FrenteAFrente: Honda CR-V vs Mazda CX-5, contundentes ofertas

Como ya hemos mencionado, el segmento de los SUVs compactos es hoy día uno de los más competidos y actualizados del mercado mexicano. Tan solo en el último año se han renovado prácticamente todos los modelos que participan.

Curiosamente los últimos en hacerlo son, también, los que se consideran la referencia en términos de calidad de construcción, marcha, materiales, gran valor reventa y por lo tanto una de las mejores relaciones de valor por tu dinero.

Y como ya hemos podido evaluarlas individualmente, la comparativa es más que obligada.

Interiores superiores

Primero es necesario aclarar que la CR-V sí es una nueva generación en la que cambia prácticamente todo. Se basa en la plataforma del Civic más reciente y del mismo modo echa mano de mecánica y transmisión nuevas.

Mazda, por su parte, es una actualización estética basada en la actual plataforma concebida bajo el concepto Skyactiv; de ahí que en algunos detalles pueda mejorar, sin embargo, es tan buena la actualización que podría considerarse nueva por completo. Incluso, la marca asegura que han mejorado 698 partes del vehículo por dentro y por fuera que, si bien no son claramente percibidas una por una, el conjunto en general genera esa sensación de calidad que buscaba potenciar Mazda.

Honda retoma elementos estéticos del Civic, como el clúster digital o controles en el volante, pero nada más. De ahí en adelante estamos ante un producto que cambia para bien sin dejar de lado sus inicios (finalmente es uno de los autos con mayor valor de recompra del mercado), que es lo que le ha hecho una de las favoritas.

La sensación de la cabina es muy buena en esta versión Touring: una dedicada combinación de materiales como piel, madera y plásticos de buena hechura. La pantalla central de 7 pulgadas corona muy bien el diseño que nos da reminiscencias hi-tech y elegantes por cómo combina materiales.

Por el otro lado, Mazda CX-5 presume de interiores mucho más cercanos al segmento Premium. No solo en términos de percepción, sino en términos de sensaciones. Por ejemplo, la palanca de velocidades se percibe sólida, mismo caso para el volante y todo lo que tocamos. No exageramos, si bien desde el inicio se percibe muy bien, es necesario compararla contra otros modelos (incluyendo CR-V) para darnos cuenta de la calidad general del producto.

El discurso artesanal que imprime la marca a esta actualización de la generación no está tan alejado cuando miramos a detalle: piel cosida, madera con insertos en aluminio, varios materiales en todo el habitáculo cosa que no es sencilla de hacer pensando sobre todo en la durabilidad, por lo que deben estar al 100%.

Del mismo modo se percibe como un modelo más personal, minimalista. Honda apuesta a mejorar su versatilidad mientras que Mazda a hacerlo un producto más único. Interesantes enfoques.

De este modo la CR-V aprovecha sus dimensiones para ofrecer uno de los espacios en la segunda banca más amplios del segmento junto con, también, una de las más amplias cajuelas: 1,110 litros vs 847 litros de la CX-5.

De lo mejor en ambas la calidad de los asientos. Las marcas pusieron un gran empeño en la posición de manejo y firmeza de los mismos. Son excepcionales, muy Premium, detalles que se van sumando para un conjunto muy bueno.

El equipamiento es cumplidor en ambas, no sobresalen del resto por traer equipo de sobra y es que gran parte de su valor está en construcción, materiales, mecánicas; en todo aquello que robustece a un producto que, si bien no se le ve en equipo, sí se siente.

Honda destaca con un nuevo juego de faros de full LED de última generación, la pantalla central con navegador, conectividad Apple Car Play y Android Auto, los ya mencionados controles en el volante, climatizador de doble zona y el Honda Lane Watch, un asistente con cámara para las vueltas a la derecha, ideal para bicicletas o motos. Nos encantaría tenerlo también hacia la izquierda, donde más puntos ciegos tenemos. Completa la alerta posterior de tráfico cruzado, freno de mano eléctrico y apertura y arranque sin llave además de portón posterior eléctrico que lo podemos abrir con pasar el pie por debajo de la defensa.

Mazda destaca por ofrecer faros, calaveras y luces de niebla de LED, apertura y arranque sin llave, sistema de infotenimiento Mazda Connect con pantalla touch de 7”, navegador que, si bien no tiene conectividad con smartphones en el modo de Apple Car Play y Android Auto, la verdad es que es un sistema mucho más práctico de operar con la consola central, distrae menos y es muy intuitivo. El equipo de sonido Bose con 10 bocinas es de la mejor calidada. También se incluye monitor de punto ciego y alerta de tráfico posterior.

Las vestiduras son en piel (soporte lumbar eléctrico), hay controles en el volante y agradecemos el sistema de G-Vectoring Control, que permite, mediante diversos sensores, modificar la entrega de torque del motor para reducir las inercias de las fuerza G y conseguir un manejo o cambios de dirección más suaves. Completa el sistema de monitoreo de punto ciego y freno de mano eléctrico. No vemos en ninguna de las dos techo panorámico, un ítem caro pero que algunos modelos lo ofrecen como un buen ítem de relación valor/precio.

En ambos casos se queda de lado la tracción integral que, honestamente, no extrañamos. Es efectiva en condiciones de manejo más agresivas o de superficies resbaladizas, pero en ciudad genera mayores consumos de combustible.

Y en este tenor, ambas entregan datos interesantes de consumo. Honda nos dio cifras buenísimas de 11.1 km/l en ciudad, con más de 18 km/l en autopista. Mazda nos dio 10.3 km/l en ciudad y hasta 19.2 km/l en autopista. El motor rueda más relajado y la caja de seis colabora mucho en ese sentido.

El mejor manejo

Aquí estamos ante dos de los productos más potentes del segmento, pero de enfoques muy diferentes. CR-V echa mano de un 4 cilindros de 1.5 litros turbo con 190 hp y transmisión CVT; CX-5 también opta por un 4 cilindros de 2.4 litros con 188 hp y una transmisión automática de seis relaciones.

La respuesta de la CR-V es más contundente: conseguimos el 0 a 100 km/h en nuestras pruebas en 9.4 segundos mientras que la CX-5 lo hizo en 10.8 s, beneficios de un motor turbocargado y a pesar de una transmisión CVT que, déjenme decirles, es de las mejores que existen hoy en el mercado.

Los frenos en ambos son muy parejos: 41.7 metros para la CR-V y 41.8 para la CX-5; las dos se siente firmes, con un poco del eje posterior anunciándose en el inicio de la frenada, pero después de que los sistemas entran en juego, se alinean y frenan muy parejas. La medida es buena para el segmento y peso.

La calidad de marcha en ambas es muy buena, pero Mazda destaca por sentirse más ágil y  mejor insonorizada. La dirección presume de ser precisa y comunica muy bien lo que sucede bajo las ruedas. Incluso se percibe una posición de manejo más baja, cercana al piso que permite explotar mejor las condiciones que la construcción skyactiv ofrece. Las recuperaciones son mucho más contundentes que en la CR-V pues, a pesar del motor turbo, la caja CVT tiene un foco más cercano a la eficiencia que al desempeño.

Sin embargo, en el uso cotidiano este tren motor arroja mejores consumos en ciudad; también tiene cotas más amplias y una cajuela con mayor capacidad.

Focos diferentes

Como pudimos ver, a pesar de que participan en el mismo segmento, CR-V buscar ser un producto más versátil/familiar por su foco en el consumo y espacio aunque con una de las gamas de motores más potente, mientras que CX-5 por mantener su carácter personal y de manejo, ahora con un toque Premium.

Dos acercamientos similares en tamaño, pero de concepción muy diferente que tendrán sus favoritos. Al final los ganadores son ustedes porque, además, son las camionetas con mayor valor de reventa del segmento y costos de mantenimiento accesibles que las hacen una apuesta ganadora de acuerdo de cuál de las dos resuelve mejor tus necesidades de movilidad.

Honda CR-V Touring Mazda CX-5 s GT
Precio: 489,900 pesos 469,900 pesos
Motor: 4 cilindros, 1.5L, 188 hp y 179 lb/pie 4 cilindros, 2.5L, 188 hp y 185 lb/pie
Caja: CVT Automática 6 relaciones
Consumo en pruebas
Ciudad: 11.1 km/l 10.1 km/l
Autopista: 18.3 km/l 19.2 km/l
Promedio: 13.2 km/l 12.8 km/l
*0 a 100 km/h: 9.4 s 10.8 s
*100 a 0 km/h: 41.7 m 41.8 m
Cajuela:  1,110 litros  847 litros
Versiones y precios: Versiones y precios:
EX: 389,900 pesos i 2WD: 379,900 pesos
Turbo Plus: 449,900 pesos i Sport 2WD: 399,900 pesos
Touring: 489,900 pesos i Grand Touring 2WD: 449,900 pesos
*Datos obtenidos con el equipo de pruebas Vbox proporcionado por Race Tools México s Grand Touring: 469,900 pesos
*Datos obtenidos con el equipo de pruebas Vbox proporcionado por Race Tools México