FIAT-Chrysler asegura que no hubo intención de engañar con las emisiones de sus vehículos diésel

El gobierno de los Estados Unidos abrió formalmente una demanda civil en contra de FIAT Chrysler Automobiles NV, por usar software ilegal para manipular las emisiones de su motores diésel.

El Departamento de Justicia estableció la demanda en la corte de Detroit, que pone presión a FCA y podría ocasionar que ambas partes llegaran a un acuerdo. A diferencia del caso de Volkswagen, la marca alemana admitió que había intención de hacer trampa, mientras que FCA lo niega rotundamente.

La demanda reclama que la armadora italoamericana instaló un dispositivo no declarado en sus modelos, lo cual tuvo como efecto que las emisiones de óxido de nitrógeno fueran mucho más altas que lo permitido. Este tipo de gases, conocidos como NOx, se asocian a la formación del smog y a problemas respiratorios en las personas que lo inhalan. La multa máxima que podría recibir FCA asciende a los 4,600 millones de dólares.

Los vehículos afectados son Jeep Grand Cherokee y Ram 1500 de los años 2014-2016 con el motor V6 3.0 litros turbodiésel, que no se comercializaron en México. La suma total de vehículos afectados asciende a 104,000.

Por su parte, FCA emitió una declaración en la que expresa su voluntad para aclarar los problemas relacionados con la tecnología de control de emisiones en los autos correspondientes. FCA ha revisado la situación, y dice estar decepcionada del Departamento de Justicia de los Estados Unidos por la demanda. La compañía se defenderá contra cualquier reclamación que exprese que había la intención o planes deliberados para engañar.

FCA US ha desarrollado calibraciones actualizadas de su software de emisiones para vehículos propulsados por diésel en los Estados Unidos, que deberán aclarar las preocupaciones de las instancias correspondientes, específicamente, la EPA y el CARB. FCA cree firmemente que el nuevo software solucionará las preocupaciones de las agencias ambientales sobre los niveles de emisiones de sus vehículos.

La instalación del nuevo software no tendrá ningún impacto en el desempeño de los motores o en la eficiencia de combustible. FCA asegura estar comprometida a trabajar con la Agencia de Protección Ambiental (EPA) y la Comisión de Recursos de Aire del Estado de California (CARB) para resolver las preocupaciones existentes de manera rápida y amistosa.