5 cosas que debes revisar a tu auto en época de lluvias

La época de lluvias puede sacar a relucir todas las fallas de nuestro auto, todas aquellas que no revisamos en la primavera y que nos ayudan a que para estas fechas, el coche no nos deje tirados. Pero como buenos mexicanos, a muchos se nos viene el tiempo encima y no hacemos el mantenimiento preventivo para estas fechas, aunque nunca es tarde.

1 Los frenos. La cantidad de agua que nos vamos a encontrar en las calles va a generarte dos problemas: que las distancias de frenado aumenten hasta en un 50% y que el sistema de frenado se moje constantemente y pierda algo de efectividad (mucho más si hablamos de un sistema de tambor); por ello, es muy importante que, si hay alguna sensación de fatiga o pérdida de efectividad del sistema, te acerques a la agencia y les des mantenimiento de inmediato. Estás corriendo algo riesgo.

2 La batería. Las altas temperaturas de la primavera puede generar incluso que se evaporen algunos contenidos del motor que pueden llegar a generar algo de sarro en algunas partes, como las conexiones de la batería. Si a ello le sumamos la humedad y el agua que puede filtrarse ahora con las lluvias, no sería descabellado pensar en una falla en la batería y por ende en todo el sistema eléctrico. Revisa y limpia las terminales, busca filtraciones en el vano del motor y agrega grasa en aquellos lados en donde la presencia del agua sea recurrente. También se recomienda agregar grasa en todas las bisagras de los autos para evitar la oxidación.

3 Ve y que te vean. Después del intenso calor del verano, es probable que algunos de los plásticos o sellos de los grupos ópticos se hayan resecado, por lo que podría filtrarse agua y fundir o dañar las luces. Revísalos, es vital que te vean.

4 Aire limpio. Revisa el filtro de polen de tu auto. La primavera generó mucho polen y polvo por el cambio de estación. Y si le sumamos la humedad de las lluvias, no les extrañe que el aire se enrarezca o incluso huela bastante mal. Estás a tiempo de revisarlo.

5 Bien seguros. Y no menos importante, las llantas. Son nuestro contacto con el camino y, como ya mencionamos, la distancia de frenado se aumenta considerablemente pues se reduce mucho la adherencia con el agua. Checa que tengan dibujo suficiente para evacuar el agua y la presión es muy importante, revísala cada 15 días.