La madre (casi) de todas las pruebas: McLaren 720S, manejamos al nuevo Titán de Woking

Mientras Fernando Alonso se pelea con su MCL32 en la Fórmula 1, los ingenieros de Woking presentan al superdeportivo más brillante y tecnológico de los últimos años. El nuevo McLaren 720S es todo lo que el monoplaza MCL32 de Fórmula 1 no logra ser. Es monstruoso en rectas, en curvas y otorga sensaciones de un vehículo robusto en todo momento.

Hace una generación, McLaren lanzó el ambicioso programa de entregar al mercado un coche de calle que pudiera competirle cara a cara a marcas como Ferrari, Lamborghini y Porsche.

El MP4 12C fue el que inicio la historia, y después llegaron diversos sucesores, todos con los mismos cimientos en fibra de carbono y el mismo impulsor V8 de 3.8 litros con doble turbocargador. Eso sí, en los niveles de potencia si había cambios.

El 720S es 91 por ciento nuevo respecto a su antecesor, el 650S. Asimismo, en desempeño se coloca por encima del 675 LT, que fue el coche más radical que McLaren pudo desarrollar en la plataforma P11. Este producto es, en la actualidad, el mejor superauto del mundo, por encima de los Lamborghini Huracan y Aventador, dejando atrás al Ferrari 488 GTB, mejorando la fórmula del Porsche 911 Turbo y cenando Audi R8s.

Construcción

Todo comienza con un nuevo monocasco en fibra de carbono que ahora se extiende por los postes hasta llegar a la línea del techo. Este nuevo planteamiento agrega rigidez y permite que ahora se integren más ventanas en el habitáculo.

El corazón mecánico V8 deja de ser un 3.8 litros y se convierte en un 4.0 litros con un nivel de potencia de 720 HP. Además, este nuevo propulsor ahora está colocado 120 milímetros más bajo e incorpora elementos nuevos en un 41 por ciento. Los turbos, intercoolers, pistones, el cigüeñal y las varillas de conexión son de nueva factura.

El motor se equipa con una brutal caja automática de doble embrague con siete relaciones que además de cambiar marchas en milisegundos, también colabora en bajar el centro de gravedad con una colocación más cercana al suelo.

Gracias a la implementación del nuevo monocasco, el 720S logra parar la balanza en seco en 1,283 kilos, lo que reduce en 130 kilos el peso total de su antecesor (650S) y se planta 85 kilos por debajo de su rival directo, el Ferrari 488 GTB.

En el apartado de frenado nos encontramos con un sistema que obligadamente está a la altura del nivel de potencia del propulsor. En el eje delantero se integran pinzas de seis pistones con discos carbonocerámicos de 390 milímetros, mientras que en el eje trasero se incluyen discos del mismo compuesto de 380 milímetros. McLaren nos comunicó en la prueba de manejo que trabajaron específicamente en el tacto del pedal del freno, volviéndolo más eficaz para manejo en circuito.

El esquema de frenado hace equipo con rines de 19 pulgadas al frente y 20 pulgadas detrás con llantas Pirelli PZero 245/35 R19 y 305/30 R20 respectivamente.

En carreteras italianas

Detrás del volante nos encontramos con el mejor viraje que existe actualmente en la industria. En curvas lentas, donde todo tiene que ver con el aplomo mecánico, el 720S es brillante, y en “curvones” de alta velocidad la electrónica y la potencia trabajan en conjunto para llevar al chasis a pasos que verdaderamente dan miedo.

La electrónica juega un papel crucial en este nuevo “Mac”. Gracias a los programas de manejo, existe un balance apantallante entre confort y desempeño de competencia. En las accidentadas carreteras italianas pudimos llevarlo sin complicaciones y en el circuito de Vallelunga, nos encontramos con un verdadero cohete sobre ruedas. Con el aplomo y el empuje de un hiperdeportivo.

En circuito es significativamente más rápido que el 488 GTB y gracias al sistema VDC (Variable Drift Control), pudimos controlar con mayor fluidez el sobreviraje del eje posterior, que siendo sinceros, con los sistemas totalmente desconectados, es lo único que quiere hacer el 720S. Digamos que es un barredor nato cuando se lo propone.

La única pregunta real para McLaren con su 720S es: ¿cómo van a hacer para que suene mejor y cómo van a poder desarrollar versiones aún más radicales? Veremos la solución que empleará la firma de Woking en el futuro, pero les adelantamos que será verdaderamente espeluznante en desempeño.

MOTOR: V8 4.0 litros biturbo de 720 HP y 770 Nm

TRANSMISIÓN: Doble embrague de siete velocidades 

TRACCIÓN: Trasera con control de deslizamiento limitado

 

NOS GUSTÓ

La mejor dirección del mercado

Balance magnifico del chasis

Potencia

MEJORABLE

Crujidos en llantas traseras

El sonido del motor no es lineal