15 años de la transmisión DSG en Volkswagen

En 2003 Volkswagen introdujo la primera caja de cambios automática de doble embrague (DSG) en el Golf R32; a la fecha se han producido alrededor del mundo más de 26 millones de vehículos con esta transmisión.

Fue hace 15 años que Volkswagen introdujo la primer caja de cambios de doble embrague (DSG) a su producción. Fue una revolución al tener una transmisión automática más económica y deportiva que cualquier caja de cambios automática previa, la DSG fue un parteaguas en el modo de realizar los cambios. A su llegada en 2003 ayudo a lograr cambios de velocidades más rápido que un conductor manualmente.

Son hasta el momento poco más de 26 millones de conductores de un Volkswagen y los modelos del Grupo que han optado por una caja de cambios de doble embrague.

En Estados Unidos la transmisión automática es la favorita por los conductores, mientras que en Europa predominaban en los modelos premium. Aquí entraba la batalla de los precios, la automática era más cara que una caja de cambios manual. La cúspide de la transmisión automática ocurrió en 2003 con el Golf R32 y sus 241 caballos de fuerza, fue el primer Volkswagen a la venta con una DSG de 6 velocidades opcional.

Sorprendía a extraños que este nuevo tipo de caja de cambios automática realizaba los cambios extremadamente rápido y era hasta 20% más económica que la caja de cambios automática con convertidor de torque hidráulico.

Dependiendo del modelo, motor y tipo de transmisión, Volkswagen ofrece hoy diversas DSG de seis y siete velocidades. En la actualidad se diseñan para diferentes tipos de torques que maneja el grupo y se acoplan perfecto para modelos híbridos de conexión, como el Golf GTE y el Passat GTE.

La nueva generación de DSG desacopla el motor del tren de potencia para usar la energía cinética del vehículo y con ello reducir más el consumo de combustible.

El dato

En la actualidad, el 40% de los Golf que se vende usan la DSG, el nuevo T-Roc y Tiguan con en un nivel similarmente alto y el Arteon, que no se vende aún en el mercado mexicano, alcanza un 80%.

Por Roberto González

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