A Prueba: Toyota Hilux Diesel 4×4, indestructible legado

Toyota Hilux, se ha ganado con honores dicho estandarte, por su impecable reputación de indestructibilidad, ahora por fin la tenemos con un motor diesel en México, justo para celebrar sus primeros 50 años. ¿Qué tan capaz e insegura puede ser?

La pick-up japonesa celebra sus primeros 50 años como uno de los íconos de la historia automotriz, mientras que a nuestro mercado por fin nos llega la variante con la motorización diésel y tracción 4×4.

Y para poder hacer justicia y evaluar como se debe a una pick-up con la reputación de rudeza como la tiene la Hilux, sobre todo con esta motorización, escogimos un escenario que se encuentrara a la altura de su fama, así que decidimos subir el majestuoso nevado de Colima hasta los 4,000 msnm en un camino agreste y complicado. Pero para hacerlo más interesante, lo hicimos con carga, porque se trata de una pick-up bastante capaz.

A pesar de las grandes capacidades y de la gran reputación de indestructible que tiene la Hilux, únicamente puede cargar con 800 kg, incluyendo los pasajeros, por lo que decidimos cargarla justo al límite de su capacidad utilizando un enorme contenedor de agua, para conocer su respuesta en las condiciones justas para lo cual fue concebida.

Cerca de 600 litros de agua fueron suficientes para realizar la hazaña y nos dirigimos hacia lo alto de uno de los paisajes más bellos en el país, el Nevado de Colima.

Pero antes de eso, echemos un vistazo a la nueva Hilux. Ésta nueva generación es la octava en su haber y presenta muchos interesantes cambios estéticos y ahora de lujo, porque este modelo tiene como principal objetivo, la redefinición de la rudeza, según dicta la armadora japonesa.

Renovación completa

Ahora podemos observar un frente alargado, con faros que incorporan la tecnología LED para iluminación diurna. Más abajo tenemos un par de faros de niebla que enmarcan una enorme entrada de aire.

También, podemos observar la placa protectora de los elementos mecánicos, lo que nos habla de su carácter aventurero, al igual que las salpicaderas también sobresalen del resto de la carrocería y loderas que integran el logotipo de Hilux.

En el interior, las cosas son muy diferentes a lo que el modelo nos tenía acostumbrado, las vestiduras de piel y los múltiples elementos tecnológicos nos entregan una vista que la posicionan como un vehículo con un enfoque más familiar, que utilitario.

El tablero presenta una disposición similar a lo que encontramos en el Corolla, con superficies curvas y elementos que ahora incluyen el terminado negro brillante.

El ensamble es bueno a secas, aunque seguimos contando con plásticos duros, de buena calidad, pero sobre todo se sienten durables.

Los asientos con tapicería de piel también contribuyen al apartado de comodidad, permitiendo ajustar eléctricamente el del conductor únicamente, para encontrar una postura de manejo óptima con facilidad desde donde tenemos una excelente visibilidad. La postura es más relajada que en otros modelos de camionetas similares, ya que la altura disponible dentro de la cabina es mayor que en la Tacoma, por ejemplo.

La banca posterior tiene el espacio suficiente para dar cabida a dos adultos, un tercero sufrirá un poco por el espacio para hombros.

La batea, a pesar de ser corta por la configuración de doble cabina, permite colocar sin mucho problema objetos voluminosos en su interior, como podemos ver con el enorme contenedor de agua que utilizamos en esta prueba. Aunque solamente tenemos un par de ganchos de donde sujetar la carga y son fijos, lo cual dificulta asegurar la carga.

Cabe mencionar que, en lugar de contar con un bedliner externo, tenemos uno aplicado por spray que maximiza el volumen de carga, pero es susceptible al maltrato por los objetos que tengamos en la caja.

La lista de equipamiento también es otra de las áreas en las que se mejora y bastante. Donde el elemento que más destaca es la pantalla táctil de 7 pulgadas desde donde se controla el sistema multimedia, que tiene un funcionamiento similar a una tableta móvil con sistema Android, pero que carece de las interfaces de los teléfonos móviles y se percibe algo vieja.

Una segunda pantalla ubicada en el centro del cuadro de instrumentos incluye toda la información de la computadora de viaje que además nos permite medir nuestro manejo ecológico, justo como lo vimos en el Prius C.

El volante se encuentra forrado de piel, dejando atrás el look de las generaciones anteriores con el raquítico volante de tres brazos que desmerecía mucho el interior, pero que ahora es multifunción. También tenemos acceso sin llave y arranque por botón.

El sistema de aire acondicionado sigue siendo manual, con una operación sencilla que cumple sin problemas con su cometido, pero dado al precio del modelo, puede parecer un poco arcaico. Tenemos un par de salidas de corriente de 12V, aunque solamente una USB escondida en la pantalla táctil.

Suman, además, la cantidad de lugares en donde colocar objetos, desde una guantera doble con sistema de enfriamiento o calefacción, un descansabrazos en la consola central y en las plazas traseras y la cantidad de porta vasos que tenemos a nuestra disposición, de entre los que resaltan los que se encuentran disimulados en el tablero.

Tenemos ganchos para colgar bolsas en el respaldo de los asientos delanteros y compartimientos ocultos debajo del asiento de la banca trasera, en donde también encontramos las herramientas para cambiar la llanta de refacción.

El verdadero corazón de la leyenda

Pero si hay algo que destaca de esta nueva generación que llega a nuestro país, es la motorización. Por primera vez tenemos un vehículo de Toyota con motor a Diesel en nuestro país y además arriba en uno de los modelos más emblemáticos de la marca con una gran reputación en rudeza y durabilidad.

Se trata de un bloque de 4 cilindros en línea turbo diésel con 2.8 litros de desplazamiento, con sistema de inyección common rail, que generan 174 caballos de fuerza y 332 libras pie de torque.

Por si fuera poca novedad, también contamos por primera vez con una transmisión automática de 6 velocidades, algo que era un obstáculo para muchos clientes.

De igual manera, el sistema de 4×4 hace uso de una caja reductora para aumentar sustancialmente sus capacidades fuera del camino, funciona mediante una perilla ubicada en el tablero y es de operación sencilla.

Contamos con un bloqueo de diferencial en el eje trasero, lo cual mejora la respuesta en situaciones de adherencia muy comprometida.

También cuenta con modos de manejo Eco y Power, que ajustan la respuesta de la transmisión y acelerador para entregar un desempeño diferente según lo requieran las condiciones, aunque no se siente mucha diferencia, salvo que los cambios suceden a mayor giro del motor, pero la respuesta en sí, no es muy radical.

La respuesta del motor es muy buena, la gran cantidad de torque se hace sentir a bajas revoluciones, aunque conforme sube, se siente la falta de potencia.

Pero la caja de 6 velocidades hace muy buena mancuerna con el motor, permitiendo aprovechar todo el torque, realizando los cambios rápidamente, y buscando siempre el rango óptimo de vueltas.

Durante las pruebas de aceleración y frenada, fuimos capaces de obtener 13.1 segundos en la aceleración de 0 a 100 km/h, mientras que nos bastó con 48.8m para frenar desde los 100 km/h hasta el alto total.

De igual manera, durante nuestro trayecto hacia los 4,000 metros sobre el nivel del mar en el Parque Nacional del Nevado de Colima, el ascenso con la carga del agua fue sin problema alguno. De hecho, si no fuera por el movimiento oscilatorio que produce el agua en movimiento, nos hubiéramos olvidado por completo de su existencia. Es decir, tiene fuerza de sobra.

Gracias al motor turbo diésel fue posible conseguir un consumo de 9.8 km/l en ciudad, mientras que en carretera alcanzamos hasta los 12.8 km/l circulando con carga en la caja, cifras destacables para el tipo de vehículo, ya que los rivales similares de gasolina, rondan cerca de los 7 u 8 km/l en ciudad.

En donde no ha cambiado mucho la Hilux, es en la calidad de marcha, porque hace uso de un esquema de chasis de largueros con la utilización de muelles para la suspensión trasera, lo que le otorga la característica marcha brincona presente en muchas pick-ups que utilizan dicho esquema, aunque de cierta manera, va acorde al perfil de rudeza y durabilidad esperado.

En los terrenos más irregulares, los pasajeros pueden sufrir por el sentimiento de brincoteo, que disminuye con la carga, pero siempre saldrán a relucir todas las capacidades que entrega el conjunto motriz.  Curiosamente, los neumáticos utilizados por Toyota en este modelo son de enfoque para buen desempeño en asfalto, pero funcionan bien fuera del camino también.

El ascenso hacia la cima de la impresionante montaña nos dejó en claro que las capacidades dan para más, simplemente, no le hicimos ni cosquillas. En cuestión de carga, el conjunto muestra una solidez impresionante que también nos invita a exceder sus límites sin mucha preocupación, porque transmite mucha confianza y terminamos siendo nosotros a los que la altitud afectó considerablemente.

Pero no podemos dejar de lado el tema de la seguridad que nos ofrece la Hilux. Es un vehículo muy capaz con muchas amenidades que, no podemos mentir, nos ha gustado mucho, realmente creemos que está a la altura de su propia leyenda y entendemos todos los apartados en los que tiene algún tipo de carencia en favor de la durabilidad y rudeza que caracterizan a esta pick-up.

Test Técnico

Pero a pesar de que, con esta nueva generación, la Hilux ha visto un muy considerable incremento en el equipamiento de seguridad, ofreciendo frenos ABS con distribución electrónica de frenado, 3 bolsas de aire y hasta anclajes isofix para sillas de bebé, no contamos con un control electrónico de estabilidad o ESP.

Considerando la gran altura libre al piso de la Hilux y la suspensión rígida pensada para las labores utilitarias de trabajo, la ausencia de este tipo de asistencias es realmente preocupante, sobre todo si consideramos que no se trata de un vehículo accesible.

Por lo que también incluimos las pruebas de alce y slalom, para tener una más clara idea de su comportamiento ante una situación de emergencia.

La dirección es muy lenta y pesada, consideramos que la marca la ha ajustado de esta manera, precisamente para evitar unas grandes transferencias de peso en maniobras bruscas, que puedan resultar en un accidente, como lo hemos visto con este modelo en otras pruebas.

La inclusión de un sistema de dirección de estas características puede evitar que las inercias generadas en movimientos bruscos de emergencia, como los que trata de emular la prueba del alce, desaten un comportamiento que fácilmente podría terminar en una volcadura, pero limitan la respuesta, haciendo casi imposible que la camioneta regrese al carril original, lo cual de todos modos es bastante peligroso.

En el slalom, también se hacen evidentes las limitadas capacidades de la dirección, por lo que hay que trabajar mucho para dirigir al vehículo hacia donde deseamos. En realidad, terminamos cansados de la prueba.

Sale cara la leyenda

Sin duda, la Hilux es uno de esos vehículos en donde el nombre tiene un gran peso sobre la etiqueta de precio y similar a lo que ha pasado con los modelos de Jeep en hace algunos años, Toyota ofrece a la más capaz de las Hilux en nuestro país, para aquellos que realmente apreciamos sus características mecánicas de corte indestructible sobre todo lo demás.

Con un precio de lista, al momento de la edición de esta prueba de $584 mil pesos, consideramos que es cara para lo que ofrece, incluso si intentamos justificar la cifra con todas las bondades de durabilidad y rudeza que se incluyen con el vehículo.

Su desempeño en las situaciones de trabajo rudo sobre terrenos difíciles es realmente sobresaliente, y resalta el verdadero carácter del producto, pero sobre el asfalto la carencia de las asistencias electrónicas de seguridad, la vuelven una camioneta insegura, a pesar del esfuerzo de la marca en equiparla con el mínimo en materia de seguridad, atendiendo a las quejas de modelos anteriores. Es un gran producto, con una gran oportunidad de mejora.

Toyota Hilux Diesel 2018
Motor: 4 cil.en línea 2.8 litros TurboDiesel 174 hp y 332 lb-pie
Transmisión:
Automática 6 vel.
Consumo oficial: Combinado: ND
Consumo en pruebas: Ciudad: 9.8 km/l
Autopista: 12.8 km/l
Combinado: N.D.
Capacidad de Carga: 800 kg.
*0 a 100 km/h: 13.1s
*100 a 0 km/h: 48.8 m
*Alce de velocidad 67.8 km/h
*Slalom de precisión 47 km/h
Versiones y precios:
Doble Cabina Diesel T/M $424,900
Unidad Probada Doble Cabina Diesel T/A $584,100
*Datos obtenidos con el equipo de pruebas Vbox proporcionado por Vbox México

Ahora lee: