#EfectoTrump: Todo lo que tienes que saber sobre producir en México y Estados Unidos, y el camino que tomarían las marcas americanas

Como era de suponerse, uno de los principales temas en el Salón de Detroit fue Trump y su política proteccionista a la industria automotriz local. Creemos que este discurso y la bola de tweets solo ocasionaron una enorme incertidumbre y enrarecieron el ambiente del que fuera uno de los Autoshows más espectaculares.

Por ello, durante los días de prensa tuvimos oportunidad de platicar con ejecutivos de las tres marcas americanas, las más castigadas en los tweets del presidente electo acerca del futuro que ven en la producción automotriz tanto en México como en Estados Unidos.

Esto es lo que está pasando

Primero vayamos con algunos datos para conocer las dimensiones del tema. De acuerdo con Bloomberg, México envía a Estados Unidos y Canadá alrededor de 2 millones de autos anuales. Diversos análisis aseguraban que para 2022 México produciría 1 millón de autos mientras que Estados Unidos, 500 mil autos menos.

Las inversiones de la industria automotriz en el México en los últimos años superan los 18 mil millones de dólares y para el 2022 supondrían alrededor de 22 mil mdd. México lo ha recibido por varios factores que le han hecho sumamente competitivo en el mercado mundial: mano de obra calificada barata (un aproximado de 8 dls la hora en México vs 44 dls en EUA de acuerdo con datos del 2013), un tercio de los costos de envío/embarque de los autos producidos comparado con Estados Unidos y hasta 2,500 dólares menos de aranceles para exportar autos a continentes como el europeo gracias 44 acuerdos comerciales que ofrece nuestro país, contra los 20 que cuenta actualmente los Estados Unidos. Y en números generales, México, dependiendo de la marca, exporta aproximadamente el 80% de su producción a Norteamérica.

Las partes de los proveedores también son más baratas en México; un fabricante puede reducir su costo de producción hasta en 1,500 dls gracias a estos acuerdos de libre importación.

Y en uno de los últimos temas en donde no éramos tan fuertes, el costo de la electricidad, México acaba de reducir considerablemente la brecha ante EUA de acuerdo con la siguiente gráfica de El Financiero.

De este modo, producir un auto compacto o mediano en México puede ser más de 4,000 dólares más barato que en Estados Unidos. Dependiendo del modelo, hablamos de entre un 15 y 25% del valor total del auto según tamaño y segmento.

El efecto Trump en el Salón de Detroit

Pudimos platicar con directivos de diferentes áreas de los tres grandes grupos automotrices americanos, FCA, Ford y GM, sobre lo que pasará con la producción para México, planes, posibles consecuencias y un panorama general.

En todos los casos el discurso es el mismo: “necesitamos sentarnos a conocer cuáles serán las reglas del juego con la nueva administración”, explicó Alan Batey, Presidente de GM para Norteamérica, “no vamos a reaccionar a ningún tweet, hablaremos con la intención de poner sobre la mesa la complejidad que tiene la propia industria” explicó Batey, “porque aunque se produzcan los autos en México, también existen proveedores fuera del país, americanos, que dan empleo a la economía local”, concluyó.

“No solo es producción en México, en realidad hablamos de una producción regional”, también nos comentó Sebastián Trotta, director de comunicación para Ford de México.

Con todo ello, quizás por eso este salón fue tan reservado para las americanas: no hubo conceptos y tuvimos pocas novedades comparado con otras ediciones. GM lanzó la Traverse y Terrain, mientras que Ford hizo lo propio con la una actualización sumamente completa de la F-150.

En todos los casos, son productos de los segmentos que hoy en día están dominando el mercado americano. Y aunque no lo parezca, esto también tiene mucho que ver con las decisiones de producción de las armadoras. ¿Por qué lo decimos? Porque los sedanes, compactos y medianos caen año con año en ventas en los Estados Unidos, como no lo explica Sebastián Trotta: “este segmento representaba hace algunos años el 50% de todo el volumen, pero en 2015 cerramos con 40% y en 2016 con el 36%”.

Claudia Márquez, directora de ventas para Infiniti Norteamérica también sumó a la ecuación: “nos llevamos una sorpresa, ahora estamos al revés en números, por eso vemos importante segmentos como la QX50 de Infiniti. Es el segmento más importante para nosotros (el de los SUVs compactos de lujo)”, explicó.

La baja del precio de la gasolina ha sido uno de los principales motivadores para el crecimiento de los segmentos de SUVs y pick-ups, por lo que tiene sentido para las americanas producir en Estados Unidos, pues son productos con un mayor margen de utilidad. Se dicen por ahí, por ejemplo, que se pueden ganar hasta 15 mil dls en una pick-up, pero obviamente nos compartirán jamás ese dato.

Y aún y con la certeza en la demanda por este tipo de productos, la incertidumbre sobre el planteamiento que tendrá la nueva administración del presidente Trump, motivó un Salón de Detroit bastante apagado para las americanas. Ford sólo anunció que regresarán la Bronco (2020) y Ranger (2019), pero hubiéramos esperado ver los conceptos o prototipos ¡es un salón, queremos ver autos no sólo mensajes!

Tensa calma en México, pero…

Las marcas en nuestro país están a la expectativa. Bruno Cattori, Presidente y CEO de FCA México explicó que el plan de desarrollo del grupo no se cambia y es que después de anunciar una inversión en los Estados Unidos, el ambiente enrarecido asumió que se debía a presiones de Trump: “Este plan nosotros lo anunciamos desde el 2015 y responde a nuestra estrategia para fortalecer la producción de SUVs y la llegada de nuevos modelos”, comentó. “Ram, por ejemplo, se produce solo en dos plantas en el mundo, Warren y Saltillo y ambas están a su máxima capacidad. La creciente demanda de los SUVs es importantísima para nosotros, estamos ampliando plantas en Estados Unidos para cumplirla e incluso comenzamos a fabricar en Saltillo la nueva Compass junto con otros tres países en el mundo”, agregó.

Sin embargo, el mensaje de Marchione, titular de FCA a nivel mundial puso a todos nerviosos diciendo que consideraría salirse de México si Trump pone los aranceles muy altos; pero nadie lo sabe realmente.

Toyota, por otro lado, defendió su plan de producción en la nueva planta de Guanajuato para fabricar el Corolla, argumentando que su compromiso con los Estados Unidos es bastante veterano, pero también, están a la espera de conocer cuáles serán las reglas del juego.

Sólo Ford parecer ir más adelantado en el tema (o lo puede decir abiertamente). Evidentemente tocamos el tema de la cancelación de la planta en San Luis Potosí para fabricar el Focus: “Esperábamos que el segmento se recuperara pero no fue así, por eso la decisión de parar la planta de San Luis; no fue ningún tema de calidad de mano de obra, de contenido de valor en la cadena; simplemente no tener una planta ociosa en los próximos años; además de todos modos vamos a fabricar el Focus en Hermosillo y anunciaremos cuando podamos cuánto estamos invirtiendo en los cambios en la planta”, explicó Trotta.

No olvidemos que Ford tuvo varios paros técnicos a finales del 2016 pues la demanda por el Fusion y el MKZ cayó y necesitaban reducir inventarios.

-¿Ya se sentaron a platicar con el equipo de transición de Trump?, preguntamos.

-Sí, estamos en ello”, respondió Trotta.

-¿Y qué saben del tema?”

-Que las condiciones para producir en los Estados Unidos serán más favorables”, sentenció.

Si ello se cumple, podemos esperar por lo menos en estos próximos cuatro años una desaceleración en inversiones en nuestro país de aquellas marcas interesadas en exportar para Estados Unidos, pero es simplemente un panorama que pudiera darse.

Una de las grandes ventajas y oportunidades que tiene nuestro país, será incrementar la producción para exportar hacia otros mercados; recuerden, tenemos 44 tratados comerciales. Bloomberg estima que las exportaciones de México en el sector automotor hacia Europa pasarán del 18% al 28% en los próximos años.

Pero si somos fríos en los números, todos los anuncios que se han estado haciendo son inversiones para ampliar o mejorar instalaciones que ya tienen las compañías; ello nos hace pensar o suponer que son jugadas a corto plazo ¿serán solo para cumplir estos cuatro años?

Aun así y aunque nuestras autoridades han sido incapaces de salir a decir a la opinión pública y el equipo de Trump los beneficios que el tratado de Libre Comercio entre Canadá, Estados Unidos y México ha generado para toda la región, es un buen momento para mirar hacia otras latitudes.