Análisis especial: Esta es la historia de Jeep en el segmento de las pick-ups

¿Creías que la futura pick-up de Jeep iba a ser la primera de la marca americana en este segmento? Aquí te contamos un poco de historia.

Con la alta posibilidad de que Jeep nombre a su futura pick-up Gladiator, no podíamos dejar pasar la oportunidad de echarle un vistazo a la historia de la marca en el segmento de las pick-ups.

También es oportunidad para recordar que en el 2005 fue la última vez que escuchamos al nombre “Gladiator” gracias a un concepto que presentó Jeep. Como verás en el recorrido de esta nota, este nombre tiene algo de historia.

Este concepto no solo nos muestra que Jeep ha planeado una pick-up desde hace tiempo, sino que también presumía de cosas interesantes como un neumático de refacción montado de manera lateral.

Jeep CJ-8 Scrambler (1981-1985)

Este modelo es una de las principales fuentes de inspiración para la futura pick-up de Jeep. Scrambler montaba en la parte trasera una caja de carga de poco más de metro y medio; de la mitad hacia adelante parecía idéntico al modelo CJ de la casa americana, el cual fue reemplazado por el Wrangler en 1986.

Jeep Forward Control (1956-1965)

Diseñada especialmente para el uso utilitario y comercial, debía su nombre a que el motor se colocaba por debajo de la cabina, entre los asientos del conductor y pasajero. Esta configuración mecánica permitía tener una visibilidad privilegiada para la época, pero quizá no hubiera obtenido una buena calificación en las pruebas de impacto. En cuanto a especificaciones mecánicas, era prácticamente un Jeep CJ-5.

Jeep Gladiator/J-Series (1962-1988)

Tomando como base al Jeep Wagoneer, la Gladiator original es la pick-up de la marca que más ha durado en producción. Desde la mitad hacia adelante era básicamente un Wagoneer, la parte trasera adopta un área de carga de tamaño generoso para hacerle frente a competidores como Ford F-150. El nombre de Gladiator dejó de existir en 1971 pero se continuó con la producción del modelo hasta 1988 adoptando un esquema de nombres con la letra J y un número que indicaba la capacidad de carga.

Jeepster Commando (1966-1973)

A diferencia de las otras pick-ups de Jeep, este modelo no nació para la carga pesada y solo tenía una pequeña caja en la parte posterior que funcionaba para guardar el equipaje necesario para trayectos cortos. Existió una versión Hurst de Commando, que presumía de una pintura con líneas de rally, una palanca de cambios Hurst y kit de neumáticos Continental.

Jeep Comanche (1985-1992)

Conocida como la última pick-up de Jeep disponible desde fábrica con dicha carrocería, Comanche echaba mano de un motor de 6 cilindros con 4.0 litros de desplazamiento que presumía de ser del grupo de los más potentes dentro del segmento. La carrocería estaba basada en el Jeep Cherokee, pero con proporciones más adecuadas para una pick-up.

Jeep JK-8 Kit

Por varios años, los clientes de la marca podían pedir un kit de carrocería para su Jeep JK en las agencias que convertían al Wrangler en un pick-up. Este kit de conversión era ofrecido por Mopar, pero tenías que realizar el trabajo duro.

El costo del kit era de 6,000 dólares y te incluía todo lo necesario para fabricar tu propia pick-up, pero no incluía el precio de la pintura de las piezas nuevas ni mucho menos al Wrangler que había que tomar como base.

Jeep vendió el suficiente número de kits de conversión como par demostrar que hay lugar en el mercado para una nueva pick-up americana, que esperamos llegue a formar parte de la oferta para compra en México.

Por: Luis Vilchis

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