A prueba: Audi RS5 el coupé más brutal y la historia de cómo conseguimos 267 km/h en México

La evolución de los deportivos también echa mano del downsinzing y aunque en el papel parezcan motores de los cuales no hay mucho qué esperar, en la práctica son capaces de ofrecer desempeños de vehículos con mayores cifras de potencia y precio, como lo consigue el nuevo coupé de Audi, el RS5, el mejor que existe en estos momentos.

La segunda generación de este dos puertas mejora en todos los sentidos importantes para un deportivo: diseño, peso y potencia (más precisos aún, torque) que, traducidos al concepto más radical de la casa con las siglas RS, nos presenta, sin temor a equivocarme, el coupé en este tamaño más efectivo que podrás comprar; y eso que rondan por ahí modelos como el Mercedes AMG C63 Coupé o el BMW M4 que son emblemáticos.

Y Audi lo consigue con una solución clara y efectiva: poner correctamente la tracción en el piso. Así de simple para hacerlo muy rápido y muy fácil de llevar, incluso, hasta la velocidad máxima que es capaz de dar este deportivo.

Pero de eso hablaremos más adelante. Vamos por partes.

Como premisa tenemos que la marca ha decidido botar el anterior V8 naturalmente aspirado que producía uno de los sonidos más sobresalientes del mundo y lo reemplaza por un V6 de sólo 2.9 litros biturbo. También se deshacen de la caja de doble embrague, para dar paso a una tradicional de ocho cambios (What? ¿Se volvieron locos?)

Pues no, la marca no enloqueció, lo hace para cumplir principalmente con las exigentes regulaciones ambientales, y al mismo tiempo quitar peso sin sacrificar el desempeño. Y, mejor aun, es que Audi consigue, con esta solución, darle un giro fantástico a su coupé.

Soberbia mejora

El diseño es soberbio por dentro y por fuera, el layout mecánico es extraordinario y lo que transmite a su mando es una dosis interminable de emociones para el conductor. Lo que un coupé debe ser, sobre todo para Audi.

Nace de la nueva plataforma MLB que permite al RS5 reducir su peso hasta en 60kg respecto del modelo anterior sin el empleo de aluminio en la carrocería, solamente en estructura y suspensiones.

El V6, que pesa 20 kg menos que el anterior V8, es de origen Porsche (la marca lo monta en el Panamera 4S) y como todo corazón que debe tener un deportivo que se precie de serlo, hace palidecer a un buen V8 y Audi todavía tiene el descaro de modificarlo para ofrecer mejores números que en el Panamera; cambia el cigüeñal y realiza algunos ajustes en la inyección para dotarle de 444hp y 443lb/pie; es la misma potencia que el anterior V8 del RS5 pero con una entrega más pronta, a 6,770 rpm vs las 8,250 del propulsor anterior. Y si hablamos del torque, la mejora es bestial: más de un 25% de diferencia, pasando de 317lb /pie a contundentes 443. Mejor aún, el pico de máxima entrega se da desde las 1,900 rpm.

Esto se traduce en un motor contundente, brutalmente efectivo, prácticamente sin turbolag y con unas ganas de acelerar que contagian, además de embarrar el cuerpo al asiento cuando pisamos el pedal.

La transmisión es efectiva, pronta y en el modo Dynamic da incluso una pequeña patadita que le otorga un sabor único. No es tan rápida o efectiva como una doble embrague que te permitía cambiar a placer (sobre todo en las reducciones), acá hay un poco más de control, pero es lo suficientemente buena para permitirnos exprimir ese soberbio V6.

De acuerdo con la marca, consigue el 0 a 100 en tan solo 3.9 segundos de manera oficial, en nuestras pruebas fueron 4.9s, y son posibles gracias al efectivo sistema de tracción integral quattro que ahora echa mano de un Torque Vectoring Rear Differential  o Diferencial Posterior con Torque Vectorial o, en otras palabras, un diferencial posterior que nos permite rodar con una efectividad sobresaliente y un balance soberbio por cada curva que pasamos.

De manera normal el RS5 distribuye la tracción en un 40/60 (adelante/atrás), pero puede mandar 70% a las ruedas delanteras y hasta el 85% del torque al eje posterior e incluso puede hacerlo solo a una de ellas. A diferencia de otro sistemas, en lugar de frenar este diferencial acelera la rueda para mantener la trayectoria; eso permite que incluso la trasera pueda deslizarse y entregar una sensación de manejo casi como de un tracción trasera pero sumamente equilibrado.

La marca asegura una mejor distribución de pesos que en el anterior, pasando de 57 a 54% – 46% de reparto de peso entre los ejes delantero y trasero.

Soluciones adecuadas

Todo ello llega con mejoras importantes en el espacio interior para todas las cotas y la cajuela más amplia del segmento con 465 litros, así como una calidad de materiales que raya en lo soberbio: los asientos son de una sola pieza, cubiertos en piel y costuras de rombos en color rojo. Sujetan de maravilla, son bastante cómodos y se ven espectaculares.

La calidad se extiende a todo lo que podemos tocar en el auto. Tenemos abundantes partes en fibra de carbono que ahora presume de un diseño diferente, de acuerdo con la marca. Se complementa con aluminio y plásticos impecables que generan una sensación de enorme calidad, incluso por encima de sus acérrimos rivales que no decimos que no sean bueno, pero por lo menos en el Audi luce mucho más.

Y si hablamos de su equipamiento tampoco tenemos queja, empezando por el Virtual Cockpit que es ya un obligado, para tener toda la información al momento, aunque nos encantaría un look de modo de manejo RS, más radical, que fuera más llamativo.

También tenemos la pantalla central táctil controlada por el sistema MMI con pad para escribir las búsquedas, además de un climatizador doble de última generación sumamente efectivo.

Desde la consola se accede también rápidamente al sistema de variación de modos de manejo aunque son sólo tres settings: Normal, Individual y Dynamic, que nos permite modificar la respuesta del motor, caja, dirección y sonido del escape.

Donde me decepciona un poco el RS5 es que si quiero acceder al Dynamic Ride Control tengo que desembolsar 116,200 pesos más que me dan acceso al paquete Performance RS; además de sumar el diferencial deportivo, obtenermos la dirección dinámica y el límite de velocidad aumenta hasta los 280 km/h. Me parece que debería de venir en el paquete original, por lo menos la variación en la dureza de los amortiguadores y dirección.

También los exteriores en fibra de carbono con detalles en negro brillante son adicionales y hay que pagar más de 100 mil pesos por ellos o el head up display que cuesta otros 26 mil pesos.

Lo que si se agrega es el control de velocidad de crucero adaptativo con función de stop&go, además de monitoreo de punto ciego, así como alerta y asistente de cambio involuntario de carril, detalles importantes en los autos hoy en día.

Sobresaliente

Y como tal auto de corte deportivo, con un empuje realmente bueno y entregando datos como de superauto con cifras de potencia contenidas, es que decidimos hacer un test algo diferente con el RS5.

La aceleración desde 0 a 100 km/h fue sobresaliente com ya comentamos, en 4.9 segundos, apenas superior a la obtenida por el S5 que tuvimos hace algunos meses para prueba y, al igual que con éste, el RS5 sorprende por su enorme capacidad de poner la potencia en el piso.

Siempre nos hemos preguntado si estos autos tienen las condiciones para llevarlos al límite en nuestro país. Sabemos que en Alemania las famosas Autobahn son el paraíso para este tipo de productos, pero ¿y en México?

Por eso que decidimos hacer la primera prueba de aceleración desde 0 km/h hasta la velocidad máxima del Audi RS5. Quisimos saber en cuánto tiempo y distancia se consigue y qué tal se comporta el auto.

Para ello contamos con el apoyo de la Policía Federal para dirigir el flujo del tránsito y elegimos la carretera de cuota 54D que comunica las ciudades de Guadalajara y Colima, con rectas enormes de hasta 12 km con gran visibilidad.

Establecimos dos tramos de 3 km que serían suficientes de acuerdo a nuestro cálculo para hacer dos pruebas de aceleración máxima. Evidentemente también contamos con el apoyo de nuestros amigos de Vbox México quienes nos facilitaron un equipo para medir tiempos, distancia  y velocidad real, no solo la del velocímetro del auto que, como sabemos, siempre tienen un margen de error.

Y si bien, la velocidad máxima puede no parecerte demasiado, limitada a 250 km/h, poder medirla en tiempo y distancia con seguridad, no haciendo payasadas en el camino y poniendo el riesgo a muchas otras personas, nos parece la manera más responsable y efectiva de hacerlo.

0 a 250 km/h

El RS5 arranca el piso. La manera en la que pone cada caballo y lb/pie en el piso, es impresionante. Sale disparado y nosotros pegamos nuestro cuerpo al asiento con firmeza. La primera vez que hicimos la aceleración, le cuesta al cerebro acostumbrarse a la sensación; pero después, es adictivo.

Y aunque parece fácil y el RS5 lo que más transmite es confianza, una vez superados los 200 km/h, las cosas suceden de una manera muy diferente.

Las carreteras de nuestro país, por más bien que parezcan estar, no lo son y a esas velocidades, una pequeña variación del asfalto se transmite con mucha fidelidad; porque el RS5 tiene unos amortiguadores más bien firmes, que comunican muy bien lo que pasa en cada una de las ruedas. Y se agradece, si bien puede ser incómodo en el día a día y con las condiciones de nuestras calles, cuando se trata de aprovechar el camino y gozarlo, es efectivísimo.

De acuerdo con nuestras pruebas, si bien en el velocímetro indicó 267 km/h, en el Vbox la máxima real obtenido fue de 258.3 km/h. La distancia en la que lo conseguimos fue de 2,923 m y en un tiempo de 51.3 segundos.

Pero más sobresaliente todavía: el 0 a 200 km/h lo conseguimos en 17.2 segundos. ¿por qué decimos sobresaliente? Porque con “tan solo” 444hp es capaz de ser tan rápido como deportivos con mayores cifras de potencia pero además, con una estabilidad sobresaliente.

Audi ha logrado un producto con números de desempeño que ponen a temblar a cualquier superdeportivo del momento, con una mecánica y datos de potencia que no nos permitiría pronosticar sus capacidades dinámicas.

Nos atrevemos a decir que el RS5 es el coupé más efectivo que podrás encontrar en el mercado, no solo por la maestría de la nueva plataforma, ni por lo soberbio del sistema de tracción quattro con el diferencial posterior, ni por el motor de origen Porsche que Audi ha logrado incluso mejorar, ni por el exquisito diseño y materiales o la facilidad que permite casi a cualquiera exprimirle con seguridad y gran emoción cada caballo. Lo que Audi consigue lo hacen muy pocas marcas: colocar de manera efectiva la potencia y fuerza en el piso.

No cabe duda que la marca tiene en el RS5 uno de esos autos que se volverán un clásico instantáneo.

Audi RS5
Motor: 6 en V de 2.9L de 444hp y 443b/pie
Transmisión Automática 8 relaciones
Consumo oficial: Combinado: N.D.
Cajuela: 465L
*0 a 100 km/h: 4.9s
*100 a 0 km/h: 42.2m
*0 a 200 km/h: 17.2s
*Velocidad máxima real: 258.3 km/h
*Tiempo vel máxima: 51.3s
*Distancia vel máxima: 2,923m
Versiones y precios:
Unidad probada RS5: 1,559,900 pesos
*Datos obtenidos con el equipo de pruebas Vbox proporcionado por Vbox México