5 revisiones básicas al auto después de las vacaciones

Las vacaciones terminaron, incluso uno de los últimos puentes largos acaba de terminar y si eres de los que usaron el automóvil como el fiel compañero de aventuras, tenemos algunos consejos básicos para que esté impecable y listo para el próximo puente o periodo de vacaciones.

Estamos seguros que debiste recorrer varios cientos de kilómetros con el auto y, aunque sea nuevo o lo tengas al centavo en servicios, recuerda que fue sometido a un uso poco regular (a menos que seas de esos agentes de viaje que ruedan por todo el país o periodista automotriz).

Por ello te pasamos estos cinco apartados que debe echarles un ojo en la agencia o con el mecánico de tu confianza; no hablamos de reparaciones, sino de revisiones preventivas que te evitarán fallas en el medio plazo con reparaciones que pudieran ser mucho más costosas.

Líquidos y aceite del motor

Con el motor apagado, revisa todos los líquidos del auto: aceite, anticongelante, frenos, dirección o demás que tengan por revisarse. Checa la viscosidad o calidad del mismo y el nivel. Compara con el manual del usuario para ver si es necesario cambiarlo. Podría haberse ensuciado o perder propiedades si estuviste en condiciones poco comunes de uso. Recomendamos seguir todas las indicaciones del manual, garantizarás la salud de tu auto.

Llantas y rines

Circulaste a mayor velocidad y por mayores distancias, con mayor presión de las llantas (deberías), así como en caminos que no sueles hacerlo; las llantas fueron las primeras en sufrir estos cambios. No te quita nada darles una revisada, checa la cama y hombros para verificar que no haya raspones, roturas e incluso chipotes por la parte interna. Mismo caso para los rines, pueden evidenciar un bache muy salvaje que pasaste. Evitarás algún daño mayor en suspensiones o cambio urgente de neumáticos.

Sistema de frenos

Ya debiste revisar el líquido, ahora has una inspección física de los discos, que no tengan rayones; también pon especial atención en dos cosas: si hay algún ruido en las balatas o bien si el pedal se hunde un poco más de los normal. Doblemente recomendable si estuviste en zonas de mucho polvo, conduciste en caminos de terracería o incluso visitaste la costa; la humedad puede ser muy cruel.

Evita corrosión

Sin caer en exageraciones, unos días en el mar puede generar humedad llena de salinidad que no es el mejor amigo de la carrocería de tu auto. Mismo caso para el polvo o lodo. Aplica una lavada profunda para quitar las sales e incluso, si crees conveniente, dale una encerada ligera para protegerle. No está de más.

Por dentro

Y ya que estamos en la limpieza, después de un viaje no es nada descabellado darle una limpiada general al interior: buena aspirada y quita todas las manchas, por pequeñas que parezcan. Con el paso del tiempo y el calor o frío del interior pueden ser imborrables. Si viajaste con niños, ni lo pienses. Hazlo de inmediato.

Amortiguadores

Al viajar en auto uno lo hace con mayor carga de lo normal. Seguramente no revisaste que la presión de los neumáticos debía ser mayor y por ende, todo puede sumar a que los amortiguadores sufran un poco más de lo debido. No hablamos de que tengas que cambiarlos pero sí verifica que no haya goteos y sigan haciendo su función de manera suave y no sientas una marcha seca.