Cambios de media vida para el BMW Serie 7

La generación G11/G12 del buque insignia de BMW se revela en su actualización, por lo general denominada en la marca alemana como “LCI” (Life Cycle Impulse) y que se asegura de darle unos años de vida extra antes del relevo total.

Lo primero que se notará, evidentemente, es la inclusión de una gigantesca parrilla (un 40% más grande, dicen orgullosos) al estilo de la recién presentada X7, fuera de toda proporción razonable y que en el caso de quien escribe estas líneas, hace omitir la regla de comentar una u otra apreciación visual por sobre los datos duros. ¿Dónde quedó la sobriedad y buen gusto del E38 o incluso de los F01/02? Son otros tiempos.

Los motores a gasolina, los que importan para el mercado mexicano, se remozan levemente porque, al final, su desempeño de por sí ya es bueno. La punta de lanza aún es un V12 de 6.6 litros en el M760Li xDrive, que como su nombre lo indica solo viene con distancia entre ejes extendida y tracción integral. Sus 585 caballos y un torque ajustado ahora a 626 libras-pie son responsables de dispararlo de 0 a 100 km/h en 3.8 segundos. A medio camino, pero no sin ser menos rápido, está el V8 4.4 también turbocargado de los 750, ya con 530 caballos y con el par elevado hasta 553 lb-pie, suficiente para un 0 a 100 en cuatro segundos cerrados. La limitación electrónica de velocidad, como es usual, está en 250 km/h.

Entre los impulsores de seis cilindros en línea destaca el 745e/745Le, con una potencia en conjunto, ya con el motor eléctrico integrado a la la transmisión ZF de ocho velocidades, de 394 caballos, aunque en esta ocasión lo relevante es su autonomía de 58 km sin quemar gasolina, siempre que no se superen los 140 km/h. En los diésel, que no veremos en nuestras tierras, sale a relucir que sobre un propulsor de tres litros, la variante 750d, al igual que la X5 M50d, hace uso de cuatro turbos.

Ya en otros apartados, la parrilla y otras intervenciones visuales alargaron cada carrocería (corta o larga) en 22 milímetros. Para hacer ver aún más grandes los riñones, las luces son más delgadas, aunque no se sacrifica nada en visibilidad, con el conjunto LED capaz de alumbrar hasta 560 metros al frente bajo condiciones óptimas.

En la ya avanzada cabina, se actualiza el sistema de información y entretenimiento (las pantallas de atrás ya son táctiles) y las funciones de la visión nocturna con detector de temperatura corporal se integran a la proyección del HUD en vez de estar en los instrumentos.