Ford se deshará de modelos con bajas ventas para enfocarse en EVs y SUVs, ¿Fiesta en la mira?

Los planes estratégicos de Ford para preparar su gama de productos de cara al futuro y con las necesidades del cliente continúa. Recordemos que durante los primeros días de este año decidieron cancelar la planta en San Luis Potosí que iba a fabricar el Focus debido a la baja demanda de ese modelo en la región y más adelante, anunciaron que aprovecharían la capacidad instalada en China para importar desde el gigante asiático a la siguiente generación.

Ahora, con un mercado que pide cada vez más SUVs de todos los tamaños y se aleja de los autos compactos, Ford ha anunciado que eliminará de su gama a algunos modelos para enfocarse en los productos que más pide la gente, sin dejar de lado el desarrollo de los EVs, la gran tendencia de la industria para las próximas décadas.

Se reducirán los gastos en aproximadamente 14,000 millones de dólares, de los cuales 4,000 millones serán cortes en el área de desarrollo de producto y el resto vendrá de ahorro en materia prima. Este movimiento ayudará a elevar los márgenes de ganancia del 6 por ciento actual al objetivo del 8 por ciento y también le permitirá invertir en las tecnologías de conducción autónomas y de cero emisiones.

Respecto a los autos eléctricos, Ford anunció la creación del Equipo Edison, que ayudará a acelerar el desarrollo de las plataformas para estos autos a nivel global y poder tomar acciones más rápidas según las tendencias de la industria. Ford reporta que la demanda global de autos de baterías tiene un potencial enorme, que seguirá creciendo según se implementan los vetos a los motores de combustión que varios países ya planean para la década del 2030.

Ford enviará 4,500 millones al desarrollo de trenes motores ecológicos, incluyendo también a híbridos y enchufables y otros 7,000 millones para cimentar a su gama de SUVs y la expansión que planea, comenzando con la nueva Ford Ranger en 2018 y el regreso de Bronco en 2020, pero siguiendo con otros tres modelos de los que solo se sabe que uno será totalmente eléctrico.

Ford también reducirá la complejidad de su gama, comenzando principalmente con el Fusion. Actualmente, se producen en Hermosillo unas 35,000 combinaciones distintas tomando en cuenta colores, rines, motores y nivel de equipamiento, pero Ford planea comprimir ese número para llegar solamente a 96 combinaciones posibles, enfocándose en aquellas que mejor aceptación han tenido. Esto quiere decir que seguramente tendremos menos versiones y también menos motores disponibles para elegir. Con esto, se reduce la complejidad en la línea de producción, se incrementa la eficiencia y, por consiguiente, bajan los costos.

Este corte de versiones y opciones será efectivo también para modelos como Ford Explorer, Focus y Escape, aunque no sabemos de momento las implicaciones que podría tener en las gamas de esos productos en nuestro país.

Todas las miradas apuntan al Fiesta…

Parece evidente y, de hecho, ya lo habíamos mencionado anteriormente. Todo parece indicar que el primer modelo de Ford que podría sacrificarse como parte de este plan será el Fiesta, puesto que la nueva generación salió a la venta en Europa hace un par de meses, pero su desarrollo no contempló a nuestra región como mercado objetivo y entonces nos hemos quedado con el modelo actual, al cual los años ya se le notan, especialmente frente a rivales más modernos y con mecánicas más eficientes.

El Fiesta no reporta números de ventas relevantes en los Estados Unidos y viene retrocediendo de forma constante los últimos meses. En septiembre, Ford vendió 3,730 unidades del Fiesta en Estados Unidos, un retroceso del 11.8 por ciento frente al mismo mes de 2016 y el 6.9 por ciento en el acumulado de todo el año. En México, que valora los autos de entrada, el Fiesta ha sido superado por su hermano menor, el Figo, que se coloca como el producto mejor vendido de la marca del ovalo azul por un margen considerable.

Entonces, la sucesora del Fiesta en los Estados Unidos será la recién anunciada Ecosport que, aunque evidentemente no va en el mismo segmento, tiene un mercado en crecimiento que el público valora. Una vez que el Fiesta sea descontinuado, probablemente en el transcurso del próximo año, esperamos que Ecosport tome su lugar en la planta de Cuautitlán para poder venderlo en la región sin la necesidad de tener que traerlo desde India.

También vemos probable que dejen de comercializarse tanto el C-Max como el Taurus, ambos con ventas a la baja y que no se venden en México, solamente en Estados Unidos y Canadá. Este cambio es uno de los muchos que hará el nuevo CEO Jim Hackett, que sucedió a Mark Fields hace unos meses y buscará sacudir a la compañía para llevarla al futuro con nuevo producto.