#EfectoTrump: tres escenarios futuros de la producción automotriz en México

El día de hoy, 24 de enero del 2017, el presidente Trump se reunió con los directivos de los tres grandes grupos americanos de producción automotriz: FCA, Ford y General Motors. Honestamente esperábamos quizás un discurso más agresivo o de plano llegar con una propuesta que pusiera a todos a temblar, pero no fue así. Por ello, revisamos un poco lo platicado, las escuetas propuestas hechas y nos permitimos especular sobre lo que podría pasarle a la industria automotriz mexicana.

Escenario 1: Se mantiene como está

Aunque Trump en este desayuno con los tres grandes prometió ser más “hospitalario”, reducir impuestos significativamente y hacer que las marcas vean en EUA una posibilidad muy buena para invertir aun más, no hubo ya más comentarios acerca de los impuestos y aranceles tan agresivos que había anunciado.

Conoce cómo es la industria automotriz mexicana, todas las plantas que hay y qué se produce

Tal parece que la necesidad que tenían las marcas de obtener información que les permitiera calmar las aguas, como lo comentamos en el análisis del Salón de Detroit, se ha cumplido, aunque aún no se pone sobre la mesa el dato duro de cómo se mejorarán las condiciones para que los americanos no tengan fugas de inversiones locales.

De hecho, Marchionne, cabeza de FCA indicó a los reporteros que no se especificó cuáles regulaciones se iban a cortar o suprimir, aunque Trump aseguró que sabe que mucho del tema son las regulaciones medioambientales y que aunque lo es, reducirá los requisitos, así como mejorar los procesos par hacerlos mucho más sencillos, “vamos a hacerlo muy rápido, o se da o no el permiso, pero lo sabremos rápido”, indicó.

“Estamos impulsado para que se produzcan más plantas en Estados Unidos de montaje y muchas otras plantas; está sucediendo” expresó Trump y se refirió particularmente a Mary Barra, mandamás de GM “Mary, te prometo, no están siendo señalados”.

De hecho, la directiva expresó “es una gran oportunidad para mejorar nuestro medio ambiente, nuestra industria y la creación de empleos”.

Con todo ello podemos imaginar que Trump impulsará la instalación o mejora de algunas plantas en Estados Unidos para fabricar más modelos, a cambio de que no se impongan aranceles a los vehículos producidos fuera del país.

También las armadoras pidieron en el desayuno al presidente que revisara el tema de las emisiones y consumos impuestas por la presidencia de Obama en ek 2011 y con meta de cumplirlas para 2025. Quizás ese es también un as bajo la manga que tienen las armadoras para mejorar sus inversiones en EUA.

Escenario 2: se ralentiza la producción

Se corre el riesgo aun (sí, es increíble lo mucho que se ha alargado el tema), de que además de las inversiones, Trump decida separarse del Tratado de Libre Comercio de la región y entonces sí, los aranceles puedan imponerse sin restricciones. De hecho esa negociación sucederá en los próximos días y todo lo que se decida ahí, afectará a las economías de los países involucrados. Suena descabellado, puesto que la industria automotriz estaría cumpliendo con lo hablado en el desayuno que se acaba de realizar, con afectaciones severas para sus plantas fuera de Estados Unidos.

Ello podría representar una disminución considerable de vehículos, paros técnicos, reducción de horas o incluso turnos para trabajar con el mínimo indispensable no solo para las americanas, para toda la industria.

Escenario 3: abramos otros mercados

La industria podría echar mano de los 45 acuerdos comerciales que tiene México para producir vehículos hacia otros mercados, como el Europeo, tal y como lo podemos ver en el análisis que hicimos sobre los costos de producción que tiene un auto en México vs el vecino país del norte. Es una posibilidad seria que no dudamos que las marcas ya estén contemplando.

Ahora bien, solo ha hablado con las armadoras americanas, un mensaje sumamente proteccionista para el pueblo estadounidense. No podemos olvidar que toda la industria automotriz que produce en México, manda el 80% de la producción nacional a Estados Unidos, y contempla también marcas como Toyota, Nissan, Volkswagen, Mercedes, Audi y BMW

Hasta el momento de la edición de esta nota, solo FCA se había manifestado sobre el desayuno con Trump, agradeciéndole por enfocarse en que los Estados Unidos deben ser un gran lugar para hacer negocios y que buscarán junto con el presidente y el congreso fortalecer la creación de empleos.