Mitsubishi Mirage 2019: 7 apuntes

El Mirage con carrocería hatchback (también hay un sedán) se convirtió en una opción muy interesante desde que Mitsubishi entrara al mercado mexicano ya de manera independiente y no a través del canal de distribución de FCA. Un coche sencillo pero que en nuestro contexto puede funcionar muy bien. 

1. Mecánica simple

Incluso para el estándar de los autos urbanos, el motor del Mirage es uno de los más sencillos que se pueden encontrar. Se trata de un tres cilindros de 1.2 litros con apenas 76 caballos y 74 libras-pie, números comedidos aún cuando el peso en vacío no supera en ningún caso los 950 kilogramos. Desde el punto de vista del desempeño, la caja manual de cinco marchas es una mejor opción al poder aprovechar mejor la poca energía disponible. Su operación es precisa y fácil y la automática CVT, en cambio, agrava un problema de lentitud y refinamiento pues para moverse a un ritmo decente, la planta de poder estará casi siempre a regímenes altos que hacen vibrar aún más la cabina, es decir, se amplifica el efecto típico de los cilindros impares, que en coches de perfil básico no se disimula mucho gracias a la por lo general escasa insonorización o a unos soportes no tan efectivos en su labor de aislamiento. Sea como sea, la robustez a largo plazo está asegurada, aunque de la transmisión de variador de la empresa Jatco no tenemos la misma confianza que sí nos da la manual.

2. Atributo inusual

Una de las principales novedades en el Mirage tras el cambio de representación de Mitsubishi es la integración del sistema start/stop de apagado y encendido automático en detenciones temporales, como un semáforo. En un automóvil de enfoque tan citadino que ya de por sí registra consumos bajísimos (unos 15 km/l en ciudad son realistas, posibles), no sobra la adición de este dispositivo, cuya utilidad se refleja en tráfico muy denso en el que se vaya a estar por largos periodos sin moverse. Además, es el único entre sus rivales directos que ofrece un elemento así, mucho más común en vehículos de origen europeo o norteamericano en segmentos de precio más altos.

3. Simplicidad 

Del interior no esperen sofisticación sino pura funcionalidad: no hay volante con ajuste en profundidad y aunque la construcción en general se percibe sólida y durable, casi no hay detalles que quieran darle cierta alegría, lo que sí ocurre con la viva gama de colores de la carrocería. A favor el excelente aprovechamiento a bordo pues en unas dimensiones contenidas (3.8 metros de largo) obtenemos una habitabilidad adecuada hasta para personas de estatura elevada, si bien el mullido de los asientos no es el más anatómico o elaborado.

4. Seguridad aumentada, pero…

Es un cambio bienvenido que todos los Mirage equipen ABS y dos bolsas de aire sin importar el nivel de equipamiento elegido (GLX o GLS), también es una gran idea la incorporación del control de estabilidad, si bien nos habría parecido mejor que no solo se ofreciera en aquellos con transmisión CVT. Como tal, nosotros recomendamos los GLS pues los GLX carecen del asistente de frenado de emergencia (Brake Assist) y, más importante, de una barra estabilizadora en el eje delantero.

5. Solo ciudad

Basta prender el aire acondicionado para que se haga evidente un motor que se siente a gusto en el entorno urbano. Sentar más de dos personas, más algo de equipaje, más la elevada altitud de muchas ciudades mexicanas y sumar nuestras desafiantes autopistas hacen que el humilde Mitsu tenga que ir muy exigido a la hora de adelantar, de enfrentar vientos de costado o en pendientes prolongadas. No es imposible hacer un viaje largo en uno, pero no nos parece una buena idea tampoco.

6. Entre dos 

Por su equipamiento, calidad general, procedencia y especificaciones, el Mirage queda a medio camino entre los subcompactos ultra-básicos pero cumplidores al estilo del Chevrolet Beat o el Renault Kwid, similar al más vistoso Fiat Uno y de cierta forma cerca del Suzuki Ignis o el Chevrolet Spark NG, más modernos, rápidos y con un manejo muy superior, pero mucho más costosos si se desea uno mejor dotado sobretodo en seguridad. Con 7 años de garantía sin límite de kilometraje, el Mitsubishi Mirage 2019 va desde los 196,000 hasta los 245,900 pesos.

7. Lo que solía ser…

El nombre Mirage trae mucha historia de las mejores épocas de Mitsubishi. Antes de convertirse en este medio de transporte que cumple con lo apenas indispensable, esta denominación la utilizó también el Lancer y el hatchback Colt de acuerdo al país donde se vendieran. A mediados de los noventa y a comienzos del siglo XX dichos autos eran productos excepcionales por su modernidad, un diseño de avanzada en su segmento y un manejo que era superior al de ofertas similares gracias al uso de suspensiones independientes atrás o una puesta a punto excelente de resortes y amortiguadores. El cambio de rumbo de Mitsubishi en años recientes es claro.

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