El próximo Dodge Charger se prepara: perderá peso y usará motores de 4 cilindros turbocargados

El actual Dodge Charger ya comienza a sentir el paso de los años y es por eso que ya han surgido detalles sobre cómo será la próxima generación que veremos hacia finales de la década actual, por ahí del año 2019.

Según algunos distribuidores estadounidenses a quienes se les dieron los detalles, el auto perderá más de 250kg y no superará los 1,600 kilogramos. También recibirá un motor de origen FIAT que ya está siendo desarrollado para la venidera Jeep Wrangler con hasta 300hp cortesía de dos turbocargadores. Sabemos que se construirá sobre una versión alargada de la plataforma que ya usa el Alfa Romeo Guilia dejando atrás el chasis proveniente del Mercedes-Benz Clase E que actualmente llevan los Charger, Challenger y Chrysler 300.

En el apartado de diseño la información es escasa, sin embargo, los concesionarios que vieron los primeros prototipos de este nuevo sedán han declarado que ven cierta similitud al auto concepto de 1999. Aquel concepto brilló en sus días por líneas atrevidas y musculosas.

Finalmente, toda esta información nos deja pensando sobre el futuro del muscle car de la marca americana, el Challenger, que probablemente recibirá mejoras similares en cuanto a plataforma y tren motriz. No se ha especificado si estos motores biturbo serán un reemplazo de los V8 Hemi o si, por el contrario, complementarán la oferta por debajo como una alternativa más eficiente.

Ford y Chevrolet ya demostraron con el Mustang EcoBoost y Camaro 2.0T respectivamente que sí es posible desarrollar un auto deportivo de excelentes sensaciones con motores turbo así que no vemos porque este nuevo Charger no pueda ser un éxito.