A Prueba: BMW M240iA Convertible, potencia en un bello empaque

El pequeño convertible de la división M Performance de BMW viene a cambiar la percepción de los convertibles pequeños con uno de los trenes motrices más efectivos que existen, y un manejo deportivo muy al estilo de BMW.

La variante convertible y deportiva del Serie 2 de BMW hace uso de todos los recursos que hicieron famosa a la marca bávara, para entregar un producto con toda la herencia deportiva en un bello paquete, desafiando lo establecido de acuerdo de lo que tenemos en mente cuando nos hablan de un cabrio derivado de un coupé. Esta versión preparada por la división de M Performance añade todo el carácter necesario para convertirlo en un deportivo con todas las letras.

Proporciones deportivas

Estéticamente hablando, el Serie 2 es uno de los autos más atractivos a la venta en la actualidad, sobre todo por la proporción de las formas, con un cofre alargado y unos voladizos cortos que, además, colaboran en el tema de estabilidad, ubicando las llantas lo más cerca posible de las esquinas del vehículo.

Al tratarse de un BMW, hay elementos que deben ser utilizados casi por ley: la parrilla y faros dobles al frente son unos de ellos, y en esto último la tecnología LED es la encargada de iluminar nuestro camino mientras ofrece un conjunto luminoso altamente reconocible de la marca alemana.

La parte trasera agrega más elementos reconocibles de la marca, como las calaveras en forma de L que ahora incluyen también la iluminación por LED, además de un alerón discretamente integrado a la forma de la tapa de la cajuela.

Este convertible pertenece a la gama M Performance de BMW, por lo que hace uso de múltiples elementos estéticos y mecánicos que lo distinguen de un Serie 2 normal, de entre la cuales destacan las fascias más agresivas, el faldón que recorre la parte baja de toda la carrocería, los múltiples emblemas y el impactante cromo negro, que también es utilizado en las salidas de escape.

En el costado rematan unas líneas de carácter que presumen su músculo a través de unas salpicaderas ensanchadas y nos advierten de que estamos ante un auto deportivo a pesar de ser convertible.Los rines de aluminio de 18 pulgadas también en negro brillante, son opcionales y resaltan su faceta de deportividad seria con las pastillas de freno que contrastan con un color Azul y que además, hacen juego con la carrocería.

Pero si hablamos de contrastes, al bajar el techo de lona, una oleada de color inunda nuestra vista con la tapicería en piel de un color rojo bastante atractivo y nos deja claro que la deportividad no está peleada con el lujo.

Todos los materiales en el interior se aprecian y se sienten de muy buena calidad, los ensambles no tienen queja alguna y se encuentran a la altura de las expectativas de un modelo de la marca alemana.

Los asientos ofrecen muy buena sujeción lateral y además cuentan con la suficiente comodidad para viajes largos; también se agradece que cuenten con reglajes eléctricos y con la extensión de la banca del asiento.

La posición de manejo es muy fácil de encontrar y tenemos una muy visibilidad espectacular hacia todos lados, aún y con la capota puesta, la cual incluye un medallón de cristal con desempañante, para asegurar que la vista siempre sea la adecuada.

El funcionamiento del techo removible es bastante sencillo. Con la activación de un solo botón podemos quitarlo por completo y se guarda en un compartimiento justo entre el maletero y las plazas traseras. Sí, tiene plazas traseras, son muy pequeñas y son prácticamente de adorno, pero aún así cuentan con los materiales y ensamble de primera. Toma sólo 20 segundos para descubrir por completo al cabriolet e incluso podemos hacerlo en movimiento circulando hasta 50 km/h.

De igual manera, la cajuela tiene unos generosos 335 litros que nos permiten cargar con el equipaje para un viaje corto, en donde los objetos muy altos sufrirán porque la altura es limitada si pretendemos viajar con el techo descubierto, debido al sistema de almacenamiento del mismo.

Cumpliendo la expectativa

Dentro de la lista de equipamiento, podemos encontrar diferentes amenidades para hacer nuestros trayectos más placenteros, como una pantalla de 8 pulgadas que incluye la posibilidad de hacerla funcionar mediante mandos táctiles, el sistema iDrive o por comandos de voz. El sistema de sonido es de muy buena calidad y esta firmado por Harman Kardon.

También existe una segunda pantalla en el cuadro de instrumentos que nos indica múltiples funciones de nuestro convertible. El climatizador automático es de doble zona, sencillo y con un par de salidas para los ocupantes traseros.

Suman los distintos accesorios eléctricos como el espejo electrocrómico, el paquete de iluminación de bienvenida y los asientos con memorias. Sin embargo, BMW insiste en que ciertos lujos llevan un precio extra, como la integración a la plataforma de Apple CarPlay.

Joya alemana

Pero lo que realmente destaca de este nuevo convertible de la marca, es el tren motor. El nuevo M240i hace uso del efectivo propuslor de 6 cilindros en línea turbocargado de 3 litros de desplazamiento que, al formar parte de la familia de modelos M Performance de BMW, entrega 340 caballos de fuerza y 368 libras pie de par.

La caja automática de 8 velocidades es la encargada de entregar toda la fuerza al eje posterior, una receta efectiva como todo BMW debe de ser.

La respuesta del motor es sumamemente efectiva, pegándonos al respaldo de nuestro asiento con facilidad y haciendo entrega de todo el poder disponible de una manera explosiva.

Naturalmente, contamos con los modos de manejo de Efficient Dynamics de BMW, que regulan dicha entrega de potencia y ayudan a conseguir una buena cifra de consumo dentro de lo posible, porque hay que ser honestos, la patada que genera el propulsor de 6 cilindros es realmente adictiva.

Pero si logramos contenernos, la utilización del modo EcoPro retarda la respuesta del acelerador dejando una sensación de adormecimiento inicial en el empuje, que genera un mejor aprovechamiento del combustible. Durante nuestras pruebas, alcanzamos a conseguir hasta 8.6 km/l en ciudad, algo esperado, pero nos sorprendió con una aceleración de 0 a 100 km/h en 6.1 segundos y deteniéndose con autoridad desde los 100 km/h en 39 metros.

La respuesta del 6 cilindros en línea deja un sabor explosivo, sin mucho turbo lag. Durante nuestras pruebas dinámicas fue capaz de conseguir la aceleración de 0 a 100 km/h en 6.1 s, utilizando el modo Sport Plus y la caja en modo manual, de la cual cabe mencionar que mantiene las marchas hasta el corte de inyección y no cambia por uno para protegerse.

El paquete de frenos del paquete M también tiene muy buena respuesta, con un tacto firme y resistente a la fatiga que, únicamente necesitó 39 m para realizar un alto total circulando desde los 100 km/h según los datos obtenidos por nuestro equipo de medición VBox.

La calidad de marcha es buena, con un ajuste de la suspensión más orientado hacia la dureza pero que logra filtrar muy bien todas las imperfecciones de la mayoría de nuestras calles, aunque sí, si se sufre con los baches.

Hay que decirlo, en donde más se disfruta este pequeño descapotable es en un camino lleno de curvas, de preferencia con buen asfalto para sacar provecho de la mejorada suspensión del paquete M Performance que transmite mucha confianza en los pasos donde tenemos múltiples transferencias de peso entre una curva y otra.

Las asistencias no permiten que el eje posterior sobrevire, lo cual puede cambiarse al seleccionar el modo Sport Plus que desconecta el ESP y acentúa el rugir del escape, pero debe dejarse solo para manos experimentadas.

Tranquilidad a bordo

Para ofrecer protección a los ocupantes, contamos con diversos sistemas como los frenos antibloqueo con distribución electrónica de frenado, Control electrónico de estabilidad, monitoreo de presión de los neumáticos y un ingenioso rollbar retráctil que, en caso de volcadura, protege a los ocupantes. Incluso tiene anclajes ISOFIX para sillas de bebé en las plazas traseras.

Además tenemos acceso a los servicios de BMW Connected Drive, que incluyen desde un servicio de concierge, hasta una llamada inteligente de emergencia en caso de detectar un accidente.

Deportivo único

Debido a su configuración de carrocería y tren motriz, tenemos a un deportivo descapotable de 4 plazas, derviado de un coupe 2+2, por lo que el único competidor que tiene en nuestro mercado es el Audi A3 cabrio, pero únicamente está disponible con el motor de 4 cilindros turbocargado de apenas 190 hp con tracción a las ruedas delanteras, con un enfoque más orientado al manejo recreativo.

Los modelos como el Porsche 718 Boxster o el Mercedes Benz SLC, son de la categoría de los roadsters, porque únicamente cuentan con 2 plazas y un enfoque personal diferente al visto en el Serie 2, para rivalizar con dichos modelos, BMW tiene en casa al Z4.

El M240i Convertible incluye mucho equipamiento en su paquete de lista y tiene menos opciones disponibles en el configurador comparado con otros modelos de la marca; aún así, nuestra unidad de pruebas tenía un precio de 923,000 pesos sumando las opciones equipadas, como los rines de terminado negro brillante.

A pesar de que los convertibles pequeños tienen ese estereotipo de no estar a la altura de los demás deportivos, BMW ha dotado a este pequeño con todos los ingredientes que lo hacen un gran deportivo sin ninguna duda; motor de 6 cilindros en línea al frente, toda la tracción en el eje posterior y la posibilidad de disfrutar el cielo al desmontar el toldo, lo vuelven algo inigualable… al menos por este precio.

BMW M240iA Convertible
Motor: 6 en línea, 3.0L Turbo de 340hp y 368l/pie
Transmisión: Automática, 8 relaciones
Consumo oficial: Combinado: 14.3 km/l
Consumo en pruebas: Ciudad: 8.6 km/l
Autopista: N.D.
Combinado: 9.2 km/l
Cajuela: 335 L
*0 a 100 km/h: 6.1
*100 a 0 km/h: 39 m
Versiones y precios:
M240iA Convertible $914,900
 Unidad probada (opcionales) $923,900 aprox.
*Datos obtenidos con el equipo de pruebas Vbox proporcionado por Vbox México

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