La razón por la que las neuronas vencen por sobre de los chips

¿Nos estamos adelantando a nosotros mismos en nuestra dependencia de los electrónicos para pilotar automóviles?

¿Te has dado cuenta? No vas a ver a ningún graduado en ciencias computacionales ganado trofeos deportivos.

Los científicos computacionales están trabajando con la inteligencia de las máquinas que puede procesar información muchas veces más rápido que la velocidad del cerebro humano. Aun así, esos científicos parecen no tener concepción de la velocidad en el entorno real – el caos de la balística, inercia o el peligro a la vida.

Solo pide a alguien que desfragmente el disco duro y rápidamente tendrás respuesta: ‘en algún otro momento de la semana que entra’.

Así que, ¿es de sorprendernos que los mismos especialistas en TI que son tan poco afines al riesgo estén tan fuera de foco cuando se habla de tráfico?

Uno casi tiene la impresión de que ellos preferirían que todos trabajaran desde casa y llevaran a los niños a la escuela caminando, pero si viene el empujón desarrollarán un cerebro autónomo de nivel 5, un dispositivo que estaría negado a meter la nariz del auto más allá de lo desconocido.

Todos estábamos muy impresionados por la visión hace algunos años cuando un Prius totalmente guiado por Google atacó una vía de autocross a muy altas velocidades y tuvo éxito.

En realidad, eso no es nada parecido a un entorno de tráfico urbano real.

Todos – posiblemente hasta yo – podríamos teclear un archivo seccionado para Windows 3.1 que corriera un auto de escala alrededor de una pista sin salirse o voltearse.

Pero pídele a cualquier desarrollador de software que trabaje en un sistema capaz de conciliar los movimientos al azar de cilcistas, peatones, o que reaccione de forma instintiva (y pronta) cuando un auto vira inesperadamente frente a ti – es como arrojar luz sobre la materia obscura.

Los procesadores de computadoras simplemente no son tan inteligentes como para predecir movimientos de tráfico. Solamente toma una semana o dos en un auto con frenado autónomo de emergencia para entender que cada situación nueva en el camino debe de ser analizada desde cero por el procesador – sin el conocimiento adquirido de la experiencia pasada. No hay habilidad para aprender, extrapolar o para poner ese aprendizaje en la práctica.

Esas personas que ponen tanta fe en sus Tesla o Uber-Volvo que literalmente dejan el vehículo a su propia suerte son posiblemente los mismos tontos con conocimiento en informática que probablemente no tendrían que estar al volante de un auto real de todos modos.

Tomado de Motoring.com.au

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