Primer contacto: BMW M850i xDrive 2019, el buque insignia que nos prometieron

Largo, pulcro, rápido y cómodamente veloz. Esta es la bienvenida al nuevo referente de BMW.

Si bien el modelo “veloz” está por llegar de la mano de la División M, un vehículo que acelera de 0 a 100 km/h en 3.7 segundos no es precisamente lento, al contrario, pues fuera de la gama M Motorsports este es el BMW más veloz hasta la fecha.

A pesar de que no lo veremos formar parte de la oferta para compra de manera internacional sino hasta marzo del 2019, BMW nos llevó hasta Portugal para manejar al nuevo buque insignia de la marca, en su presentación del tope de gama M850i xDrive.

BMW acertó en una cosa, los clientes buscan cifras de 0 a 100 km/h veloces porque es el único referente de desempeño que tienen de manera práctica, así que el hecho de lograr que este Serie 8 despegue de manera tan expresiva merece un aplauso muy merecido para la firma alemana.

Tengo que admitir que me encontraba un poco desconfiado de lo que podríamos manejar en la presentación luego de productos tan increíbles como el M2 Competition o el Serie 3 CS, pero esta duda acerca del M850i se me borro de la mente después de las primeras 5 curvas del trayecto.

Coches de estas proporciones tan crecidas rara vez se mueven con tal soltura en las pistas, especialmente cuando no eres un piloto profesional y entras quizá un poco pasado, pero hay que aceptar que los niveles de agarre de esta unidad facilitan la operación en situaciones al límite y de manera controlada en circuitos cerrados.

Estas maniobras solo pueden ser hechas en un circuito por que es ahí donde el vehículo es llevado a su máximo, y de manera impresionante el peso parece no importarle, siempre parece querer seguir acelerando y tenemos la sensación de un vehículo centrado, que sabemos que es lo que está haciendo en todo momento.

El M850i xDrive cambia de dirección con soltura y entusiasmo, además de que imprime cada caballo de fuerza en la pista de manera increíble y siempre estable, incluso cuando los límites del agarre de los neumáticos Pirelli se comienza a hacer notar.

La parte no tan buena del M850i es que su precio se estima casi a la par de vehículos como el Mercedes-Benz S550 Coupé, pero definitivamente BMW diseñó a su creación con una ideología totalmente diferente a la marca de la estrella

Mientras que Mercedes-Benz se centra en confort y refinamiento, y entrega un manejo suave y gentil, BMW no hace precisamente lo mismo. Claro que es lujoso, pero en cuestiones de manejo tenemos una bestia increíble que transmite adrenalina al piloto cuando se lo pedimos con el acelerador.

Ah claro, hay que mencionar que no hay espacio en la parte posterior para que viajen con nosotros un par de adultos más, o adolescentes, especialmente si tienen piernas. Tampoco cabrán si tienen cabeza, o piernas y cabeza al mismo tiempo.

Es veloz

Para BMW, y la mayoría de las armadoras alemanas hay una receta infalible: cilindros de 500cc de desplazamiento en motores V8. Este no es el caso del M850i, pues BMW ha decidido elevar a 4.4 litros el desplazamiento total del motor de 8 cilindros en V por el simple hecho de que a los consumidores americanos les gustan las máquinas grandes.

Este motor de 4.4 litros es fuerte en todos los sentidos, y al alcanzar las revoluciones a su máximo incluso pareciera que nos pide más. La potencia total del bloque es de 525 hp, que si bien parecieran no ser cifras estratosféricas, se acompaña de maravilla con los 560 libras-pie de par disponibles en su totalidad desde las 1,800 RPM.

Es un motor formidable que suena y se siente poderoso todo el tiempo; si, la unidad cuenta con modos de manejo Eco y Comfort, ambas limitando la potencia y entrega de par de la unidad, cosas que no pasa cuando configuramos la unidad en Sport o Sport Plus.

Algunos de los elementos que aprovecha de manera correcta el M850i es la inyección directa, un par de turbocargadores de mayor tamaño montados dentro de la V del motor, válvulas de altura variable y escape deportivo que puede cambiar sus modos de sonido de ruidoso a más ruidoso.

Otros detalles mecánicos

Una de las grandes piezas clave del M850i es la caja automática de 8 velocidades, que si bien otras marcas pueden aprovecharse de las transmisiones ZF, BMW pareciera ser la única que logra entregar potencia de manera generosa en sus unidades.

Los cambios pueden ser precisos cuando estamos atacando un circuito, y a decir verdad no es mala cuando estamos rodando a bajas velocidades por la ciudad, pues gracias a la variedad de engranes podemos ir de manera tranquila y callada priorizando los consumos.

Técnicamente, el M850i es un vehículo de tracción integral, pero la verdad es que es un automóvil de tracción trasera con potencia en el eje delantero cuando se necesita. Cuando estamos rodando por una autopista o circulando por la ciudad, el eje trasero propulsa a toda la unidad e incluso cuando el sistema xDrive entra en acción mantiene la mayoría del poder atrás.

Este buque echa mano también de dirección en el eje posterior y diferenciales con bloqueo controlado de manera electrónica de manera estándar en todas sus versiones. Todos sus componentes mecánicos parecieran formar uno solo y trabajar siempre en conjunto en lugar de sentir todo un desorden de componentes que confunden al usuario.

Cuestiones del chasis

El M850i es otro de los vehículos de BMW que es construido sobre la plataforma KLAR, tomando como base estructural la misma arquitectura del Serie 5 y el nuevo Z4, así que el chasis es una mezcla de acero de alta resistencia, aluminio y fibra de carbono.

El peso total de la unidad es de 1965 Kg, y a decir verdad nos sorprendió la manera en la que se desempeña un vehiculo de casi dos toneladas.

El resultado de toda la configuración mecánica da como resultado a un vehículo que hace su mayor esfuerzo para esconder su peso total, cosa que no estaría del todo correcta si no fuera por el uso de la dirección en el eje posterior que ayuda de sobremanera.

El M850i es capaz de alcanzar una velocidad máxima limitada a 250 km/h para luego detenerse gracias al juego de frenos con calipers de 4 pistones y discos hiperventilados.

Al abrir la puerta

Empecemos con el asiento trasero: no lo hay.

Bueno, si hay uno, pero claramente no es utilizable para personas, ni siquiera para niños ya que no existe espacio suciamente para piernas y cabeza en la parte posterior. Sin embargo puede ser un área útil para cargar con cualquiera que sea nuestro equipaje día a día.

Por ponerlo en contexto, no tienen nada que ver con los asientos de un Clase S de Mercedes-Benz e incluso parecería que la banca posterior fue tomada prestada de un Porsche 911. Estos se pueden abatir para hacer crecer la cajuela hasta los 420 litros de espacio.

En la parte delantera tenemos un par de asientos cómodos, con acabados bien logrados en piel que se ajustan de manera electrónica en cada una de sus direcciones. Estos asientos están flanqueados por un par de portavasos de tamaño normal y un descansabrazos central con área de carga generosa.

El tablero cuenta con un clúster digital de 12.3 pulgadas que se empareja a la pantalla táctil del sistema de infoentretenimiento de 10.2 pulgadas; la mayoría de las funciones son controladas con esta pantalla de manera intuitiva.

El único problema que encontré fue que algunas de las acciones que antes se controlaban con solo una acción, ahora necesitamos realizar 5 o 6 clics para llegar a la opción deseada.

El sonido se ve beneficiado con un sistema de 16 bocinas firmado por Harman Kardon, pero se puede pedir como opcional la mejora a Bowers & Wilkins.

Palabras por: Michael Taylor.

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