Primer contacto: Mitsubishi Montero Sport 2018, un SUV con verdaderas capacidades 4×4, de esos que ya casi no vemos

Mitsubishi presentó en México a la tercera generación de la Montero Sport, un modelo que quizá no se aprecia como tal, pero es en sí tan icónica para la marca como el propio Lancer Evolution por su historia en el mundo de la competición, ganadora del París-Dakar en 12 ocasiones y 7 de ellas de forma consecutiva entre el 2001 y 2007. Fue la última ganadora en su tramo original, antes de que esta competición se trasladara a América del Sur.

Mitsubishi tiene historia haciendo SUVs de este tipo, durables y con verdaderas capacidades todoterreno y actualmente es la única de su especie en México tras la retirada de las que eran sus verdaderas rivales. Toyota 4Runner dejó el mercado mexicano, mientras que vehículos como Ford Explorer o Nissan Pathfinder abandonaron su construcción de largueros para pasar a ser crossovers basadas en un chasis de monocasco, con plataformas de los sedanes medianos de sus marcas y más enfocadas a labores familiares en autopistas o como máximo, terracerías sencillas.

Hasta el diseño de la nueva Montero Sport es diferente, incorpora líneas de la nueva filosofía de la marca, y lleva el frontal visto en la nueva Outlander más allá si hablamos de radicalidad, con líneas audaces y agresivas. La parte trasera también propone, no voy a hablar de estética porque entiendo que es subjetivo, pero me gustan los autos que intentan cosas nuevas en este sentido. Personalmente sí me agrada.

El interior monta materiales de tacto duro, pero que se perciben de muy buena calidad y que no brillan con la luz. La hechura del interior sorprende, los ensambles son sólidos y no encontré un solo panel que tuviera un movimiento sospechoso, es casi un hecho que no aparecerán vibraciones y rechinidos con el paso del tiempo. La nueva SUV usa el chasis de una pickup, en este caso de la L200, por lo que heredará seguramente la cuestión de durabilidad, aunque gracias al tren motriz es más refinada. Echa mano de un motor V6 de 3.0 litros con 216 caballos de fuerza y 210 libras-pie de par acoplado a una inédita caja automática de 8 relaciones.

La potencia del motor no es sobrada, la marca se animó a llevarnos a los caminos de Chihuahua con paisajes de impactante belleza, pero con altitudes de hasta 1,900 metros sobre el nivel del mar que no ayudan a un motor aspirado montado en una camioneta pesada, no obstante, la caja contribuye para tener lista una marcha adecuada que me ayudó a ganar velocidad con prontitud cuando fue necesario para hacer adelantamientos y recuperaciones. Solo sería prudente probar su comportamiento a mayor altitud, como la de la Ciudad de México y las autopistas circundantes, cuando se encuentre cargada con 7 pasajeros y equipaje, puesto que en la prueba íbamos solamente dos personas.

En autopistas de este estilo es más capaz de lo que podríamos esperar, y el motor se estiró hasta pasadas las 6,500 vueltas cuando así lo exigí, siempre manteniendo un nivel de sofisticación alto y produciendo sonidos agradables dentro de la cabina. Además, en las raras ocasiones en las que la caja no encontró la marcha adecuada, las paletas tras el volante montadas de forma fija en la columna de dirección fueron de mucha ayuda.

Es también más ágil de lo que esperamos en una SUV pura y dura, manteniéndose fiel a la herencia de competición de la marca. Los caminos no estaban en la mejor de las condiciones y aun así pudo absorber las irregularidades todas con pulcritud y transmitiendo vibraciones mínimas a la cabina a velocidades altas. La dirección no comunica demasiado, pero tampoco va totalmente desconectada y en este sentido cumple con las expectativas en un auto de este tipo.

En los tramos en los que la manejé fuera del camino fue en donde se sintió mejor adaptada, cuenta con tracción 4×4 selectiva, caja reductora y hasta bloqueo trasero de diferencial, cosa que no se encuentra frecuentemente en SUVs por este precio. Supera caminos exigentes con facilidad, entra y sale de ríos con hasta 70 centímetros de profundidad sin despeinarse y puede escalar pendientes pronunciadas. La ayuda su altura respecto al suelo y el multiplicador de par de la caja reductora. Es precisamente este punto, el de las capacidades todoterreno, lo que la diferencia de las camionetas con las que en teoría compite.

La nueva Montero Sport tendrá tres versiones con precios que van desde los 609,900 pesos hasta los 689,900 de la versión Advance 4×4 que probamos, que equipa asientos de piel con ajuste eléctrico, quemacocos, control electrónico de clima de dos zonas, pantalla táctil de 7 pulgadas con conectividad para Android y Apple (para todas las versiones), mandos al volante con forro en piel, sensor de lluvia, computadora de viaje y cámara de visión trasera. Hay otro aspecto en la que la Montero Sport no es convencional, porque contempla asistencias como el frenado automático de emergencia y control crucero adaptativo, que pocas dentro del segmento llevan por menos de 700,000 pesos. También encontramos 7 bolsas de aire y control electrónico de estabilidad.

Mitsubishi la coloca como rival principal de Kia Sorento, Toyota Highlander y Nissan Pathfinder, y aunque todas esas camionetas son más refinadas en pavimento y más potentes, ninguna podría llegar a los lugares a los que la Montero Sport llega con facilidad. Lo único que podría pedirle es una fuerza torsional mayor a bajas revoluciones, no necesariamente potencia, pero me parece que el motor V6 de 3.8 litros de la Montero Limited o incluso un turbodiésel la harían un producto redondo en todo aspecto, aunque el 3.0 litros que monta tampoco quedará a deber a no ser que pensemos en cargarla con 7 pasajeros y equipaje frecuentemente.

Dicho esto, los clientes a los que apunta la Montero Sport sí son específicos, puesto que a muchas familias posiblemente les resulte más atractivo un crossover más familiar. Irónicamente, hoy son pocos los clientes que buscan una SUV pensando en llevarla al límite de sus capacidades, a pesar de que esa fue la razón de ser de este tipo de autos en la década de los noventas. No obstante, para aquellos que sí dejen el pavimento con 7 pasajeros y se enfrenten a caminos complicados, Montero Sport será la única opción en todo el mercado mexicano por menos de 700,000 pesos.

Mitsubishi Montero Sport 2018
Motor: V6 3.0 litros; 216hp y 210lb-pie
Transmisiones: Automática; 8 velocidades
Peso vehícular: 1,900 kilogramos
Consumo mixto observado: 9.2km/L
Tanque de combustible: 70 litros
Ángulo de ataque: 30 grados
Ángulo de salida: 24 grados
Ángulo ventral: 23 grados
Precios y versiones:
Sport 4×2 609,900 pesos
Advance 4×2 644,900 pesos
Advance 4×4 689,900 pesos