La plataforma MQB podrá ser el núcleo de Volkswagen, SEAT y Audi por 20 años más

El gigante alemán acaba de anunciar que el novedoso chasis modular transversal MQB que actualmente utilizan varios de sus productos tendrá una muy larga vida, podrá ser utilizada en las próximas dos generaciones de sus autos compactos, subcompactos y medianos, es decir, no solo es la base del actual Golf en su séptima entrega, sino que también lo será para su octava y novena generación.

El chasis de un auto, la plataforma o base, es uno de los componentes que requieren de una mayor inversión cada que llega un cambio generacional y los altos ejecutivos del consorcio teutón han anunciado que el chasis actual es tan avanzado y modulable que podrá usarse por los próximos 20 años con cambios y adaptaciones mínimas.

Esta medida tendrá un impacto positivo en los costos de ingeniería, desarrollo y producción y podría llevar a los modelos núcleo de Volkswagen, SEAT, Skoda y Audi hasta el fin de la era de motores de combustión. Es decir, la próxima vez que se desarrolle un chasis totalmente nuevo, este podría ya usar exclusivamente trenes motrices eléctricos y de hidrógeno una vez que los carburantes derivados del petróleo sean obsoletos. Originalmente estaba previsto que esta plataforma fuera la base de dos generaciones, ahora incluirá también a una tercera con el objetivo de cortar costos de desarrollo.

Este chasis comenzó su desarrollo a principios de la década actual bajo el mando del exjefe de investigación y desarrollo de Audi, Ulrich Hackenberg y actualmente es la base del Golf, la nueva Tiguan, el próximo Jetta y hasta el SUV grande de la firma, el recién presentado Atlas. Una variante recortada servirá también en el próximo Polo y el SUV subcompacto que se derivará de este modelo.

Eso es solo si hablamos de Volkswagen como marca, pues también es la base de varios Audi, entre ellos, TT, Q2 y A3 y se usará para las próximas generaciones de A1 y Q3, aparte de los modelos de SEAT (León, Ateca y los próximos Ibiza y Arona).

Esta arquitectura modular permite a Volkswagen desarrollar modelos de todos tamaños con motor transversal y compartir componentes básicos entre ellos y hasta líneas de producción, haciendo posible que, por ejemplo, un Polo se produzca en la misma línea que un Tiguan o Passat.

Llevar este chasis tendrá claros beneficios económicos, pero también conlleva un riesgo importante, servirá para el facelift del Golf que veremos en el continente americano hacia mediados de 2017 y también para la octava generación que deberá aparecer en la escena mundial durante el primer trimestre de 2019.

Tres generaciones del Golf expandirían el ciclo de vida de la plataforma hasta los 21 años, pero considerando que también será la base del Atlas, que debuta 5 años más tarde, su vida útil total podría ser de hasta 26 años.

Herbert Diess, director general de Volkswagen, admite que con este movimiento busca reducir los costos en 3,700 millones de euros para 2021 y ello permitiría también duplicar los márgenes operativos, del 2% al 4%.

Hay que evaluar lo que esto significaría para México, el complejo productivo de la marca en Puebla ya es capaz de fabricar los vehículos con este chasis y no todas las plantas del consorcio en el mundo pueden presumir de lo mismo (ya se fabrica aquí el Golf y pronto llegarán la segunda generación de Tiguan y la séptima iteración del Jetta) por lo que este anuncio garantiza prácticamente la producción de autos en esta factoría hasta al menos el mediados de la década entrante.