A prueba: Audi S6 y analizamos sus rivales más cercanos, BMW M5 y Mercedes E63 AMG

Contundencia es una palabra que Audi aplica con determinación en su gama de productos deportivos y el S6 no es ajeno a ello. Este sedán ya de por sí lujos, elegante y de manejo cuasi deportivo en las versiones “de entrada”, deja mal parado o bastante preocupados a deportivos de élite gracias a su mecánica y todo el expertise del grupo VW para fabricar modelos claramente rápidos.

El S6 es solo una parte media del eslabón de opciones que la familia del sedán mediano ofrece en el mundo y no es el más potente, eso se lo dejan a una guayín, si, a RS6 que se da de topes con los más altos deportivos de élite del mundo. Pero, ¿cómo le hace Audi para ofrecer un S6 que es brutalmente contudente a la hora de acelerar, frenar o girar? Ingeniería, nunca mejor aplicada la palabra.

Este S6 que tuvimos la oportunidad de evaluar, destaca por cuatro elementos fundamentales para hacerle uno de los sedanes más rápidos de nuestro mercado: motor, frenos, bastidor y tecnología aplicada a la conducción. Todo ello se suma a evidentemente calidad de materiales y ensamblado ensalzado por los últimos ítems tecnológicos de confort de la casa alemana Desmenuzemos a esta joyita alemana.

Su corazón

450 caballos. Y pueden no sonar mucho si estamos hablando de un sedán que pesa nada menos que 1,895 kilos (aunque gracias a su construcción con aluminio reduce significativamente su dieta), pero echa mano de un V8 muy sólido y ya conocido en la casa, de 4.0 litros pero con un par de turbos de geometría variable que, en otras palabras, pueden explotar desde las 1,200 rpm, con un rango de entrega de torque muy parejo y hasta cerca de las 6,000 rpm. La tracción quattro supera a las demás pues ofrece un diferencial trasero que puede variar su funcionamiento hasta un ajuste deportivo mandando siempre la fuerza del motor a la rueda que más lo requiera del eje posterior, garantizando un desempeño neutro, impecable, evitando correcciones al volante. El motor es bravo, vigoroso. No es tan explosivo, dando una patadota bestial (aunque sí despega), pero sí es rápido y sobre todo parece que nunca se le va a acabar la fuerza. Rodar a 200 km/h es pan comido y subir hasta la barrera de los 250 km/h limitados electrónicamente no es una tarea difícil. Al contario, el S6 lo hace con gusto, te agradece que lo lleves a los límites para los que fue creado, lo que nos lleva a la tecnología aplicada a la conducción. El S6 ofrece un sistema de ajuste de modos de manejo que permite variar en seis apartados los settings del auto: respuesta del motor y caja; dureza, comportamiento y altura de la suspensión (hasta 20 mm más baja), dirección, diferencial, sonido del motor y hasta el control de velocidad adaptativo que es una chulada. Basta picar el modo Dynamic para que hasta el escape suene agresivo y la caja cambia con una rapidez envidiable, casi la de una deportivo de cepa. En nuestras pruebas logramos el 0 a 100 km/h en 4.9 segundos, muy cercanos a los datos oficiales de 4.4s.

Y se detiene

Como todo Audi, presume de frenos muy resistentes y efectivos. Así como acelera se frena vía unos sendos frenos de disco delanteros de 398 mm. Sometimos varias veces al S6 a frenadas de 100 a 0 km/h, 150 y ante su contundencia, decidimos realizar un 0 a 200 km/h a 0, una prueba prevista para modelos de corte de alto desempeño que el S6 cumplió sin chistar en 21.4 segundos. La fatiga es retardada, soportan la demanda con gusto. Deja claras sus dotes.

La obediencia del bastidor es envidiable. Gracias un motor contundente, a pesar de que lleva el peso adelante, la distribución de la fuerza vía el sistema quattro permite un comportamiento muy neutral. La mejor descripción es como un tren sobre rieles y su mejor terreno son las autopistas amplias. Un camino rigurosamente curveado y demandante puede cansar al conductor, pues el peso sí genera que nos vayamos de frente cuando pasamos la leyes de la física, y es normal por sus dimensiones de casi 5 metros de longitud, pero tampoco es preocupante o que le reste emoción, al contrario, cuando pisamos el acelerador, con un feeling más bien suave (quisiéramos más dureza en su respuesta), el motor dispara al S6 hacia delante.

Obvio, completo

Y como es de esperarse, el S6 viene aderezado de todo el equipamiento que un Audi de alta gama debe de ofrecer: sistema de luces Matrix Láser, asientos de corte deportivo forrados en piel y alcántara, sistema de infotenimiento MMI con pantalla de pulgadas (que nos gustaría que se ligara por completo con los smartphones, pero no es touch), clúster digital y configurable, pad en la consola para escribir sobre éste para búsqueda de direcciones o teléfonos (preferimos un sistema de control por voz más efectivo), insertos en carbono, mucho aluminio, rines especiales de 19 pulgadas, sonido BOSE, climatizador de cuatro zonas, Audi Side Assist y control de velocidad adaptativo fácil y efectivo de usar.

No hemos hablado de su consumo, que no es malo (9 km/l en ciudad) pero es poco relevante para lo que esté muchacho está construido, la verdad.

Audi tiene en este sedán, por 1 millón 344,900 pesos uno de los familiares más rápidos del mercado. Sí, parece excesivo su precio pero lo que este S6 es capaz de hacer seguramente lo vale para quienes buscan un tren bala en su cochera. ¿Alguien quiere una aburrida guayín de 570 hp? Bueno, Audi no la vende en México, pero si buscas algo más radical… pues también ofrecen el RS7. ¿Suficiente?

 

Motor: V8, 4.0L, biturbo, 450 hp

Consumo:

Ciudad 8.8 km/l

Autopista 10.4 km/l

Combinado 7.8 km/l

0 a 100 km/h: 4.9 segundos (en pruebas)

0 a 200 km/h a 0: 21.4 segundos (en pruebas)

Velocidad máxima: 250 km/h (limitada electrónicamente)

Cajuela: 530 litros

Precio: 1,344,900 pesos

 

Sus rivales

No es un segmento en el que abunden los rivales y además Audi tiene muy bien estudiado, pues con las versiones S y RS tiene dos opciones muy valiosas y efectivas para ser competitivo y no decepcionar. El S está muy por debajo en precio que versiones más potentes pero que no ofrecen números de aceleraciones y velocidad máximas muy superiores. De hecho, podemos decir que no hay rivales directos, BMW y Mercedes tiene modelos mucho más potentes que son los compiten directamente con el RS6 que por desgracia no se vende en México. Hasta el momento. Mostramos los modelos como referencia de cómo se ubica el segmento.

BMW M5 Competition Edition

Muy por encima en potencia con 575 caballos gracias a un motor más robusto (V8 de 4.4L también biturbo), aunque similar en desempeño, con 4.2 segundos en el 0 a 100 km/h y una velocidad máxima de 250 km/h limitada electrónicamente. Una de las cosas que más agradan es la configuración de los modos de manejo directamente desde el botón M Drive en el volante, tres modos de control dinámico de la suspensión Confort, Sport y Sport+ y con la edición Competition accedemos a una suspensión reducida en altura en 10 mm, rin de 20 pulgadas y un sonido del motor más deportivo. Se queda muy por encima en precio del S6, pero es que estamos hablando de una versión más radical.

Motor: V8, 4.4L, biturbo, 575 hp

Consumo:

Ciudad 7.1 km/l

Autopista 13.1 km/l

Combinado 7.7 km/l

0 a 100 km/h: 4.2 segundos

Velocidad máxima: 250 km/h (limitada electrónicamente)

Cajuela: 520 litros

Precio: 2,019,900 pesos

Mercedes E 63 AMG

Al igual que con el M5, son versiones mucho más potentes y radicales que el S6, también por encima en potencia vía un V8 biturbo de 5.5 litros y 55 caballos. El 0 a 100 km/h lo realiza también en 4.2 segundos y para ello el E 63 AMG cuenta con tres modos de respuesta del ESP, amortiguadores ajustables mediante el AMG Ride Control y, al igual que el M5 es tracción posterior.

Motor: V8, 5.5L, biturbo, 557 hp

Consumo:

Ciudad 7.2 km/l

Autopista 13.3 km/l

Combinado 8.7 km/l

0 a 100 km/h: 4.2 segundos

Velocidad máxima: 250 km/h (limitada electrónicamente)

Cajuela: 540 litros

Precio: 1,970,000 pesos