6 claves del Chevrolet Camaro 2016

El eterno rival del Ford Mustang llega a su sexta generación acompañado de una notable evolución en todo su engranaje; hemos analizado su nueva composición y encontramos precisamente seis puntos críticos que lo seguirán haciendo un ícono americano de referencia.

El Chevrolet Camaro 6 es ahora un deportivo mucho más ligero, además, incorpora por primera vez motores cuatro cilindros y ofrece tecnologías más funcionales y actuales en el habitáculo. A simple vista percibimos que la espera ha valido la pena, la quinta interpretación del histórico “Muscle Car” tiene un relevo preciso.

1. Se puso a dieta. A nivel estructural, el nuevo Camaro regresa con un considerable ahorro de peso respecto a su predecesor, gracias al constante uso de aluminio y a la implementación de materiales de construcción más ligeros, se han logrado perder alrededor de 95 kilos de peso, asimismo, el apartado aerodinámico ha mejorado en gran medida. Se dice que los ingenieros de Chevrolet han empleado al menos 350 horas de trabajo en el túnel de viento. Su figura exterior, de entrada, muestra líneas más contenidas y fluidas, producto de sus nuevas dimensiones: 50 mm menos de largo, 25 mm de largo y alrededor de 15 mm menos de ancho.

Por otro lado, su rigidez torsional y estructural ha incrementado la efectividad en un 28 por ciento, mientras que sus componentes son nuevos en un 70 por ciento y están diseñados específicamente para esta sexta generación.

2. Nuevas versiones. Se incluye una nueva opción de compra en el Camaro VI, además de las versión “estándar” y la SS, ahora llega al mercado una variante denominada RS que se posiciona por debajo de la “Super Sport”. Las opciones RS y SS incorporarán faros delanteros con iluminación de alta intensidad (HID) y luces diurnas de ciencia LED. Los grupos ópticos posteriores también funcionarán con tecnología láser.

Todas las versiones montarán de serie rines de aleación de 18 pulgadas con nuevo diseño, mientras que los modelos más deportivos podrán equipar unos de aspecto más agresivo con un diámetro de 20 pulgadas. Al perecer también se incluirán desde base llantas “run-flat” Goodyear Eagle F1 Asymmetric.

Las interpretaciones con más brío (ZL1 y Z28) llegarán con el tiempo, pero anticipamos una potencia muy cercana a la del Corvette C7 Z06.

3. Chasis pulido. Primero hay que puntuar que este nuevo chasis fue tomado directamente del Cadillac ATS. En el segmento de suspensiones nos encontramos para el tren delantero un eje independiente McPherson en equipo con un multibrazo, mientras que en el trasero, se recurre a un esquema independiente con cinco uniones. Aunado a esto, se incorpora un sistema Magnetic Ride Control de amortiguación variable (de serie únicamente en el SS).

Una de las características más importantes en este nuevo Camaro es la disposición de varios modos de manejo, como es habitual en vehículos deportivos de este perfil, se ofrecen varias modalidades de uso que ajustan y reprograman diversos parámetros del coche. Para el histórico de Chevrolet se plantean hasta cuatro modos de conducción en su sistema Driver Mode Control: Snow/Ice, Tour, Sport, y Track (este último sólo para el SS).

4. Sistema de frenado. Los frenos cobran protagonismo en esta edición; destaca el montaje de discos ventilados de 320 mm con pinzas de cuatro pistones para las ruedas delanteras y de 315 mm (ventilados) con calipers de un pistón para el eje posterior en versiones LT1.

Aunque es un vehículo más ligero que el anterior, hay que tener claro que su peso neto no es su mayor virtud, por esto la marca estadounidense dota a las variantes más briosas con frenos Brembo de 345 (adelante) y 338 mm (atrás) de diámetro, ambas con cuatro pistones.

5. Impulsores nuevos. La novedad es la incorporación de un nuevo motor 2.0 litros turbocargado de cuatro pistones y 279 equinos (294 lb/pie de par motor). Este pequeño propulsor está disponible en las versiones de entrada LT, arroja números de aceleración de 0 a 100 km/h en 6 segundos y se puede combinar con un cambio manual de seis escalones, o con uno automático Hydra-Matic 8L45 de ocho velocidades con paletas en el volante. Al igual que el Mustang, el Camaro 2016 se la juega por motores más eficientes tetracilíndricos.

Con un poco más de potencia encontramos al 3.6 V6 atmosférico de 340 HP y 283 lb/pie de torque máximo. En este plano motriz, resalta el sistema de desconexión de cilindros Active Fuel Management en el cual se desconectan dos de las seis cámaras de combustión (una por bancada). Con estas características el Camaro sexta generación también le apuesta a la eficiencia dejando fuera la sobrealimentación.

En lo más alto de la gama y para las versiones SS, se sitúa la mecánica ocho cilindros en configuración “V”. El 6.2 V8, estrenado por el Corvette C7, anuncia una potencia de 446 HP y 455 lb/pie de torque; este motor puede ir combinado con una caja manual de seis cambios o la automática de ocho. No obstante, a este V8 se le desactivan cuatro pistones (dos por bancada) cuando las circunstancias de conducción son ideales.

6. Interior tecnológico. Definitivamente Chevrolet imprimió tiempo y dinero en el habitáculo del nuevo Camaro, a simple vista se observa muy diferente y con características adecuadas para competir en su segmento. Dentro de los componentes interiores brillan las dos pantallas de 8 pulgadas, una de alta definición con la telemetría del coche, y otra enfocada al sistema multimedia MyLink ubicada en el centro del tablero. Como elementos nuevos, encontramos la iluminación ambiental LED, el freno de mano eléctrico y el volante.

En general los materiales y acabados se perciben de buena calidad con destellos embellecedores en la consola central, en las puertas y el tablero.