A prueba: Mazda2 Sedán 2019

Llega finalmente a México el Mazda2 con carrocería de tres volúmenes, con la utilidad y economía de un sedán subcompacto, pero reteniendo los valores dinámicos de sus hermanos mayores.

Comenzaremos esta prueba aclarando que, aunque el Mazda2 sedán es el primo cercano del Toyota Yaris R, su llegada a nuestro país no representa la salida del producto de Toyota, que además ha tenido muy buenos resultados en lo que va del año 2018.

Ambos se desarrollaron de forma conjunta sobre una misma plataforma, que es compartida con el Mazda2 Hatchback y con Mazda CX-3; exceptuando a esta última, son fabricados en la planta de Mazda en Salamanca, Guanajuato.

Mazda2 Sedán adopta la filosofía de diseño Kodo y es idéntico al hatchback si lo recorremos del frente hasta el poste B, pero una vez que pasamos de ese punto comienza a parecerse mucho a su hermano mayor, el Mazda3 Sedán. A diferencia de otros subcompactos del segmento, Mazda2 sedán adopta una silueta más deportiva con cierto aire a un pequeño coupé, cortesía de un poste C con una caída más agresiva de la que presenta un sedán tradicional y una cajuela más corta.

Frente a su contraparte hatchback, el Mazda2 Sedán es 260 mm más largo y 12 mm más bajo, manteniendo el mismo ancho y distancia entre ejes. Por las proporciones, la sensación es la de tener en frente a un sedán que nació siéndolo, más que la de un hatchback que adoptó un tercer volumen de último momento.

Percepción de calidad interior, habitabilidad y equipamiento

Por dentro, el Mazda2 Sedán mantiene las mismas cotas de espacio para cabeza, piernas, hombros y cadera que el hatch, y especialmente en las plazas traseras esto le representa una desventaja porque frente a sus rivales, es uno de los que van más justos en este apartado.

Una persona de 1.8 metros de alto no tendrá el espacio suficiente de piernas y cabeza en el asiento trasero si va sentada detrás de una persona de talla similar; Honda City o Hyundai Accent son mejores en este sentido.

Aunque la cabina es idéntica a la del hatchback, la cajuela es mucho más grande. Mazda2 sedán duplica el espacio en cajuela del hatchback y presenta 410 litros, que superan incluso al espacio del Mazda3 y se quedan cerca de los 474 litros del Mazda6, el sedán más grande de la firma de Hiroshima.

La calidad del interior no tiene queja alguna y de hecho sobresale de entre sus rivales. Los plásticos son de tacto semi rígido y tienen un aspecto de muy alta calidad, mejor que cualquier otro auto del segmento que podamos recordar, con enraces muy bien logrados y una percepción general de solidez. Además, tiene acentos de piel en puertas y tablero que suman exclusividad y que no se encuentran en ninguno de sus rivales.

A pesar de ser un sedán subcompacto y estar enfocado en el segmento más utilitario y de mayor volumen de ventas, el Mazda2 Sedán mantiene los atributos de la marca. Probamos la versión i Grand Touring tope de gama, y nos encontramos con rines de aluminio de 16 pulgadas, grupos ópticos de LED, faros antiniebla, pantalla táctil con operación por perilla y manos libres, control electrónico de clima, head up display y control de velocidad crucero.

También tenemos volante y palanca de velocidades forrados en piel, con asientos delanteros calefactables y forrados en una combinación de piel y Alcántara, muy agradables y frescos con cualquier temperatura. No tiene Android Auto ni Apple CarPlay, pero lo tendrá pronto como equipo de serie, y todos los autos con Mazda Connect que hayan salido de la agencia sin estas interfaces podrán agregarlo de forma retroactiva.

Me parece que hace falta un descansabrazo central delantero, cosa que no se contempla en esta versión tope de gama y que abonaría al confort general, aunque habrá quienes no lo necesiten. También podríamos echar en falta la cámara de visión posterior o los sensores de estacionamiento que otros autos del mismo segmento y precio sí tienen, pero siendo honestos, tenemos atributos –como los asientos calefactables o el head up display– que otros no equipan. Unas cosas por otras.

La gran sorpresa para la gama 2019 del Mazda2, que ya incluye al sedán y a la que pronto se sumará el hatchback, es que todas las versiones tendrán ahora 6 bolsas de aire, además del control electrónico de estabilidad y tracción que ya se ofrecía, y frenos ABS en las cuatro ruedas con distribución de frenado.

Este apartado lo convierte en un producto mejor redondeado frente a sus rivales, que en algunos casos ya contaban con estos atributos y dejaban al Mazda2 algo corto. Además, estos puntos se replican en el Mazda2 hatch 2019, que deja de ofrecer la versión i de acceso, ahora exclusiva del sedán, estrategia similar a la empleada con Mazda3 Sedán/Hatch.

En marcha

El Mazda2 usa el motor SkyActiv-G de 1.5 litros con inyección directa de combustible y 4 cilindros que entrega 106 hp y 103 lb-pie de par. Usa transmisiones de 6 velocidades, y la versión automática que probamos es intuitiva con los cambios y, de forma sorprendente en este segmento, no favorece siempre los consumos, sino que en ocasiones puede mantener una marcha más corta para volver a acelerar si se requiere en lugar de buscar siempre la marcha más alta.

En autopista, cuando aplicamos el modo kickdown para un rebase, sorprende la rapidez de respuesta: la caja reduce de inmediato a la relación más adecuada, para tener un mejor empuje.

Aun así, con la caja automática en condiciones de manejo regulares pudimos obtener hasta 13.4 km/L con condiciones moderadas de tráfico y en autopista a velocidades de entre 110 y 130 km/h no es raro ver que los consumos se reducen hasta los 17.2 km/L.

La puesta a punto va más hacia el lado firme, fiel a lo que hace Mazda con otros productos, pero la realidad es que filtra muy bien las imperfecciones en caminos irregulares y entrega una calidad de marcha serena, pero sólida y estable a velocidades altas.

De hecho, su mejor terreno está entre los 100 y 130 km/h; si vamos un poco más rápido seguimos sin perder sensación de aplomo, pero la dirección es tan precisa que puedes sentirlo algo nervioso.

Me gusta mucho el tacto de la dirección, comunica lo suficiente, aislando al conductor de las irregularidades, y es muy rápida, permitiendo hacer cambios de carril o maniobras en espacios justos con facilidad.

En pruebas, obtuvimos una aceleración a 100 km/h desde el reposo en 12.9 segundos, con una frenada desde 100 km/h en 44.3 metros. Usa frenos delanteros de disco y traseros de tambor, pero entendemos que al final de cuentas, la ventaja de los discos es que permiten tener un mejor manejo del calentamiento tras frenadas repetitivas y que en un auto de foco urbano con apenas 1,100 kg de peso, pueden no ser necesarios, además de que la competencia no los exige.

Sus rivales directos

Mazda2 Sedán competirá en la parte más alta del nicho de los subcompactos, principalmente frente a Kia Rio, Hyundai Accent, Honda City, Peugeot 301 o el propio Toyota Yaris R.

Aunque dimensionalmente no hay mucha diferencia entre estos autos y los Nissan Versa, Chevrolet Aveo o Volkswagen Vento, estos últimos fungen como el acceso a la gama de sedanes de sus respectivas marcas y tienen precios que arrancan alrededor de los 200,000 pesos, aunque la mayor apuesta al refinamiento y equipamiento hace más completos a los ejemplares más costosos.

Entonces, me parece que el Mazda2 Sedán va a convertirse en uno de los protagonistas del segmento. ¿Tiene la utilidad de un sedán? Sí, sin duda, y duplica el espacio de cajuela del Mazda2 Hatchback, además es económico como dictan las normas del segmento, los precios caen en la línea de sus rivales y no gasta mucho.

Lo más importante, mantiene los valores de dinamismo, calidad de materiales, equipamiento y refinamiento a los que nos tiene acostumbrados Mazda con sus productos de gama superior.

Mazda2 Sedán 2019
Motor: 4 cilindros 1.5 litros, 106 hp y 103 lb-pie
Transmisiones: Manual; 6
Automática; 6
Volúmen en cajuela: 410 litros
Precios y versiones:
i TM: 242,900 pesos
i TA: 252,900 pesos
i Touring TM:  262,900 pesos
i Touring TA: 272,900 pesos
i Grand Touring TA: 292,900 pesos
Datos de prueba:
Consumo observado urbano: 13.4 km/L
Consumo observado autopista: 17.2 km/L
**Aceleración 0-100 km/h: 12.9 s
**Frenada 100-0 km/h: 44.3 m
**Datos obtenidos con el equipo de GPS de Vbox México

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