Mercedes-Benz celebra la llegada de la segunda generación de la Clase G de una manera muy especial

Ámbar, bueno, no ámbar en realidad, pero si resina sintética en color ámbar, el elemento principal en este hito por parte de Mercedes-Benz para celebrar la llegada de la segunda generación de la Clase G, la cual esta por debutar oficialmente en el Salón de Detroit. ¿Qué hizo la marca? Encerró en este gran bloque de resina una Clase G de 1979 para demostrar que es un vehículo que durará por años y años, como el ámbar.

La instalación que previamente vimos en un tráiler de 53 segundos lanzado el mes pasado pesa casi 49 toneladas y muestra a una Mercedes-Benz 280 GE suspendida y posicionada como si estuviera en actividades off-road, resaltando ese ADN todoterreno del vehículo. La compañía dice que “simboliza que una leyenda del off-road como esta es a prueba del tiempo y hace conciencia al fenómeno natural de insectos de hace miles de años atrapados en esta piedra semipreciosa.”

Todo el movimiento tomó a la firma alemana 90 días, creciendo un aproximado de 3 centímetros diarios, solamente midiendo 5 metros y medio de largo, 2 metros y medio de ancho y 3 metros de alto, además viajara alrededor del mundo visitando varios salones con el fin de promocionar el debut de la segunda generación de uno de los SUV más emblemáticos de la historia.