7 autos que mejoraron radicalmente con sus últimas generaciones

Chevrolet Aveo, Ford Expedition, Honda Civic, Jeep Compass, Peugeot 3008, Renault Koleos y Volkswagen Jetta; todos son mucho mejores productos ahora.

La industria automotriz avanza y con ella lo hacen casi todos los productos, de forma tal que, si un auto no es una de las mejores opciones en su generación actual, puede serlo con la llegada de la nueva.

Algo así le pasaba a los autos que tenemos en este análisis, ya que las anteriores generaciones estaban cerca del punto bajo del segmento y aunque las nuevas puedan seguir sin ser las mejores, son más competitivas y en algunos casos, como ocurre con la Ford Expedition, Honda Civic, Peugeot 3008 y Volkswagen Jetta, han alcanzado la cima.

Con sus más recientes generaciones el salto en calidad y dentro de sus respectivos segmentos, muy competidos en casi todos los casos, ha sido cuántico.

Chevrolet Aveo

No hay mucho que no hayamos dicho ya, la anterior generación del Aveo estaba basada en una plataforma antigua de Opel con muy poca rigidez que le daba un manejo poco seguro y, sumado a la falta de equipamiento de seguridad en todas sus versiones, calificaciones muy pobres en las pruebas de impacto.

Afortunadamente, el nuevo auto no comparte con su antecesor nada más que el nombre. Realizado en una nueva arquitectura económica para el mercado chino, el Aveo ahora es un auto mucho más atractivo en todo sentido y más competitivo en el segmento de los pequeños sedanes accesibles.

Ahora, todas las versiones tienen al menos dos bolsas de aire y frenos ABS, pero la LTZ incorpora cuatro de ellas. El equipamiento es más completo, con pantalla a color e incluso un quemacocos, y las sensaciones de manejo son completamente diferentes. El Aveo pasó de ser un auto que manejabas porque tenías que, a convertirse en un auto que puede pelear sin complejos con los líderes, como Nissan Versa o Volkswagen Vento.

Ford Expedition

La generación que salió no era necesariamente mala, pero vivió bajo la sombra de las dos generaciones de Chevrolet Suburban y Tahoe con la que fue contemporánea. Al momento de su salida, la generación corriente tenía ya 10 años en el mercado con apenas algunos cambios estéticos y la plataforma tenía prácticamente 15 años.

La generación pasada se sentía antigua, con plásticos en el interior que francamente no estaban a la altura de las expectativas que se tenían de ella por precio y soluciones poco útiles de habitabilidad en un producto que trataba precisamente de ser lo más versátil posible.

Con la nueva todo ha cambiado, y ahora tenemos a la reina del segmento con diferencia, al menos hasta que alguna de sus contrincantes presente un cambio generacional. Tenemos una construcción de la carrocería en aluminio que le resta peso, motores EcoBoost potentes y eficientes, cajas modernas de 10 cambios, un equipo tecnológico sobresaliente, materiales de primera mano y mucho espacio.

Honda Civic

El Honda Civic es uno de los autos mejor vendidos del mundo, y se ha caracterizado por ser un sedan seguro, de buen manejo, innovador y con un completo equipamiento, pero no siempre fue así. La generación pasada se desarrolló en la época de la crisis del 2009, y recortó costos considerablemente para no elevar su precio.

Cuando llegó al mercado en el 2012, la crisis había pasado, pero Honda se quedó con un auto que se colocaba por debajo de la media en refinamiento, potencia y calidad general. Incluso tuvo que darle un rediseño de emergencia para intentar mejorarlo a tan solo un año de haberlo lanzado, pero no fue de mucha ayuda.

En el 2016 llegó a México la décima generación, y este Civic sí se desarrolló desde el inicio para ser uno de los referentes. Utilizó la plataforma global de Honda, con un un nuevo motor turbo de 1.5 litros, mejores acabados y un novedoso sistema de info entretenimiento, que representó un paso al frente y sobre todo, un regreso a la forma para el Civic.

Jeep Compass

Montada sobre una plataforma antigua que tenía orígenes en los días de Chrysler con Daimler, la primera generación de la Compass, aun con las actualizaciones que tuvo a lo largo de su ciclo de vida no fue sobresaliente. Acabados de bajo nivel, motores poco eficientes, sensaciones de manejo por debajo de la media e incluso, malos resultados en las pruebas de impacto.

Afortunadamente, la nueva generación se queda solamente con lo que es favorable: el nombre y el diseño similar al de una Grand Cherokee. La nueva Jeep Compass se basa en una arquitectura totalmente nueva de origen FIAT, tiene motores de inyección directa más modernos y acabados de mucha mejor calidad.

Aunque son costosas, las versiones Trailhawk tienen los sistemas de control de tracción como para ser consideradas todoterrenos muy serios, a la altura de un Jeep, algo que la pasada no tenía y el resto de las variantes con tracción sencilla han mejorado enormemente en acabados y percepción general de manejo.

Peugeot 3008

Un vehículo que, al menos en el mercado mexicano, estuvo fuera de foco con su primera generación porque no sabía exactamente si quería ser un monovolumen o un SUV, además se construía en una plataforma antigua, el diseño era poco vistoso y no tenía atributos reales para luchar con los mejores del segmento SUV.

La segunda generación de la 3008 adopta líneas más claras de un SUV y la nueva plataforma modular EMP2 que le confiere modales en los caminos que se encuentran dos escalones muy grandes por arriba de la primera generación. Además, el diseño sigue siendo tan arriesgado como el primero, pero se enfoca en una nueva dirección.

Por dentro, el trabajo que ha hecho PSA con los materiales, texturas y colores es simplemente fantástico y la pone por arriba de todas las generalistas a excepción quizá de la Mazda CX-5, y muy cerca de las Premium de BMW, Audi y Mercedes-Benz. Remata un motor diésel opcional de última generación, con consumos superiores a los 20 km/L en autopista.

Renault Koleos

La primera generación estuvo vigente por varios años y no era más que una Nissan Rogue remarcada con cierto carácter europeo, pero hecha y planeada en Corea. Realmente nunca hubo quejas, porque era tan confiable como su prima japonesa, pero era un producto que no ofrecía la emoción que el segmento y los compradores exigían de Renault.

La nueva generación es mucho más grande y toma la base CMF de Renault-Nissan, que comparte con la X-Trail. Además, el exterior es mucho más estilizado y propositivo que antes, los materiales en el interior son de mejor calidad y el apartado de conectividad se encuentra mucho mejor cubierto.

El tren motor es idéntico al de su primo de Nissan, pero no tiene una opción para 7 pasajeros en la gama lo que le confiere un carácter más personal. No es una de las mejores del segmento porque la competencia es tremenda en su nicho de mercado, pero la mejora es tangible. Ojalá la Captur tuviera un tratamiento similar.

Volkswagen Jetta

Un auto querido y odiado por muchos, pero que en su séptima y última entrega ha levantado el listón en su segmento. La sexta generación que se vendió entre 2011 y 2018 fue una evolución de la quinta, pero con una reducción de costos notable en varios apartados.

El Bora, o Jetta de quinta generación, había sido muy bien recibido porque la arquitectura daba un paso al frente por sus cualidades dinámicas, los acabados eran sobresalientes y estrenaba la soldadura por láser, lo que le otorgaba una solidez nunca antes vista en un compacto, pero la sexta se quedó sobre la misma plataforma y utilizó materiales de menor calidad en el interior, un eje torsional atrás en lugar del multibrazo y una sensación de refinamiento menor.

Sin embargo, el Jetta de séptima generación se monta sobre la novísima plataforma MQB y echa mano de un motor TSI de 1.4 litros con 150 hp, casi tan potente como el pasado 2.5 litros de cinco cilindros pero mucho más eficiente. En general, el nuevo Jetta no tiene la agilidad del Bora, pero es uno de los compactos más refinados y mejor construidos.

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