Mazda MX-5: 343,000 pesos, el descapotable accesible por excelencia

Desde hace 25 años, Mazda se ha apegado fielmente a lo que consideran es la manera en la que un auto deportivo descapotable debe hacerse: con eficiencia. Para Mazda, es más importante concentrarse en las emociones que transmite al auto al volante, que en ofrecer un motor brutalmente potente; es más importante bajar un kg de peso, que aumentar el tamaño del auto; es más importante ofrecer un manejo equilibrado y confortable, que dotar al vehículo de mucha carga tecnológica para conseguir que sea equilibrado. No, Mazda apuesta a soluciones más prácticas que, en pocas palabras, no compliquen a un producto que se ha caracterizado por su sencillez: el famoso MX-5 o Miata.

Honesto. El Miata es un deportivo roadster accesible: así de claro. De acuerdo con la marca, no hay otro modelo en el mundo que participe en la cantidad de carreras amateurs cada fin de semana como el MX-5. Tampoco busca conseguir las mejores cifras de 0 a 100 km/h ni la máxima de velocidad más alta, no, Mazda quiere que quienes lo conduzcan, se diviertan. Apuesta a un concepto básico: bajo peso, motor delantero, tracción trasera y un reparto de pesos 50/50. Equilibrado.

Controvertido. El diseño, como todo tema de apreciación, se ha vuelto uno de los puntos que más comentarios han generado. Para algunos no tiene nada que ver con la línea actual que presume Mazda, lo cual, nos han dicho los encargados de diseño, era la meta. Consideran que el MX-5 es por sí mismo un ícono y, como tal, debe mantenerse punto y aparte. Ahora es más aparte que antes y otro cuestionan si siquiera se acerca o parece a la familia Mazda. Lo cierto es que no pasa desapercibido, se ve mucho más caro de lo que es y sí, la imagen no decepciona a lo que dinámicamente aporta el vehículo.

Eficiencia y emoción. Es complicado dotar a las cosas de mente fría para generar emociones, pero Mazda ha partido de soluciones inteligentes, prácticas, sensatas, incluso que pueden sonar aburridas, para que un producto sea emocionante. Cifras enormes de potencia no tienen sentido para Mazda, lo suyo es ser efectivos y eficientes para otorgar mucha emoción al volante. Con 100 kg menos que el modelo anterior para estacionarse en los 1,050 kg, los 155 hp del 4 cilindros de 2.0L de tecnología Skyactiv son más que suficientes para darle vida a un roadster fácil y divertido de llevar. Su relación peso/potencia es de 6.7 kg/hp, no es cercana a lo que un Porsche Boxster de última generación tiene con 5.3 kg/hp, pero este pesa 400 kg más y tiene echar mano de un seis cilindros de 265 caballos; estas cifras nos permiten entender la búsqueda que hace la marca para ofrecer un deportivo descapotable que permita a cualquiera divertirse al volante y, que creen, costando una tercera parte que un Boxster. Otro rival, en este sentido podría ser el Nissan 370Z Roadster, que pesa 1,605 kg, echa mano de un V6 de 328 hp y ofrece una relación peso/potencia de 4.9 hp/kg. ¿Ya nos vamos entendiendo?

Contracorriente. El uso de materiales ligeros como aluminio o metales de alta reistencia permitieron ponerle a dieta y bajar unos 100 kg. Así, Mazda consideró que no era necesario aumentar la potencia ¡la redujeron! Y aun así garantizan que esta nueva generación es más divertida de conducir, más fiel que nunca al volante y, sobre todo, con mejores consumos y emisiones. Logramos por ahí de 13 km/l en autopista, por ejemplo.

El motor y caja ofrecen un matrimonio de esos de ensueño, libres de problemas y cuestiones, ninguna se echa la culpa de nada y, todo lo contrario, colaboran constantemente en divertir al conductor. El motor tiene un rango de entrega de torque muy amplio y el empuje no cede hasta llegar al corte (con un sonido además muy agradable) y al realizar el cambio la caja cae justo en la zona de mayor torque, por lo que seguimos acelerando y acelerando con energía. Un duo soñado.

A su mando. El espacio interior es lo que se ve. Acomoda a dos, permite guardar algunas cosas muy pequeñas (la cajuela ofrece espacio para dos maletas de fin de semana gracias a sus 130 litros) y aún siendo alto, uno se acomoda bastante bien. Finalmente la disposición del auto es para que puedas “ponértelo” y manejar y manejar. Vale la pena mencionar que la ruta fue larga y no es un auto que canse. Vamos con el cuerpo muy abajo (mejorando el centro de gravedad) y la posición de volante y caja son claramente orientadas a la conducción. Se disfruta cómo va uno sentado.

A México llega en septiembre en 343,000 pesos, una sola versión, es algo así como 50 mil pesos menos que la versión que se ofrece actualmente en el país, solo que ésta es con piel, caja automática y techo rígido. ¿Quién compra eso? Si alguien busca un deportivo descapotable accesible en precio, que además también sea accesible en su mantenimiento y que también se vuelva un clásico instantáneo, no hay otro en el mercado que no sea el MX-5. Es único, y lo decimos literal, no existe un rival como tal hoy en día en el mercado. A mí déjenmelo manual, con tela y el techo descapotable de lona que, en eso sí, es el más rápido del mundo en quitarse y ponerse.

Motor: 2.0L 155hp, 148 lb/pie

Caja: manual, 6 cambios

Consumo: 11.3 km/l ciudad, 14.2 km/l autopista

Cajuela: 130 litros

Precio: 343,000 pesos (versión única)