en 600 milisegundos mucho más suave, lo que suma en la búsqueda del “confort y premium feeling” que persigue la marca. Hay un subchasis delantero también en aluminio con puntos de contacto tres veces más firmes que en el anterior modelo, pero, curiosamente, con amortiguadores menos rígidos, más blandos, para con ello conseguir un mejor filtrado de las condiciones del camino pero no perder firmeza y aplomo en la conducción.

Impecable

Por dentro la calidad de materiales se vuelve referencia para
los SUVs premium del segmento. Incluso los plásticos que se encuentran en los
bajos de las puertas son suaves al tacto, por lo que ya se podrán imaginar los
asientos y la sensación que genera el volante.

Las dos pantallas táctiles de 10 pulgadas, denominadas Touch
Pro Dou, funcionan tal y como se usaría nuestro smartphone; cuenta, también,
con integración de Apple Car Play y Android Auto, además de conectividad 4G
WiFi hotspot.

La interfase es rápida, parece una app nativa de smartphone;
las cosas se desplazan igual lateralmente; quizás solo le faltaría esa sensación
de respuesta como si presionáramos un pequeño botón digital que tienen algunos
nuevos sistemas.

Los menús cambian según en qué apartado estemos y eso mismo
sucede con los controles en el volante táctiles. Es una verdadera maravilla su
función.

También habrá disponible un cluster completamente digital de
12.3” configurable al gusto del conductor, o bien el clásico de relojes que
tuvimos oportunidad de manejar.

En general, se respira una cabina impecable, de sensación
muy premium y sobre todo más amplia de lo que uno se imagina, pues Evoque mide
apenas 4.3 m de longitud. Atrás no esperas un gran espacio, ideal para un par
de adultos de preferencia. Ahora bien, la cajuela aumentó un 10% su capacidad y
ahora ofrece 472 litros. Suficientes.

La posición de manejo es también muy fácil de encontrar y gozamos
de muy buenas cotas de acomodo, sobre todo de espacio para cabeza sin sacrificar
la visibilidad.

Y, de hecho, se agrega un nuevo retrovisor con cámara que
permite duplicar el rango de visión, pasando de 25 al 50%. Esta cámara se ubica
en la aleta de tiburón/antena que va sobre el techo; cuesta trabajo
acostumbrase porque si tenemos los autos cerca no se ven del todo, pero una vez
hecho eso, encanta.

Por fuera lo que más encanta, de verdad, es la nueva parrilla más parecida el modelo Velar, además de las calaveras de LED y los fascinantes faros Matrix LED ultra delgadados.

Imparable

Tuve oportunidad de asistir hace 10 años justo al lanzamiento de la primera generación de la Evoque. En aquel entonces, en Liverpool, Gran Bretaña, la marca puso a prueba toda la tecnología que ofrecía, fuertemente orientado en el off-road.

En esta ocasión no es diferente. Su marcha en autopista es
impecable, muy silenciosa, aplomada incluso a altas velocidades. Para mi gusto,
la dirección podría ser más firme, la sentí algo ligera, pero se entiende con
el enfoque principal en el confort que ha puesto la marca.

Sin embargo, fuera del camino, todo tiene mucho más sentido,
pues Land Rover ha conseguido una combinación sobresaliente de dualidad de uso dentro
y fuera del camino.

Definitivamente las innovaciones en el bastidor rinden
frutos cuando estamos en situaciones de manejo más agresivas. Recorrimos muchos
kilómetros de montaña, con cientos de curvas y, aunque la dirección insisto
podría tener mayor transmisión de sensaciones sobre las ruedas, es
suficientemente buena para ir aprisa, con ritmos muy alegres.

Y si salimos del asfalto, dejamos de recibir tantas vibraciones
en el interior, pero somos precisos cuando se trata de hacer pasos complicados.

Pero ahí no paran las innovaciones. Ahora se incluyen un
sistema llamado Clear Sight Ground View cámaras en las partes laterales bajas
del auto (en la anterior estaban en la defensa), además de la delantera central,
que podemos ver en la enorme pantalla táctil que funciona como consola, que
además nos permite visualizar mediante una efectiva animación por dónde van
nuestras ruedas; ideales para hacer severo off-road o estacionarnos sin rayar
los rines.

Recuerdo hace 10 años cuando Land Rover lanzo el sistema
Terrain Response, que todo era mediante botones y que me hizo dudar de las
capacidades de la Evoque, pero dejó más que claro su efectividad, pues ahora tenemos
la segunda generación que suma un sistema de tracción integral automático que
puede elegir, mediante un nuevo patrón de algoritmos más quisquillosos, el mejor
setting en motor, caja, sistema de tracción intregral y ayudas electrónicas, o
bien, escoger entre los ya preestablecidos confort, arena, nueve o gravilla y
lodo.

Además ahora se acopla el eje posterior de manera electrónica
lo que le permite ser más rápido.

Sumen el particular sistema de asistencia para el descenso
con velocidad variable y un nuevo sistema de detención en pendiente que, si
pisamos el freno con fuerza a media subida, nos permite soltar el pedal y dejar
el freno activo.

También se incluye un sistema de velocidad constante de paso
(también de velocidad variable) denominado All Terrain Progress Control, ideal
para situaciones comprometidas que requieren un ritmo constante y si no somos
los mejores en ello, el Evoque lo hace por nosotros sin tener que tocar uno
solo de los pedales.

De nuevo en los caminos de montaña, la primer sensación que
tuvimos con la caja de nueve cambios no fue muy satisfactoria, de hecho
dubitativa, más bien puesta a punto para ir engarzando suavemente cada curva;
nuevamente el foco en el confort aflora.

Sin embargo, en el modo sport, el comportamiento es muy
diferente. Es un poco más proactiva e incluso puede hacer cambios descendentes
después de algunos kilómetros de entender nuestro manejo.

Ofrece paletas de cambio detrás del volante que ayuda, pero no, no es un foco de manejo deportivo. Puede ser alegre pero, insisto, no verás un desempeño como podría esperarse en una Macan, por ejemplo; no es su meta.

En mayo

Las versiones que tuvimos para prueba no contaban, por
ejemplo, con sistemas de asistencia a la conducción como monitoreo de punto
ciego, alerta de tráfico posterior cruzado, control de velocidad de crucero
adaptativo o frenado de emergencia, que sí se ofrecen en el modelo.

Si tenía mantenimiento de carril con función de corrección
automática, pero tendremos que esperar hasta que la marca defina las versiones
para México para saber si se ofrecerían en nuestro mercado.

Aunque conducimos la opción de 250 caballos y el sistema de
tracción Active Driveline que permite variar incluso la entrega de torque entre
las ruedas del eje posterior, existe también un sistema más sencillo que puede
ir acoplado al motor de 200 caballos con aja de seis denominado Driveline
Disconnect que permite ser principalmente un tracción delantera con el eje
posterior desconectado o según se requiera. Aun no sabemos qué configuraciones
llegarían a nuestro mercado.

Del mismo modo, los precios siguen pendientes, pero lo que sí podemos confirmar es que llegarán dos niveles de potencia a territorio azteca: 250 y 300 caballos. Con ambas mecánicas también estarán disponibles variantes que ofrezcan el sistema Mild-Hybrid. Lo interesante será ver qué estrategia siga la marca puesto que las versiones que lleguen a tener este sistema seguramente tendrán un precio mayor. El beneficio es que dichos modelos en México no pagan tenencia, lo que representa entre un 3 y 20% del valor del auto; ISAN, no verifican por 8 años con la doble cero, además de poder circular todos los días aun en contingencias. Finalmente, estará disponible en nuestro mercado para mayo, con las mismas opciones de equipamiento en colores y materiales que en el resto del mundo. Actualmente la Evoque arranca en los 778 mil pesos aproximadamente para la versión Pure y hasta el millón de pesos para la Autobiography.

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